Historia

LUCAS EL EVANGELISTA

El hombre

Evangeliario de Codescalco, 781-793, Ms. nouv. acq. lat. 1203. Biblioteca Nacional de Francia, París
Evangeliario de Codescalco, 781-793, Ms. nouv. acq. lat. 1203.
Biblioteca Nacional de Francia, París
Primeras referencias.
El nombre Lucas aparece tres veces en el Nuevo Testamento en referencia a alguien que pertenece al círculo paulino (Lucas, el médico amado, os envía saludos, y también Demas.[…]Colosenses 4:14; Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráelo contigo, porque me es útil para el ministerio.[…]2 Timoteo 4:11; también Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.[…]Filemón 1:24), en el primer caso como "el médico amado" y en el tercero como "colaborador". y también Jesús, llamado Justo; estos son los únicos colaboradores conmigo en el reino de Dios que son de la circuncisión, y ellos han resultado ser un estímulo para mí.[…]Colosenses 4:11 caracteriza a ciertos colaboradores como "de la circuncisión", pero no incluye a Lucas entre ellos, de lo que se puede concluir que Lucas no era judío, ni tampoco un prosélito judío. Pero de ahí no se sigue que fuera personalmente conocido en Colosas, aunque sí conocido por su reputación. También se desprende que estuvo con Pablo durante el primer encarcelamiento, ayudándole en sus tareas y tal vez como médico fue especialmente valioso en la actividad de Pablo. De 2 Timoteo se desprende que Lucas estaba con el apóstol en su segundo encarcelamiento como su único acompañante, viendo las conjeturas en esta alusión una referencia a los servicios médicos de Lucas, especialmente en vista de la ausencia de Crescencio, Tíquico y Tito (pues Demas me ha abandonado, habiendo amado este mundo presente, y se ha ido a Tesalónica; Crescente se fue a Galacia y Tito a Dalmacia.[…]2 Timoteo 4:10). Esto agota todo lo que el Nuevo Testamento expresamente dice de Lucas. El Lucio de Timoteo, mi colaborador, os saluda, y también Lucio, Jasón y Sosípater, mis parientes.[…]Romanos 16:21 (judío) y En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.[…]Hechos 13:1 nada tiene que ver con Lucas. Antiguamente el "hermano" de 18 Y junto con él hemos enviado al hermano cuya fama en las cosas del evangelio se ha divulgado por todas las iglesias; 22 Y con ellos hemos enviado a nuestro hermano, de quien hemos comprobado con frecuencia que fue diligente en muchas cosas, pero q[…]2 Corintios 8:18,22, fue identificado con Lucas, pero no tiene fundamento de la tradición en su favor, sólo la exégesis tradicional de antes del tiempo de Orígenes y la identificación es insegura. El testimonio externo del Nuevo Testamento deriva a Lucas de Antioquía (Eusebio, Hist. eccl., III, iv. 7). Para ello la singular lectura del códice D en Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra. Y esto ocurrió durante el reinado de Claudio.[…]Hechos 11:28 (que describe la profecía de Agabo siendo pronunciada "mientras estábamos reunidos juntos") no puede ser el fundamento, aunque la tradición puede incorporar los hechos. Pero muchas otras tradiciones sobre la región de los trabajos de Lucas y el lugar de su actividad literaria no tienen en su favor el mismo grado de probabilidad que el inherente al relacionado con el lugar de su nacimiento. De hecho, algunos de ellos palpablemente surgen de malos entendidos hacia el Nuevo Testamento y otros son puramente conjeturas sin sólido fundamento, por ejemplo la que relaciona a Lucas con los discípulos de Emaús y la que le hace un artista con el pincel así como con la pluma.

Tradiciones de su autoría.
Con el nombre de Lucas hay dos escritos del Nuevo Testamento relacionados, el tercer evangelio y los Hechos de los apóstoles, existiendo además la especulación de que fue el autor de la carta a los Hebreos. La tradición de su relación con el tercer evangelio retrocede hasta el tiempo antes de Orígenes y la expresión de Pablo "mi evangelio" ha sido construida en referencia a ese libro. Ireneo, el canon muratoriano, Clemente de Alejandría y Tertuliano expresan lo que era evidentemente la opinión de su tiempo, que Lucas fue el autor del tercer evangelio. Y prácticamente el mismo testimonio asigna a Lucas el origen de los Hechos de los apóstoles, mientras que antiguas alusiones en la misma línea se aprecian en las obras de Marción y Justino Mártir. Ahora se sostiene en general que esencialmente el actual evangelio de Lucas estuvo ante Marción cuando compiló su evangelio, mientras que la proposición opuesta, que la composición de Marción sustentaba el de Lucas se ha abandonado universalmente. Hasta el siglo XIX no hubo huellas de una tradición adversa a la autoría de Lucas, aunque el título del evangelio dado en los manuscritos testificara de la antigüedad en la creencia de que Lucas escribió este evangelio. Por supuesto, los críticos modernos así como los marcionitas rechazaron su autoría, como lo hicieron los severianos, ebionitas y maniqueos, no sobre fundamentos literarios sino doctrinales.

