Historia

MARHEINEKE, PHILIPP KONRAD (1780-1846)

Philipp Konrad Marheineke (Marheinecke), teólogo protestante alemán, nació en Hildesheim, a 34 kilómetros al sudeste de Hanover, el 1 de mayo de 1780 y murió en Berlín el 21 de mayo de 1846.

Philipp Konrad Marheineke
Philipp Konrad Marheineke
Tras terminar su educación teológica en Gotinga, enseñó allí, siendo designado en 1805 profesor extraordinario y segundo predicador universitario en Erlangen. Dos años más tarde fue llamado como profesor a Heidelberg, donde permaneció hasta que fue a Berlín en 1811. Su pretencioso y pomposo estilo le hizo impopular entre sus colegas, no siendo tampoco bien recibidos sus sermones en la Dreifaltigkeitskirche, donde predicó tras 1820 como colega de Schleiermacher. Comenzó su carrera literaria con Allgemeine Darstellung des theologischen Geistes der kirchlichen Verfassung und kanonischen Rechtwissenschaft in Bezug auf die Moral des Christenthums und die ethische Denkart des Mittelalters (Nuremberg, 1807). A este periodo pertenece Christliche Predigten zur Belebung des Gefühls fürs Schöne und Heilige (Erlangen, 1805). Su historia general de la Iglesia quedó recubierta con filosofía, pero una mejor recepción tuvo Geschichte der deutschen Reformation (2 volúmenes, Berlín, 1817). Marheineke fue el primero en hacer un estudio científico de los símbolos, siendo sus obras sobre este asunto Christliche Symbolik (3 volúmenes, Heidelberg, 1810-14), Institutiones symbolicæ, doctrinarum Catholicorum, Protestantium, Socinianorum, Ecclesiæ Græcæ, minorumque societatum Christianorum summam et discrimina exhibentes (Berlín, 1812) y sus clases sobre Christliche Symbolyk (1848). Sus obras están marcadas por una admiración extravagante del protestantismo y Lutero. En Grundlegung der Homiletik (Hamburgo, 1811) dedujo toda homilética del concepto eterno de sacrificio y defendió el ascetismo espiritual, mientras que en escritos más breves condicionó el avivamiento de la vida eclesiástica a la aceptación de un nuevo credo, exhortando a un énfasis más general sobre el dogma.

La oscura evolución del pensamiento de Marheineke fue disipada por el hegelianismo, convirtiéndose en uno de los dirigentes de la escuela hegeliana y escribiendo en ese espíritu Vorlesungen über die Bedeutung der hegelschen Philosophie in der christlichen Theologie (Berlín, 1842). Mucho antes, en Christliche Dogmatik (1819) y Lehrbuch des christlichen Glaubens und Lebens (1823), se había propuesto desarrollar la forma externa de la religión a una ciencia especulativa, considerando los principios dogmáticos como la conciencia inmediata de Dios o como la razón que resuelve todos los misterios en virtud de su conocimiento de Dios y su identidad con la idea. Las etapas del desarrollo de la religión fueron tres: la religión de la imaginación y la opinión en el paganismo; la religión de la reflexión y recuerdo en el judaísmo; la religión de la revelación o el espíritu en el cristianismo. El misterio fundamental de todas las religiones y todas las épocas, incluso de la naturaleza misma, es el de la Trinidad. La sustancia indiferenciada es el Padre; el producto eterno de Dios de sí mismo, auto-diferenciación interior de sustancia y sujeto, es el Hijo; el Espíritu Santo reconcilia las diferenciaciones entre el Padre y el Hijo, restaurando su unidad. En su System der theologischen Moral (Berlín, 1847) la dogmática de Marheineke alcanza su más pleno desarrollo. La división de la escuela hegeliana fue al principio saludada por él como una prueba de energía, pero el Leben Jesu de Strauss fue un duro golpe para él, el incansable oponente del racionalismo. En su System der christlichen Dogmatyk (Berlín, 1847) sostiene que Cristo era la figura central en la historia del mundo y que Strauss, por su identificación del Dios-hombre con la humanidad, había confundido el centro con la circunferencia. Desfavorable en extremo a la filosofía de Kant, Marheineke aprobó las primeras enseñanzas de Schelling, aunque hacia sus posteriores ideas sólo tuvo antipatía, que expresó en Zur Kritik der schellingschen Offenbarungsphilosophie (Berlín, 1843). Marheineke se convirtió en sus últimos años en un representante de la piedad reflexiva, sosteniendo que el principio de la Iglesia evangélica era que porque una cosa era verdad estaba en la Biblia, no que porque una cosa estaba en la Biblia era verdad.

Marheineke colaboró en el Studien editado por C. Daub y F. Creuzer (Francfort, 1805-11) y en la obra de B. Bauer, Zeitschrift für spekulative Theologie (Berlín, 1836-38), editó la de Hegel, Vorlesungen über die Philosophie der Religion (Berlín, 1832) y con T. W. Dittenberger, la de C. Daub, Philosophische und theologische Vorlesungen (7 volúmenes, 1838-1841). Sus propias obras teológicas fueron editadas por S. Matthies y W. Vatke (4 volúmenes, Berlín, 1847-1849).