Wenceslao Linck (Wenzel, Wenceslaus, Vincilaus; Link, Link von Colditz) nació en Colditz el 8 de enero de 1483 y murió en Nuremberg el 12 de marzo de 1547.
Wenceslao LinckEn 1498 se matriculó en la universidad de Leipzig, uniéndose luego a los frailes agustinos, y en 1503 fue a Wittenberg para continuar sus estudios, donde, seis años más tarde, enseñó sobre las "Sentencias" de Pedro Lombardo y fue deán de la facultad cuando Lutero obtuvo su doctorado en 1512. En los siguientes años fue prior temporal del monasterio agustino en Wittenberg, cuando Lutero era subprior; los sermones que predicó en ese tiempo fueron alabados por Lutero por su popularidad y fértil imaginación. Cuando terminó su actividad en Wittenberg en 1516, Linck acompañó a Staupitz en varios viajes de visitación y en 1517 fue llamado como predicador a Nuremberg. Los sermones que pronunció allí, especialmente el domingo de Ramos y en Adviento, en 1518, muestran el espíritu de la Reforma batallando por abrirse paso. Toda la obra de Linck fue hecha en el espíritu de Lutero y el monasterio de los agustinos en Nuremberg se convirtió en una de las primeras fortalezas del nuevo credo, mientras que él mismo tomó parte activa en las negociaciones entre el cardenalCayetano y Lutero. Cuando Staupitz dimitió como vicario general de los agustinos alemanes en 1520, Linck fue escogido para ocupar su lugar y en esta capacidad hizo visitaciones en Turingia y Sajonia. A pesar de su delicada posición, permaneció fiel a Lutero y su causa. En 1521 comenzó desde Munich una extensa visitación, en el curso de la cual conoció a Durero en Amberes. A su regreso encontró un ambiente agitado por la cuestión del monasticismo que los extremistas deseaban rechazar totalmente. En su perplejidad Linck buscó el consejo de Lutero y éste procuró defender su punto de vista apelando a los evangelios, aunque no aprobó los ilegales métodos de los innovadores. En 1522 Linck convocó un capítulo en Wittenberg en el que se adoptó la posición de Lutero, por la que la Biblia trascendía la autoridad humana y la tradición, pudiendo dejar cada uno el monasterio a su voluntad, a la vez que se adoptaron otras enseñanzas anti-católicas. Un segundo capítulo fue convocado por el duque Jorge unos pocos meses más tarde en Grimma para restringir las medidas adoptadas en Wittenberg, pero ya era demasiado tarde. Conventos enteros estaban en estado de disolución y Linck era incapaz de frenar la tendencia; a la vez estaba obligado a sobrellevar la responsabilidad de las resoluciones de Wittenberg, lo que hacía su posición como provincial más y más insostenible. En ese tiempo el elector Federico ofreció a Linck la posición de predicador evangélico en Altenburg y tras larga vacilación dimitió de su posición como provincial y asumió su nuevo llamamiento en 1523. Los católicos todavía predominaban en Altenburg y las iglesias estaban en sus manos, por lo que Linck no pudo ejecutar las funciones regulares del ministerio, sino que se vio obligado a contentarse con predicar. Sin embargo, en el plazo de corto tiempo los evangélicos habían conseguido el derecho a compartir el uso de la iglesia de San Bartolomé, mientras que en 1523 se celebró la comunión en ambas especies y el primer bautismoluterano en lengua alemana tuvo lugar. Linck, que entretanto se había casado, avanzó la causa luterana mediante tratados y sermones, por lo que otras iglesias fueron concedidas a los luteranos y él comenzó a organizar un sistema regular. Prestó especial atención a la reforma de la educación, la ayuda a los pobres y la supresión de la mendicidad. En 1525 fue llamado como predicador a Nuremberg, durando aquí su segundo período de actividad casi 22 años. Al principio se vio envuelto en la cuestión del nuevo matrimonio de los clérigos que eran viudos, perturbando a Lutero y a otros teólogos evangélicos. El preboste Dominicus Schleupner de San Sebaldo en Nuremberg se había casado de nuevo tras la muerte de su primera esposa y su acción causó cierto impacto. En Nuremberg 28 tesis anónimas le atacaron y a Lutero se le pidió que contestara, circulando su propio tratado sobre el asunto, así como uno de Osiander y Linck, ampliamente por toda la ciudad. Los argumentos de Linck eran notorios por su claridad y tono moderado y ponían énfasis en la teoría de que los ministros no tienen otro requerimiento de moralidad y santidad que los que vinculan al laicado cristiano.
En 1524 Nuremberg había roto definitivamente con la Iglesia católica y en marzo de 1525 los luteranos celebraron una conferencia que cerró los monasterios y pronunció llamamientos a los predicadores evangélicos. Al principio Linck predicó en el monasterio de Santa Catalina, pero fue llamado en el mismo año (1525) a la posición de primer predicador en la iglesia del Espíritu Santo. Aquí de nuevo, como en Altenburg, manifestó mucho celo para fortalecer la causa evangélica. Los sermones para niños se introdujeron en su iglesia y las habitaciones del monasterio agustino fueron cambiadas en una escuela superior. Al mismo tiempo Linck tomó parte activa en escritos polémicos contra los anabaptistas y contra las interpretaciones no luteranas de la Cena. También se vio envuelto en repetidas disputas con Osiander, pero su amistad con Lutero siempre retuvo su antigua intimidad. En 1539 Linck recibió una invitación de Leipzig, pero la declinó, por consejo de Lutero. Al año siguiente, tras su reconciliación con Osiander, ambos tomaron parte en los coloquios de Hagenau y Worms, pero Osiander fue de nuevo demasiado lejos en su vehemencia e invectivas, por lo que fue inmediatamente vuelto a llamar y ambos fueron amonestados a su regreso.
Entre los numerosos escritos de Linck merecen especial atención los siguientes: Artikel und Positionen (Grimma, 1523), un tratado que procede el tiempo de su actividad en Altenburg y contiene un sumario conciso de sus enseñanzas; Vom Reiche Gottes (1524); Unterrichtung der Kinder, so zu Gottes Tische gehen wollen (1528), Das Ave Maria, wie mans christlich gebrauchen und die Kinder lehren soll (1531); Bapstsgespreng; aus dem Ceremonien-Buch (Estrasburgo, 1539) y Auslegung des Alten Testaments (1543-45).