Características como historiador.
La aceptación de esta tradición supone inmediatamente un gran incremento de conocimientos sobre la persona y la trayectoria de Lucas. Ha de reconocerse que tuvo que ver más con la obra de Pablo de lo que aparece de las epístolas de éste. Parte de la narrativa de los Hechos de los apóstoles está en primera persona. Si Lucas es el autor de la narrativa de los viajes de Pablo en ese libro, el "nosotros" significa que fue testigo ocular de los sucesos, lo que cuadra con las referencias en las epístolas. Y la ocurrencia de "nosotros" en el códice D de la cláusula mencionada de Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra. Y esto ocurrió durante el reinado de Claudio.[…]Hechos 11:28 ha originado que Blass supusiera una doble recensión de los Hechos por la propia mano de Lucas. Ni la explicación de Weiss (TU, xvii. 111, 1899) ni la de Ramsay (St. Paul the Traveller, Nueva York, 1896, páginas 27,210), que asume una corrección del texto original que surge en diferentes maneras, parecen tener mucha probabilidad en su favor. Si la suposición de Blass de un doble texto, ambos de la mano de Lucas, no se acepta, el "nosotros" debe ser original al texto. En ese caso la tradición de origen antioqueno de Lucas recibe confirmación y él debe haber sido un asociado de Pablo en sus primeras actividades, antes de que Timoteo o Tito se relacionaran con él. Más aún, Lucas aparece no sólo como amigo y compañero de Pablo, y como médico personal, sino como hombre de amplia y buena educación y con amplios intereses, poseyendo poderes de aguda observación y capacidad para describir simple pero brillantemente lo que veía. De este modo Lucas se convierte en una fuente de primera importancia para los orígenes del cristianismo y de la Iglesia.

Sus escritos

Clases de crítica moderna.
Se han levantado dudas sobre la autoría de Lucas, más respecto a los Hechos que al evangelio. En cualquier caso, los hechos relatados en el evangelio retroceden más allá, no pretendiendo el autor haber sido testigo ocular de los sucesos. No obstante, la sospecha sobre el evangelio inevitablemente siguió a la de los Hechos. La hipótesis de que los dos libros son de diferentes autores es muy escasamente expuesta e incluso así en una manera muy circunspecta, aunque es fácilmente refutada por las muchas similitudes que se encuentran en los libros. La crítica moderna del Nuevo Testamento toma dos principales direcciones en su discusión de los escritos de Lucas. En un caso afirma que son "escritos tendenciosos", que toman parte en un supuesto fragor de la lucha entre el paulinismo y el judaísmo, proponiéndose establecer una base media sobre la que ambos puedan unirse, mezclando la dogmática, ética y práctica del judaísmo con el universalismo paulino. Esto hace de los escritos una propuesta de paz por parte de un cristiano paulino. Por supuesto, se han propuesto varias formas de esta hipótesis. La otra dirección de la crítica moderna procede de una base literaria y supone que los libros incorporan la edición de fuentes anteriores, que expresaban varias tendencias y fueron de diferente origen y valor, por un hombre que no era lo suficientemente cercano a los hechos como para tener perfecto dominio de los mismos. La cuestión es si las objeciones están tan fundamentadas como para demandar el rechazo de una fuerte y consistente tradición o si, ya sea por medio de una exposición más correcta o por una apreciación más exacta de las intenciones y situación del autor tradicional, la posibilidad de la autoría de Lucas puede ser más conclusivamente establecida. A fin de obtener resultados más seguros se debe hacer un intento para delinear en conjunto el proceso histórico y literario de los tiempos apostólicos para examinar satisfactoriamente las hipótesis críticas con referencia a su probabilidad o posibilidad.

