Historia
MANNING, HENRY EDWARD (1807-1892)
- Primeros años y educación
- Actividad en la iglesia anglicana
- Pasos hacia su conversión al catolicismo
- Trabajos para su nueva fe
- Intereses filantrópicos

Recibió su educación preparatoria en Harrow y en 1827 fue a Balliol College, Oxford. Su principal distinción en la universidad fue la de un polemista más que la de un erudito. En este período de su vida su interés era primordialmente político, pero las pérdidas financieras de su padre hicieron que la carrera parlamentaria fuera imposible para él y tras graduarse como honores en 1830 obtuvo una posición subordinada en la oficina colonial. Quedando bajo influencia evangélica dimitió en 1832 y regresó a Oxford. Allí fue escogido miembro del consejo rector de Merton College, siendo ordenado el 23 de diciembre.
Actividad en la iglesia anglicana.
Fue destinado como coadjutor de John Sargent, rector evangélico de Lavington, Sussex, y al año siguiente fue instituido para la rectoría como sucesor de Sargent. En ese mismo año (1833) se casó con una hija de su difunto rector, pero su esposa murió cuatro años después. Este golpe hundió a Manning y su tristeza, aderezada con tendencias que desde tiempo trabajaban dentro de él, sin duda le predispuso aún más a los principios del Movimiento de Oxford. En el momento de su ordenación creía en la doctrina de la regeneración bautismal y poco después modificó sus ideas de la eucaristía y aceptó los principios de la sucesión apostólica y el valor de la tradición. Fue igualmente activo en la promoción de un sistema de educación que debía estar bajo control religioso y ayudó en el establecimiento de juntas diocesanas en cooperación con la Sociedad Nacional para la Promoción de la Educación de los Pobres. En diciembre de 1840 fue elegido archidiácono de Chichester y dos años después predicador selecto en Oxford. En este período de su vida publicó Unity of the Church (Londres, 1842) en el que hábilmente defendía las doctrinas del anglo-catolicismo. En 1838 había visitado Roma y conoció a Wiseman, pero todavía estaba fuera de sintonía con el catolicismo.
Pasos hacia su conversión al catolicismo.
La conversión de W. G. Ward y de Newman al catolicismo dejó a Manning a la cabeza de la facción de la Alta Iglesia en la Iglesia anglicana. Sin embargo, en 1847 se vio obligado por enfermedad a realizar un viaje por el continente que duró hasta junio de 1848, yendo a través de Bélgica y Alemania hasta Italia. Sin embargo, la mayor parte de su tiempo la pasó en Roma y en abril y mayo de 1848 fue recibido en audiencia por Pío IX. Sus dudas sobre la catolicidad de la Iglesia anglicana se iban incrementando, aunque no hay evidencia de que contemplara seriamente retirarse de su comunión. Sin embargo, los sucesos poco después de su regreso a su tierra fueron decisivos en sus convicciones. La consagración del no ortodoxo Hampden para la sede de Hereford y la decisión en el famoso caso Gorham le parecieron evidencia de que la Iglesia de Inglaterra no era parte de la Iglesia católica y aunque presidió en una reunión del clero de Chichester para protestar contra la denominada "agresión papal" en la creación de diócesis católicas en Inglaterra en 1850, dimitió de su archidiaconado y se fue a Londres. Allí se puso bajo la instrucción de los jesuitas y el Domingo de Pasión, 6 de abril de 1851, fue recibido en la Iglesia católica. El domingo siguiente recibió las órdenes menores, siendo ordenado sacerdote el 14 de junio. Al año siguiente Manning fue a Roma, donde pasó los siguientes tres años en estudio en la Accademia dei Nobili Ecclesiatici. Recibió su doctorado del papa en 1854, comenzando obra regular en Inglaterra y tres años más tarde fue nombrado preboste del capítulo de Westminster y superior de la congregación de los Oblatos de San Carlos. Durante ocho años trabajó incesantemente, predicando, escribiendo y trabajando entre los pobres. Fuerte ultramontanista, fue designado por el papa en 1860 prelado doméstico y protonotario apostólico, con el título de monseñor. Consistentemente objetó a la bienvenida dada a Garibaldi en su visita a Inglaterra en 1864, a pesar de que su línea ultramontana general levantó la sospecha de un gran número de católicos ingleses.

