Gottfried Christian Friedrich Lücke, teólogo luterano alemán, nació en Egeln el 24 de agosto de 1791 y murió en Gotinga el 14 de febrero de 1855.
Gottfried Christian Friedrich LückeFue educado en la escuela de la catedral de Magdeburgo y en las universidades de Halle y Gotinga. En 1816 fue a Berlín, donde la influencia de Bunsen y Lachmann le ganó la amistad de Schleiermacher y una posición como licenciado y docente privado en teología. Cordialmente tomó parte en la "Unión evangélica" que fue sellada por el servicio unido de comunión el 31 de octubre de 1817. Sus publicaciones en este periodo fueron Grundriss der neutestameentlichen Hermeneutik und ihrer GesichtdUe (Gotinga, 1816); Ueber den neutestamentlichen Kanon des Eusebius (Berlín, 1817); una nueva edición de la Apología de Melanchthon (1818) y en colaboración con de Wette, Synopsis evangeliorum (1818). En el otoño de 1818 fue llamado a la cátedra de teología en la nueva universidad de Bonn. Durante ocho años ejerció una gran y feliz influencia sobre los estudiantes, tomando al mismo tiempo parte activa en la reorganización de la vida de la Iglesia evangélica en la Prusia renana. En Bonn publicó su principal obra Kommentar über die Schriften des Evangelisten Johannee (3 volúmenes, 1820-25). El primer volumen fue saludado como un poderoso apoyo a la teología positiva, siendo atacado con igual fuerza por la facción racionalista bajo Paulus de Heidelberg. Hacia el fin de su estancia en Bonn, Lücke se metió en otra controversia con Ferdinand Delbrück, quien le exhortó a volver a las normas de la primitiva regula fidei y al Credo de los Apóstoles en lugar de las bases bíblicas de la teología protestante. Con sus colegas Sack y Nitzsch, Lücke publicó tres cartas abiertas Ueber das Ansehen der hiligen Schrift und ihr Verhöltniss zur Glaubensregel in der protestantischen und in der alten Kirche (Bonn, 1827), de la que la tercera y más larga era suya propia. Estuvo también asociado con Schleiermacher y De Wette en la publicación de Theologische Zeitschrift desde 1819 a 1822 y con Gieseler en la breve Zeitschrift für gebildete Christen der evangelischen Kirche (1823) y en 1827, junto con Nitszh, Gieseler, Ullmann y Umbreit, fundó el floreciente Theologischen Studien und Kritiken para presentar, en frase favorita suya "la alianza del espíritu científico libre con el poder del espíritu específicamente cristiano."
Mientras tanto, en el otoño de 1827, había emigrado a Gotinga para suceder a Stäudlin, pasando allí el resto de su vida, dedicándose a la exégesis del Nuevo Testamento y a la teología sistemática en vez de a la historia de la Iglesia, que había sido su principal tarea en Bonn. A pesar de los turbulentos días de la revolución de 1831 y de las dificultades en la universidad por los cambios realizados en la constitución de Hanover en 1837 por el rey Ernesto Augusto, declinó las invitaciones para ir a Kiel y Halle en 1838, a Jena en 1843 y a Leipzig en 1845. El gobierno premió su constancia con las posiciones de concejal en el consistorio en Hanover (1839) y de abad de Bursfeld (1843). Sus últimos años se vieron perturbados por el creciente aislamiento teológico, ya que los jóvenes se desplazaron bien al campo radical de Baur y la escuela de Tubinga o a la facción luterana estricta de Harless, Kahnis y Thomasius, con su centro en Erlangen y Leipzig. Lücke y sus amigos intentaron mantener un curso medio entre esos dos extremos, insistiendo en el espíritu de Schleiermacher sobre el valor histórico y permanente de las confesiones de fe de la Reforma, a la vez que evitando cualquier ciega reverencia a los credos y vindicando la naturaleza sencilla y práctica de la teología.
El periodo de Lücke en Gotinga fue también de actividad literaria. Terminó su primera obra sobre Juan con Versuch einer vollständigen Einleitung in die Offenbarung Johannis und die gesamte apokalyptische Litteratur (Bonn, 1832), además de publicar dos ediciones revisadas del comentario mismo (1833-36, 1840-56). Contribuyó con una larga serie de importantes artículos a periódicos y publicaciones universitarias, el más importante de los cuales fue el tratado Ueber das Alter und den Verfasser, die ursprüngliche Form und den wahren Sinn des kirchlichen Friedensspruches "In necessariis unitas, eie." (Gotinga, 1850). De importancia práctica también fueron cuatro alocuciones pronunciadas ante el Göttingen Missionsverein entre 1840 y 1842, que prepararon el camino para la fundación del "Seminario para la Misión interior", tomando el mismo nombre de la última de ellas, aunque no usado en ese sentido.