Historia
LUTZ, SAMUEL (1674-1750)

Aunque no totalmente libre de una cierta auto-complacencia, Lutz luchó con paciencia, energía y habilidad contra el formalismo prevaleciente en la vida religiosa y teológica. Su actitud en Yverdun al principio levantó considerable oposición en el cantón de Vaud, especialmente por sus exhortaciones al arrepentimiento y la conversión, pero el gobierno prestó poca atención a las quejas formuladas contra él e incluso tácitamente ignoró su renuencia a prestar el juramento rígidamente exigido a otros pastores. Por otro lado, él mismo se moderó en el transcurso del tiempo, no siendo un reformador de la Iglesia visible, sino dedicándose sólo al aspecto espiritual del reino de Dios. En su deseo de proclamar sus doctrinas tan ampliamente como fuera posible predicó en no menos de 108 púlpitos, tanto en Suiza como fuera, hasta que se vio en la necesidad de restringir su actividad a su propia congregación. Atribuyó especial importancia a la preparación catequética, dedicando una hora de oración diaria en su iglesia. Estuvo igualmente estrechamente asociado con círculos de simpatías similares en Zurich, Basilea, Schaffhausen, Saint-Gallen y los Grisones, además de mantener correspondencia con hombres tales como Zinzendorf, Denhöfen y Heinrich Ernst de Stollberg-Wernigerode, quien le puso en contacto con Christian VI.
Lutz también ejerció una poderosa influencia por sus escritos, que comenzaron a aparecer rápidamente tras 1721. Se enumeran 36 sin que la lista sea exhaustiva. Los más importantes fueron reimpresos en dos colecciones, Wohlriehender Strauss von schönen und gesunden Himmelsblumen (2 volúmenes, Basilea, 1736-37) y Ein neuer Strauss (1756). Todas sus obras son ascéticas en tendencia, parcialmente tratados sobre la vida espiritual, parcialmente consideraciones de verdades individuales y parcialmente sermones de extensión casi interminable. Su postulado básico fue que cada objeto visible lleva el sello de una esencia celestial y espiritual, por lo que todas las cosas terrenales deben ser interpretadas por lo celestial. Según una creíble tradición, el grupo luteranizante y suavemente antinomiano de los Hermanos de Heimberg, que estaban ubicados en Saanen y Adelboden, se inspiraron en las enseñanzas de Lutz.