Historia

MARGARITA DE VALOIS (1553-1615)

Margarita de Valois, Margarita de Francia, reina consorte de Navarra, nació en Saint-Germain-en-Laye, Francia, el 14 de mayo de 1553 y murió en París el 27 de marzo de 1615.

Margarita de Valois, por François Clouet
Margarita de Valois, por François Clouet
Hija de Enrique II y Catalina de Médicis, desempeñó un papel secundario en las guerras de religión (1562-98), desde el momento en que ocupó su lugar en la corte en 1569. Se educó en Saint-Germain con sus hermanas y María Estuardo, siendo el principal ornamento de la corte pro su belleza, vivacidad e inteligencia. Sus relaciones con sus hermanos Carlos IX y el duque de Anjou, futuro Enrique III, fueron tensas, teniendo una relación sentimental con Enrique, duque de Guisa, dirigente de la facción extremista católica. El 18 de agosto de 1572 se casó, en París, con el protestante Enrique de Borbón, rey de Navarra, futuro Enrique IV, para sellar la paz entre católicos y protestantes. Sin embargo, cinco días después tuvo lugar la Matanza de San Bartolomé.

Su marido pudo escapar de la muerte al abjurar del protestantismo; a pesar de sus continuados lances amorosos con otros hombres, Margarita no se separó de él. Usó su influencia para promover un entendimiento entre él y su hermano menor, Francisco, duque de Alençon, dirigente de los católicos moderados. Su papel en las conspiraciones subsiguientes le costó la vida a su amante, el señor de La Môle (José de Boniface) en 1574. Después Enrique III la desterró al inaccesible castillo de Usson en Auvernia (1586), irritado por los escarceos amorosos de Margarita, pero con la ayuda de Guisa pudo hacerse con el control del lugar.

El creciente poder de su marido y las necesidades dinásticas acentuaron la posibilidad de la anulación de su estéril matrimonio, pero Margarita no dio su consentimiento mientras viviera la amante de Enrique, Gabrielle d'Estrées. Tras la muerte de ésta, permitió a Enrique que se casara con María de Médicis (1600), aunque retuvo su título real. Cinco años después pudo regresar a París, donde vivió de forma espléndida, libre para dedicarse a su licenciosa vida. Además de sus Mémoires, una vívida exposición de la vida francesa en su tiempo, escribió poemas y cartas.

Los monarcas de Francia y Navarra en los siglos XVI al XVIII