Historia

LEÓN IV († 855)

León IV fue papa entre los años 847 y 855, muriendo el 17 de julio de ese último año. Fue elegido a finales de enero y consagrado el 10 de abril sin esperar la confirmación imperial, bajo pretexto de peligro de los musulmanes. Por la misma razón, impulsó celosamente nuevas fortificaciones en Roma, fortaleciendo de esa manera la independencia papal. Las relaciones legales con el imperio, sin embargo, no fueron sustancialmente alteradas; León reconoció la supremacía teórica del emperador en asuntos temporales y espirituales, aunque trató de borrar el recuerdo de su pasado ejercicio. En cuestiones puramente espirituales actuó sin dudarlo como cabeza suprema de la cristiandad. Mostró su idea de Roma como 'señora y cabeza de todas las iglesias', al rechazar su aprobación a los decretos del sínodo de Soissons (853) y exigir uno nuevo en presencia de su legado, además de reprochar a Ignacio de Constantinopla por convocar un sínodo y destituir a ciertos obispos sin su sanción, citando finalmente a ambas partes a Roma.