Historia

LÖHE, JOHANN KONRAD WILHELM (1808-1872)

Johann Konrad Wilhelm Löhe, teólogo luterano y filántropo, nació en Fürth, a 8 kilómetros al noroeste de Nuremberg, el 21 de febrero de 1808 y murió en Neuendettelsau, a 19 kilómetros al sur de Nuremberg, el 2 de enero de 1872.

Johann Konrad Wilhelm Löhe
Johann Konrad Wilhelm Löhe
Descendía de una piadosa familia de clase media y pasó del instituto de Nuremberg a la universidad de Erlangen en 1826 para estudiar teología. Primero le influyeron las ideas reformadas y luego, poderosa e inflexiblemente, las luteranas. En 1828 pasó un tiempo en la universidad de Berlín, atraído no tanto por las clases de los profesores sino por lo sermones de los predicadores famosos. En 1831 era vicario en Kirchenlamitz, donde atrajo grandes concurrencias por su original y ferviente predicación. Pero las autoridades civiles y eclesiásticas, bajo la acusación de misticismo, le trasladaron tras dos años, siendo pastor ayudante en St. Giles en Nuremberg. Aquí se desarrolló totalmente su don de predicación. Como un profeta de los antiguos, Löhe denunció el pecado sin temor, lo que puso a la magistratura de la ciudad contra él. Sin embargo, contaba con el apoyo de las autoridades eclesiásticas. En 1837 finalmente se estableció como predicador en Neuendettelsau, un lugar poco importante y atractivo, que tras muchas luchas transformó en una activa colonia cristiana. Desde 1848 a 1852 la idea de abandonar la Iglesia estatal bávara rondó por su cabeza, tensándose las relaciones con sus autoridades. La razón de esta insatisfacción no yacía tanto en las condiciones actuales, sino en el hecho de que Löhe medía esas condiciones por normas ideales. Era el conflicto entre lo real y lo ideal lo que le agitaba; quiso identificar la comunión de los santos con su organismo visible. Originalmente planeó no una reforma, sino una formación totalmente nueva de la Iglesia. Dirigió una petición firmada por 330 personas al sínodo general en el que demandaba la retirada de la supremacía secular sobre la Iglesia protestante, la purificación completa de la confesión y la más estricta adhesión a los credos de la Iglesia. Aunque el sínodo intentó responder a sus exigencias lo más posible, Löhe no quedó satisfecho y estuvo varias a veces a punto de la secesión; pero sus sentimientos históricos y el amor por las tradiciones de la Iglesia le detuvieron de llevar a cabo su plan. Como luterano estrictamente ortodoxo se sintió particularmente ofendido por la relación entre luteranos y reformados y especialmente por su común celebración de la Cena, que amenazaba eliminar las diferencias en doctrina, aunque no había una unión de hecho. Se hizo una propuesta para suspender a Löhe, pero muchos votaron en contra de esta medida, a causa de sus numerosos simpatizantes, lo que habría provocado de otra manera una división en la Iglesia de Baviera. Pero esas condiciones desagradables cambiaron en 1852, cuando el liderazgo del consistorio fue confiado a Harless, cuya actitud hacia Löhe era menos hostil y quien efectuó una definida pero pacífica separación entre luteranos y reformados. En su gran obra sobre la Iglesia (Drei Bücher von der Kirche, 1845) Löhe propone la ortodoxia luterana más estricta. La impureza de doctrina es para él tan mala como la conducta inmoral, siendo las doctrinas luteranas completas y perfectas, sin necesidad de desarrollo. Pero este celo por la ortodoxia fue tan excesivo en ocasiones que le llevó peligrosamente cerca del catolicismo, como por ejemplo en su doctrina de una Iglesia visible y sus ideas del gobierno de la Iglesia, la eficacia de las obras, la auto-negación y el celibato, aunque estaba tan firmemente arraigado en la doctrina de la justificación que es imposible hablar de una inclinación consciente hacia la Iglesia católica.

Johann Konrad Wilhelm Löhe
Johann Konrad Wilhelm Löhe
Por tanto, la personalidad de Löhe debe ser juzgada en su totalidad. No solo fue un hombre puro, aunque a veces parcial, y ortodoxo, sino creativo en el campo de la obra caritativa. Desde 1840 fue activo en la educación de obreros espirituales para los emigrantes alemanes a América. Fundó el Sínodo de Missouri en unión con los emigrantes luteranos de Sajonia, las colonias franconias en Michigan y posteriormente el Sínodo de Iowa. En 1849 fundó la Sociedad Luterana de Misiones Domésticas y en 1853 una institución de diaconisas que fue dedicada al año siguiente, la décimo octava en orden de fundación, pero la tercera o cuarta en número de toda Alemania. Alrededor de este centro crecieron con gran rapidez varias instituciones. como asilos para dementes, hospitales para hombres y mujeres, una capilla, el asilo Magdalena, escuelas industriales, etc. En 1865 una rama de la institución de diaconisas se fundó en Polsingen cerca de Oettingen, consistente de un departamento para dementes masculinos, un hospital de distrito, un reformatorio y un asilo para niños.

La tendencia característica de la personalidad de Löhe fue una saludable combinación de ortodoxia con originalidad de pensamiento. El pecado y la gracia, la justificación y la santificación fueron los puntos centrales de su teología. Como predicador fue uno de los más grandes de su siglo. Originalidad de conceptos, imaginación vívida y fervor profético fueron sus principales características en el púlpito. Löhe también hizo un profundo estudio de la liturgia y expuso sus ideas en Agende für christliche gemeinden (1848). Avivó por doquier el sentido del orden litúrgico. Pero tal vez fue más grande como pastor que como predicador. Löhe era un hombre de apariencia destacada. Su cabeza era grande, su frente alta, su boca trasmitía la impresión de gran decisión de carácter, su voz era poderosa y su mirada brillante y escrutadora. Escribió no menos de sesenta obras surgidas de la experiencia de su cargo espiritual y con fines prácticos. Sus primeros escritos nacieron de su oposición a la Iglesia estatal, Ungere kirchliche Lage (Nördlingen, 1850); Aphorismen über die neutestamentlichen Aemler und ihr Verhältniss zur Gemeinde (Nuremberg, 1849); Kirche und Amt, neue Aphorismen (Erlangen, 1851); Die bayerische General synode vom Frühjahr 1849 und das lutherische Bekenntnis (Nuremberg, 1849). De valor permanente son Drei Bücher von der Kirche (Stuttgart, 1845); Rosenmonate heiliger Frauen (1860); Der evangelische Geistliche (2 volúmenes, 1852-58); Sieben Predigten (Nuremberg, 1836); Predigten über das Vaterunser (1837); Sieben Vorträge über die Worte am Kreuze (Stuttgart, 1859); Erinnerungen aus der Reformationsgeschichte von Franken (Nuremberg, 1847); Haus-, Schul- und Kirchenbuch für Christen lutherischen Bekenntnisses (Stuttgart, 1845) y Samenkörner (Nördlingen, 1844).