Historia

LUTZ, SAMUEL (1674-1750)

Samuel Lutz (Lucius), pietista suizo, nació en Berna el 10 de agosto de 1674 y murió en Diessbach (cerca de Thum, a 26 kilómetros al sudeste de Berna) el 28 de mayo de 1750.

Samuel Lutz, grabado de Johann Georg Seiller
Samuel Lutz, grabado de Johann Georg Seiller
Recibió una exhaustiva formación clásica de su padre, quien era pastor en Biglen, pero una fuerte tendencia al misticismo se despertó pronto en su vida, llevándole a abandonar sus estudios originales. Estudió en la universidad de Berna, donde quedó bajo la influencia del fuertemente ortodoxo Rudolf Rudolf, aunque su tendencia personal no iba acorde con la teología escolástica de su tiempo. Apenas habían intentado los teólogos suizos reafirmar la ortodoxia de Dort en contraste con sus modificaciones por la escuela de Saumur, cuando un sistema de pietismo fuertemente asociado con el de Alemania, aunque marcado por los anabaptistas y otras tendencias separatistas, comenzó a desarrollarse en Suiza, especialmente en Berna. Tras una breve vacilación el gobierno de Berna, que no se inclinaba hacia la tolerancia, asumió una posición de extrema hostilidad hacia el movimiento, promulgando castigos contra los pietistas. Entre los adherentes del pietismo se mencionaba a Lutz. Era íntimo amigo de Samuel König, quien había sido desterrado por sus ideas cuatro años antes y era natural que Lutz fuera vigilado y recibiera su ordenación comparativamente tarde. No fue hasta 1703 que fue nombrado para la oscura labor pastoral de Yverdun, donde trabajó durante 23 años, ganándose el afecto de los habitantes franceses y alemanes del lugar. Su pietismo anuló la invitación oficial a Köthen, Pfalz-Zweibrücken, Büdingen y Zerbst, declinando igualmente el profesorado en Lausana. Sin embargo, en 1726 aceptó una invitación para pastorear en Amsoldingen y doce años después fue en esa capacidad a Diessbach, donde pasó el resto de su vida.

Aunque no totalmente libre de una cierta auto-complacencia, Lutz luchó con paciencia, energía y habilidad contra el formalismo prevaleciente en la vida religiosa y teológica. Su actitud en Yverdun al principio levantó considerable oposición en el cantón de Vaud, especialmente por sus exhortaciones al arrepentimiento y la conversión, pero el gobierno prestó poca atención a las quejas formuladas contra él e incluso tácitamente ignoró su renuencia a prestar el juramento rígidamente exigido a otros pastores. Por otro lado, él mismo se moderó en el transcurso del tiempo, no siendo un reformador de la Iglesia visible, sino dedicándose sólo al aspecto espiritual del reino de Dios. En su deseo de proclamar sus doctrinas tan ampliamente como fuera posible predicó en no menos de 108 púlpitos, tanto en Suiza como fuera, hasta que se vio en la necesidad de restringir su actividad a su propia congregación. Atribuyó especial importancia a la preparación catequética, dedicando una hora de oración diaria en su iglesia. Estuvo igualmente estrechamente asociado con círculos de simpatías similares en Zurich, Basilea, Schaffhausen, Saint-Gallen y los Grisones, además de mantener correspondencia con hombres tales como Zinzendorf, Denhöfen y Heinrich Ernst de Stollberg-Wernigerode, quien le puso en contacto con Christian VI.

Lutz también ejerció una poderosa influencia por sus escritos, que comenzaron a aparecer rápidamente tras 1721. Se enumeran 36 sin que la lista sea exhaustiva. Los más importantes fueron reimpresos en dos colecciones, Wohlriehender Strauss von schönen und gesunden Himmelsblumen (2 volúmenes, Basilea, 1736-37) y Ein neuer Strauss (1756). Todas sus obras son ascéticas en tendencia, parcialmente tratados sobre la vida espiritual, parcialmente consideraciones de verdades individuales y parcialmente sermones de extensión casi interminable. Su postulado básico fue que cada objeto visible lleva el sello de una esencia celestial y espiritual, por lo que todas las cosas terrenales deben ser interpretadas por lo celestial. Según una creíble tradición, el grupo luteranizante y suavemente antinomiano de los Hermanos de Heimberg, que estaban ubicados en Saanen y Adelboden, se inspiraron en las enseñanzas de Lutz.