El prefacio al evangelio.
El punto de partida de cualquier discusión es, por supuesto, el evangelio, en el que hay un prefacio. Una cuestión prioritaria es si este prefacio pertenece sólo al evangelio o también a los Hechos. Aunque la pregunta se ha respondido en ambas direcciones, prima facie el prefacio pertenece sólo el evangelio. Indica que el evangelio está escrito para un hombre de posición elevada quien tiene cierto conocimiento del cristianismo sin ser necesariamente más que un catecúmeno, si es que lo es. El evangelista implica que Teófilo no era hostil a tal conocimiento, sino que estaba dispuesto a recibir más información. Este conocimiento no sería de orden dogmático, sino más bien histórico y "seguro" (también a mí me ha parecido conveniente, después de haberlo investigado todo con diligencia desde el principio, escribírte las ordenadamente, excelentísimo Teófilo,[…]Lucas 1:3) y por "seguro" no se entendía simplemente "en orden cronológico", sino más bien la narración de los sucesos en sus muchas y variadas relaciones. Hasta ahí no hay nada antagonista a la autoría de Lucas. Y ninguna objeción a esta autoría se aprecia en la referencia a los escritores previos de la historia del evangelio en Por cuanto muchos han tratado de compilar una historia de las cosas que entre nosotros son muy ciertas,[…]Lucas 1:1, ya que se conoce suficiente material para justificar la expresión "muchos." El mismo crecimiento de tal literatura subrayaría para Lucas su necesidad, no sólo para los cristianos, ni sólo para los judíos y cristianos judíos, para quienes la conciencia mesiánica de Jesús era de importancia, sino también para los paganos, a quienes Teófilo había pertenecido. Se ha afirmado que el segundo evangelio, esencialmente en su forma actual, estuvo ante el autor del tercero y fue usado por él. La comparación de los dos evangelios muestra marcadas diferencias en el plan y la concepción. Marcos expone el relato de Jesús en dos grandes grupos de sucesos: la obra de Jesús en Galilea y los sucesos antes de su partida de Galilea y la mañana de la resurrección; Lucas usa los mismos dos grupos, pero prefija al primero el evangelio de la infancia, inserta entre ellos el relato del viaje dado en 9 51 Y sucedió que cuando se cumplían los días de su ascensión, El, con determinación, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52 Y envió mensajeros delante de El; y ellos fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 53 […]Lucas 9:51-18:14 y añade al segundo su relato de la resurrección. Más aún, aunque Lucas sigue a Marcos en lo principal en el orden de los sucesos en los dos grupos, efectúa transposiciones y hace omisiones notorias. Además, a partir de las tres grandes adiciones ya indicadas, el tercer evangelio hace adiciones simples, tales como el Sermón del Monte, la historia de Zaqueo y muchas otras. Todo esto indica un plan especial subordinado a un propósito diferente al del autor del segundo evangelio y apropiado para un hombre cuyos antecedentes eran paganos, como eran los de Teófilo.

Carácter del evangelio.
¿Pero este propósito, expresado en el prefacio, y su ejecución en el evangelio, concuerda con lo que se sabe de Lucas? Una dificultad suscitada es que un hombre que estuvo tan cerca de los sucesos como Lucas y que tuvo tantas oportunidades de conocer a testigos oculares, en su desviación de la narrativa de Marcos no tomó la dirección del cuarto evangelio. Se puede conceder que la narrativa de Lucas contiene partes teñidas del colorido del cuarto evangelio. Pero cuando se aprecia la omisión de acontecimientos dados en ese evangelio que son esenciales a la narrativa de uno que se propone "trazar el curso de todas las cosas con seguridad desde el principio" (también a mí me ha parecido conveniente, después de haberlo investigado todo con diligencia desde el principio, escribírte las ordenadamente, excelentísimo Teófilo,[…]Lucas 1:3), cuando se recuerda que los sucesos de 1 1 En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. 2 El estaba en el principio con Dios. 3 Todas las cosas fueron hechas por medio de El, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. 4 En El estaba la vida, y […]Juan 1-4, las visitas a las fiestas en Jerusalén de 1 Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. 2 Y hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, un estanque que en hebreo se llama Betesda y que tiene cinco pórticos. 3 En éstos yacía una multitud de enferm[…]Juan 5, 7 y 10 y el episodio de Lázaro, no aparecen en la narrativa de Lucas, la autoría por el compañero apostólico parece imposible. Pues muchos de esos eventos no son de una naturaleza que permita su omisión por alguien que se propone proporcionar un resumen de la vida de Jesús. Pero tras cuidada observación el caso aparece de otra manera. Lucas no conocía el material de Juan, sino que consideró que Marcos realmente preservó el plan histórico en su esencia. Sus investigaciones históricas por tanto estuvieron limitadas en extensión y necesariamente deben haber durado escasamente un año. De hecho, el conjunto del evangelio de Lucas es más bien el de una narrativa producida bajo la influencia del evangelio de Marcos con muchas adiciones, ya mencionadas, de sucesos que estaban plenamente corroborados y que parecían, de acuerdo con el plan del escritor, demandar un lugar en el relato. Presenta tales omisiones y transposiciones necesarias, en el plan concebido, para producir en nueva forma una historia bien ordenada de la vida de Jesús, que estuviera adaptada a la situación del lector para quien fue ostensiblemente diseñado. Por tanto, hasta donde el prefacio concierne, el evangelio procedió de la pluma de Lucas.

