Historia
MAIMÓNIDES, MOISÉS (1136-1204)

Fotografía de José Ignacio Palacios
La importancia de Maimónides descansa en sus escritos, siendo su primera gran obra Comentario sobre la Mishná. Antes de él, aparte de los dos Talmudes, solo existían exposiciones en glosas de la Mishná. Él asumió el objetivo de clasificar y explicar la materia contenida en esa obra. En elaboradas introducciones discurrió sobre la naturaleza de la profecía, introduciendo anotaciones sobre las ciencias naturales y la filosofía. En la introducción especial al capítulo llamado Helek en el tratado Sanedrín, por vez primera definió y estableció los trece artículos del credo judío, que en forma abreviada fueron recibidos en el ritual judío. Esos artículos declaran: (1) que hay un solo Dios, creador de todas las cosas; (2) que es uno en el sentido de que no comparte su divinidad (un rechazo de la doctrina de la Trinidad); (3) que es incorpóreo y sin forma; (4) que es eterno; (5) que solo él debe ser adorado, no teniendo mediador (contra el cristianismo); (6) que él ordenó la profecía; (7) que Moisés fue el profeta más grande, a quien le fue entregada la revelación en la forma más completa (contra el islam); (8) la ley y la tradición son la expresión completa de la revelación de Dios; (9) nunca puede ser cambiada (contra el cristianismo y el islam); (10) Dios es omnisciente; (11) recompensa y castiga los actos de los hombres; (12) el Mesías ha de ser esperado (contra el cristianismo y los judíos incrédulos); (13) los muertos resucitarán. Una obra monumental fue Mishneh Torah, es decir Deuteronomio, también llamada Yadh ha-Hazakauh, es decir La mano poderosa, o simplemente Yadh. Es una enciclopedia que abarca cada departamento de la literatura bíblica y judía. Como apéndice a esta obra publicó el Libro de leyes, sobre los 613 preceptos. Su tercera y más importante obra fue Guía de perplejos, en árabe Dalalat elhairin, traducida al hebreo bajo el título Moreh Nebhukhim, consistiendo de tres partes. La primera está dedicada a la explicación de todas las expresiones empleadas en la Biblia en conexión con la divinidad. La segunda parte desarrolla su teoría de la creación y muestra que 1 1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz. 4 […]Génesis 1-4 está en cuerdo con su cosmología; también trata con la profecía. La tercera parte trata con la primera visón del profeta Ezequiel, la relación de Dios con el mundo, la oposición de lo bueno y lo malo en el mundo, la providencia y omnisciencia de Dios, todo ello con el propósito de animar a los más inteligentes a una investigación completa del Antiguo Testamento. Esta obra contribuyó más que ninguna otra al progreso de los esfuerzos reformatorios en el judaísmo. Fue traducida al latín poco después de su composición, influyendo en el escolasticismo cristiano. Debe señalarse que nunca se propuso encontrar una explicación al contenido de la revelación en favor de la razón, en la misma línea que hizo el escolasticismo judío que le precedió. Los rabinos franceses anatematizaron el estudio de la 'Guía' y la Inquisición la condenó en 1233.

'Sûr es un término polivalente, significativo de «roca»; v. gr.: «Hiere la roca» (He aquí, yo estaré allí delante de ti sobre la peña en Horeb; y golpearás la peña, y saldrá agua de ella para que beba el pueblo. Y así lo hizo Moisés en presencia de los ancianos de Israel.[…]Éxodo 17:6); también designa una «piedra dura», como el pedernal, por ejemplo: «Hazte cuchillos de piedra» (En aquel tiempo el SEÑOR dijo a Josué: Hazte cuchillos de pedernal y vuelve a circuncidar, por segunda vez, a los hijos de Israel.[…]Josué 5:2), y asimismo la mina de donde se extrae el mineral, p. e, «Considerad la roca de que habéis sido tallados» (Escuchadme, vosotros que seguís la justicia, los que buscáis al SEÑOR. Mirad la roca de donde fuisteis tallados, y la cantera de donde fuisteis excavados.[…]Isaías 51:1). De esta última acepción deriva el sentido metafórico para expresar la raíz y principio de una cosa; por eso, él mismo, tras la frase susodicha, añade: «Mirad a Abraham, vuestro padre» (ibíd. v. 2), como aclarando: «La roca de donde habéis sido cortados es Abraham, vuestro progenitor; debéis, por tanto, seguir sus huellas, abrazar su religión y observar sus costumbres; por cuanto la naturaleza de la mina requiere su reencuentro en lo que de ella se ha extraído.»
Conforme a esta última acepción se ha llamado a Dios «Roca», como principio que es y causa eficiente de todo lo que existe fuera de Él; por ejemplo: «El es la Roca; Sus obras son perfectas» (1 Oíd, oh cielos, y dejadme hablar; y escuche la tierra las palabras de mi boca. 2 Caiga como la lluvia mi enseñanza, y destile como el rocío mi discurso, como llovizna sobre el verde prado y como aguacero sobre la hierba. 3 Porque yo proclamo el nom[…]Deuteronomio 32); «De la Roca que te crió te olvidaste» (ibíd. v. 18); «Su Roca los vendió» (ibíd. v. 30); «Yhwh es la Roca eterna» (Confiad en el SEÑOR para siempre, porque en DIOS el SEÑOR, tenemos una Roca eterna.[…]Isaías 26:4). Igualmente: «Tú te pondrás sobre la roca» (Entonces el SEÑOR dijo: He aquí, hay un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña;[…]Éxodo 33:21), es decir, «apóyate y sostente en la consideración de que Él (¡exaltado sea!) es el principio universal, el pórtico por donde llegarás hasta Él», como ya hemos explicado, a propósito de las palabras: «He aquí un lugar cerca de Mí» (ibíd.).'