Historia
MARHEINEKE, PHILIPP KONRAD (1780-1846)

La oscura evolución del pensamiento de Marheineke fue disipada por el hegelianismo, convirtiéndose en uno de los dirigentes de la escuela hegeliana y escribiendo en ese espíritu Vorlesungen über die Bedeutung der hegelschen Philosophie in der christlichen Theologie (Berlín, 1842). Mucho antes, en Christliche Dogmatik (1819) y Lehrbuch des christlichen Glaubens und Lebens (1823), se había propuesto desarrollar la forma externa de la religión a una ciencia especulativa, considerando los principios dogmáticos como la conciencia inmediata de Dios o como la razón que resuelve todos los misterios en virtud de su conocimiento de Dios y su identidad con la idea. Las etapas del desarrollo de la religión fueron tres: la religión de la imaginación y la opinión en el paganismo; la religión de la reflexión y recuerdo en el judaísmo; la religión de la revelación o el espíritu en el cristianismo. El misterio fundamental de todas las religiones y todas las épocas, incluso de la naturaleza misma, es el de la Trinidad. La sustancia indiferenciada es el Padre; el producto eterno de Dios de sí mismo, auto-diferenciación interior de sustancia y sujeto, es el Hijo; el Espíritu Santo reconcilia las diferenciaciones entre el Padre y el Hijo, restaurando su unidad. En su System der theologischen Moral (Berlín, 1847) la dogmática de Marheineke alcanza su más pleno desarrollo. La división de la escuela hegeliana fue al principio saludada por él como una prueba de energía, pero el Leben Jesu de Strauss fue un duro golpe para él, el incansable oponente del racionalismo. En su System der christlichen Dogmatyk (Berlín, 1847) sostiene que Cristo era la figura central en la historia del mundo y que Strauss, por su identificación del Dios-hombre con la humanidad, había confundido el centro con la circunferencia. Desfavorable en extremo a la filosofía de Kant, Marheineke aprobó las primeras enseñanzas de Schelling, aunque hacia sus posteriores ideas sólo tuvo antipatía, que expresó en Zur Kritik der schellingschen Offenbarungsphilosophie (Berlín, 1843). Marheineke se convirtió en sus últimos años en un representante de la piedad reflexiva, sosteniendo que el principio de la Iglesia evangélica era que porque una cosa era verdad estaba en la Biblia, no que porque una cosa estaba en la Biblia era verdad.
Marheineke colaboró en el Studien editado por C. Daub y F. Creuzer (Francfort, 1805-11) y en la obra de B. Bauer, Zeitschrift für spekulative Theologie (Berlín, 1836-38), editó la de Hegel, Vorlesungen über die Philosophie der Religion (Berlín, 1832) y con T. W. Dittenberger, la de C. Daub, Philosophische und theologische Vorlesungen (7 volúmenes, 1838-1841). Sus propias obras teológicas fueron editadas por S. Matthies y W. Vatke (4 volúmenes, Berlín, 1847-1849).