Carácter de los Hechos de los apóstoles.
Los Hechos de los apóstoles aparecen como una continuidad del evangelio. La ocasión que lo suscita debe haber sido algo diferente a la que produjo el evangelio, sea que Teófilo haya sido cristiano o no. El cristianismo pudo haber parecido a algunos una ruptura injustificada con el pasado, un movimiento revolucionario insensato destinado a fracasar. Los Hechos disponen el desarrollo desde el cristianismo apostólico primitivo, su extensión en el mundo de los paganos, especialmente por la mediación de Pablo, cuya figura enseguida se presenta en el escenario. El propósito del libro concuerda con el expresado en el prefacio del evangelio. La antigua idea de que hay un paralelismo de los itinerarios de Pedro y Pablo y la otra exposición de que los propósitos de ambos quedan armonizados, ya no se mantiene.

Dificultades históricas de 1 Y algunos descendieron de Judea y enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 2 Como Pablo y Bernabé tuvieran gran disensión y debate con ellos, los hermanos determinaron que Pablo y Bernabé, y […]Hechos 15.
La dificultad realmente yace donde Lucas tiene que ver con los relatos paulinos. El locus classicus es Y algunos descendieron de Judea y enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.[…]Hechos 15:1 y sig., comparado con Entonces, después de catorce años, subí otra vez a Jerusalén con Bernabé, llevando también a Tito.[…]Gálatas 2:1 y sig. Han de rechazarse los intentos antiguos y posteriores para armonizar esos pasajes sobre la base de otro viaje a Jerusalén. El método más frecuente de esclarecer la dificultad es mostrar que según el relato de Lucas el decreto era aplicable a la comunidad original, no siendo una ordenanza para convertidos del paganismo a la que estaban atados por causa de la salvación, que en general no suponía nada nuevo hasta donde el deber general de los cristianos concernía y que por tanto no era necesario para Pablo mencionarlo ni a los Gálatas ni, de hecho, posteriormente hacerlo un asunto de mandamiento. Esto no agota la necesidad de intentos añadidos de esclarecimiento y ante el hecho de que no puede dudarse de la emisión del decreto, sólo está en disputa la cuestión de la ocasión y además, ya que la proporciona un autor cuya intención de ser confiable se desprende de también a mí me ha parecido conveniente, después de haberlo investigado todo con diligencia desde el principio, escribírte las ordenadamente, excelentísimo Teófilo,[…]Lucas 1:3, es un deber intentar la solución del problema no sólo por interés armonístico sino por exposición histórica. El οις ούδε de a los cuales ni por un momento cedimos, para no someternos, a fin de que la verdad del evangelio permanezca con vosotros.[…]Gálatas 2:5 se ha referido usualmente a la frase sobre la circuncisión de Tito. Pero de hecho puede ser que esta construcción de la frase influenciara la introducción de esas dos palabras y que hayan de ser eliminadas (como en Ambrosiaster, Tertuliano, Victorino, Ireneo, Pelagio y los códices D, d y e). El versículo cinco se puede referir entonces al reconocimiento por parte de Pablo y Bernabé del decreto conocido a los gálatas. Pablo está tratando con las calumnias contra él (Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.[…]Gálatas 1:10). Por tanto, relata la historia de los sucesos en su vida que llevan hasta el decreto, señala su independencia como apóstol, habla de su exposición de las enseñanza ante las autoridades en Jerusalén, afirma que no se ha sometido a la sujeción de los "falsos hermanos" (Y esto fue por causa de los falsos hermanos introducidos secretamente, que se habían infiltrado para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús, a fin de someternos a esclavitud,[…]Gálatas 2:4), mientras que sobre el encuentro con Pedro en Antioquía, éste fue reprendido por Pablo. Cuando se compara con 1 Y algunos descendieron de Judea y enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 2 Como Pablo y Bernabé tuvieran gran disensión y debate con ellos, los hermanos determinaron que Pablo y Bernabé, y […]Hechos 15 esta narrativa parecía ser oscura y la solución se consiguió mediante la adición del οις ούδε en cuestión para reconciliar a Pablo y Lucas. Pablo estaba dispuesto a dar su adhesión al decreto, pues permitió que se enviara a sus congregaciones, de hecho impartiéndolo personalmente a ellas (Y conforme pasaban por las ciudades, entregaban los acuerdos tomados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que los observaran.[…]Hechos 16:4), pero no se obligó a aplicarlo a su campo de misión, aunque personalmente no se oponía al mismo. Aunque Jacobo no desmentía su propia propuesta (Pero en cuanto a los gentiles que han creído, nosotros les hemos escrito, habiendo decidido que deben abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de fornicación.[…]Hechos 21:25), podía reconocer que Pablo no estaba obligado a impulsar el asunto, pudiendo estar preparado para proteger a Pablo en esa posición. Finalmente Lucas pudo haber tenido un interés en informar a Teófilo, que tal vez ya sabía algo del asunto.

