Historia
LOMAN, ABRAHAM DIRK (1823-1897)

Como teólogo Loman perteneció desde el principio a la denominada "escuela moderna"; ya en 1861 había avanzando la idea en Die Gids que el relato del evangelio sobre la resurrección se debió a las visiones de los discípulos. Su principal campo fue el Nuevo Testamento, aunque su único libro fue Bijdragen ter inleiding op de Johanneische schriften des Nieuwen Testaments (Ámsterdam, 1866), del que la primera parte solamente, sobre el testimonio del canon muratoriano al cuarto evangelio, fue publicado. Posteriormente se dedicó a los evangelios sinópticos en Bijdragen tot de critiek der synoptische evangelien (ThT, 1869-70). Aquí se pone de manifiesto la interpretación simbólica de los evangelios que luego desarrolló. Su idea halló expresión en su alocución Het oudste Christendom ante la "Congregación Libre" en Ámsterdam en diciembre de 1881, en la que declaraba que Cristo no fue una personalidad histórica, sino la incorporación de una serie de conceptos y la simbolización y personificación de pensamientos y principios que fueron primero plenamente desarrollados en el cristianismo del siglo segundo, no siendo la pasión y resurrección nada más que el abatimiento y muerte de Israel y su surgimiento como cristianismo. La tormenta de oposición que esta hipótesis levantó obligó a Loman a reconsiderar su actitud, concediendo la historicidad de Cristo en 1882, pero negando que fundara el cristianismo. Hizo posteriores retractaciones en De oorsprong van het geloof aan Jezus opstanding in De Gids, 1888, en la que toda huella de novedad desaparece de su teoría, aunque otorga la personalidad histórica de Cristo y el hecho de que fundara el cristianismo, aunque todavía mantenía que la resurrección representa meramente la metamorfosis de la comunidad judía mesiánica en la Iglesia cristiana mundial.
La teoría simbólica de Loman de los evangelios le obligó a negar la autenticidad de las epístolas paulinas, pues si hubieran sido escritas por Pablo en la edad apostólica, su hipótesis cristológica sería insostenible. En Quæstiones Paulinæ (ThT, 1882-86), por tanto, distinguió entre un "Pablo histórico" y un "Pablo canónico", siendo el primero propaganda del ideal mesiánico judío fuera de Tierra Santa y el segundo una figura legendaria meramente.
Loman no solo fue teólogo sino también músico y compuso varias corales y coros, además de escribir el libreto de un oratorio en cuatro actos del Cantar de los cantares.