En 1864 murió el cardenal Wiseman y el papa, ignorando los nombres que le fueron presentados por el capítulo, nombró a Manning como su sucesor al arzobispado de Westminster, Londres. Fue consagrado en la pro-catedral de St. Mary, Moorfilefds, el 8 de junio, recibiendo el palio en Roma el día de San Miguel y siendo entronizado en St. Mary el 6 de noviembre. Con una disciplina rígida, que no escatimaba para sí ni para otros, trabajó consistentemente en un espíritu ultramontano para hacer avanzar el catolicismo en Inglaterra. Se opuso al plan de Newman de fundar una sala católica en Oxford y, creyendo que la Iglesia católica debería proporcionar educación para sus propios miembros, hizo un intento infructuoso de establecer una universidad católica en Kensington, que permaneció abierta sólo desde 1874 a 1878. Por otro lado, tuvo más éxito en la promoción de escuelas parroquiales y fue inmutable en su posición a todo lo que fuera variación con la enseñanza de su Iglesia. Obtuvo prominencia adicional en 1870, por su defensa de la doctrina de la infalibilidad papal y en 1875 replicó a Gladstone en su Vatican Decrees in their Bearing on Civil Allegiance. El 15 de marzo de ese mismo año fue nombrado cardenal, aunque no recibió el capelo hasta el 31 de diciembre de 1877, cuando estaba en Roma. Tras la muerte de Pío IX (7 de febrero de 1878) Manning asistió al cónclave y, aunque alguno de los cardenales italianos estaban preparados para votarle como papa, él echó su papeleta en favor del cardenal Pecci (León XIII).
Intereses filantrópicos.
Sin embargo, con el nuevo papa no tuvo tanta afinidad y durante el resto de su vida sus intereses fueron las cuestiones sociales, especialmente la temperancia, para cuyo avance fundó una "Liga de la Cruz" que en 1874 contaba con unos 30.000 miembros sólo en Londres. Fue igualmente extremadamente activo en la causa del trabajo y la defensa de los intereses de las clases trabajadoras, lo que le valió la acusación de socialismo, aunque él negó la verdad de la afirmación. También fue activo en el movimiento para la supresión del tráfico de esclavos en África oriental y el matrimonio hindú de niños, además de defender la elevación mínima de la edad para el trabajo de los niños.
El cardenal Manning fue un autor prolífico y sus obras muestran un hombre de sincera convicción, seria fe y noble carácter. Fue eminentemente un eclesiástico y diplomático, aunque en asuntos de intelecto era inferior a otros de su período. Sus principales obras, escritas en su mayor parte bajo la presión de muchos deberes públicos y eclesiásticos, son: The Unity of the Church (Londres, 1842); Sermons (4 volúmenes, 1842-50); Sermons Preached before the University of Oxford (Oxford, 1844); The Grounds of Faith (Londres, 1852); Sermons on Ecclesiastical Subjects (3 volúmenes, Dublín, 1863-73); The Temporal Mission of the Holy Ghost (Londres, 1865); England and Christendom (1867); Petri privilegium (1871); National Education and Parental Rights (1872); The Internal Mission of the Holy Ghost (1875); The Vatican Decrees in their Bearing on Civil Allegiance (1875); The Infallible Church and the Holy Communion of Christ's Body and Blood (1875); The True Story of the Vatican Council (1877); Miscellanies (3 volúmenes, 1877-88); National Education (1889) y el póstumo Pastimes (1893).