Método del autor.
Si el curso de esta explicación se demuestra correcto, se puede suponer que en otros asuntos el autor estuvo bien orientado, que en asuntos de peso su observación es auténtica y que su versión es correcta. Maneja la historia más bien en la forma de aducir hechos importantes que en la de una narración completa. Con respecto a las secciones en las que se usa la primera persona ahora raramente se afirma que proceden de un hombre que falsamente presupone haber estado presente, asumiéndose generalmente que un testigo ocular está detrás de esas secciones. Pero a veces se sostiene que el testigo ocular es una persona diferente del autor del libro, aunque contra esto milita la falta de diferencias lingüísticas en las dos porciones del texto. Más aún, las indicaciones de tiempo del "nosotros" concuerdan con las de las epístolas paulinas sobre la compañía de Lucas y Pablo. Si todas las indicaciones se toman juntas el pronunciamiento de historiadores como Curtius y Ranke, de filólogos como Blass y Vogel y de arqueólogos como Ramsay, así como de una hueste de teólogos, sobre la autoría de Lucas para los Hechos de los apóstoles no se puede combatir fácilmente.

Problemas restantes.
Quedan algunas otras cuestiones para consideración. Una es sobre las fuentes. Un punto de partida como el proporcionado por el evangelio en los relatos paralelos no lo proporciona Hechos y consecuentemente no se obtienen resultados seguros. La relación de Hechos con las epístolas paulinas también es objeto de debate, afirmando unos el uso frecuente de ellas y otros que eran inaccesibles al autor. No se puede demostrar definitivamente que exista dependencia literaria entre los dos juegos de escritos. Una difícil cuestión es la de la fecha, que no se puede fijar al término de los dos años de Pablo en Roma (Blass). La dependencia hacia el evangelio de Marcos, que no fue escrito antes de la muerte de Pedro, proporciona la fecha superior. Krenkel en 1894 intentó mostrar la dependencia literaria de Josefo; en ese caso la fecha más temprana sería 75-80 d. C. La tradición guarda silencio en cuanto al lugar del escrito, aunque en Roma eran conocidos ambos escritos en fecha temprana. En el asunto de la difusión de ambos escritos antes de que el nombre Lucas estuviera asociado a ellos, el testimonio de Clemente de Roma no es fácil de rebatir y lo mismo se puede decir de citas en Hermas, Bernabé, Ignacio, Didaché, Policarpo y Papías. Con respecto al texto se puede decir que en ningún otro libro del Nuevo Testamento está el texto en tan mala condición como en Hechos. Se debió a Blass que se alcanzara una nueva etapa en su tratamiento. Este erudito observa que en varios manuscritos que circularon en el este, de los cuales el D es el ejemplo entre los unciales, circula una forma del texto que no es menos original que la del texto recibido y que de las dos formas del texto existente una es la del primer borrador original mientras que la otra es el resultado de una revisión por la propia mano de Lucas. Blass en 1900 mantuvo que ninguna de esas formas del texto es la original, sino que ambas son ediciones de una forma anterior.