Historia
MARTYN, HENRY (1781-1812)

Llegó a Calcuta en abril de 1806. La impresión que recibió por su idolatría fue impactante. Al ver a los nativos inclinarse ante una imagen odiosa escribió: 'Temblé como si estuviera en las inmediaciones del infierno'. No fue a su puesto, Dinapur, hasta octubre, quedándose mientras tanto en Calcuta. Su tolerante espíritu cristiano se mostró en la cordial amistad que surgió con los misioneros de Serampore. En 1806 Carey escribió: 'Un joven clérigo, Mr. Martyn, acaba de llegar, estando poseído de un verdadero espíritu misionero... Juntos tomamos consejo y fuimos a la casa de Dios como amigos.' (Marshman, Life of Carey, i. p. 246). En abril de 1809 Martyn fue trasladado a Canwpur. Además de sus tareas entre los soldados e ingleses residentes, predicó a los nativos, preparando traducciones en su lengua. Dotado de incomparables talentos lingüísticos, rápidamente se hizo fluido en hindi, por lo que su predicación resultó atractiva, de modo que hasta el momento de tener que dejar Cawnpur por enfermedad, tenía audiencias de ochocientas personas.
La influencia más permanente de Martyn la ejerció por sus traducciones. El 24 de febrero de 1807 había acabado la traducción de una parte del Libro de Oración Común (Calcuta, 1814) y en marzo de 1808 acabó la versión hindi del Nuevo Testamento (Serampore, 1814). Por deseo de sus amigos, acometió la supervisión de una versión persa del Nuevo Testamento. En este objetivo tuvo menos éxito, siendo su versión devuelta para ser revisada. De salud precaria determinó en 1810 hacer un viaje a Inglaterra para recuperarse, pero el rechazo de su versión persa le indujo a hacer un viaje a Persia para descanso y revisión de la versión. Partiendo en enero de 1811, Martyn llegó a Shirat, donde no sólo acabó el Nuevo Testamento persa (San Petersburgo, 1815; revisión, Calcuta, 1816), sino que hizo una versión de los Salmos (Londres, 1824). Su saber y habilidad en la discusión con los musulmanes produjeron una convulsión en la ciudad, lo que hizo que el experto en derecho islámico le retara a una disputa pública con él. Deseoso de presentar una copia del Nuevo Testamento al Shah de Persia, Martyn encaminó sus pasos a Tabriz, para conseguir una carta de recomendación del ministro británico Sir Gore Ouseley. En este viaje su cuerpo quedó a merced de la fiebre y el enfriamiento, salvando por poco su vida. En Tabriz igualmente entabló una animada discusión con los musulmanes, arriesgando su vida por la audaz confesión de Cristo como Hijo de Dios. No pudo poner el Nuevo Testamento en manos del monarca persa, pero lo dejó con Sir Gore, quien lo hizo por él. Entonces Martyn se dirigió hacia Constantinopla. La fiebre le consumía, pero con paciencia perseverante la sobrellevó. No pasó de Tokat. Su cuerpo descansa en el cementerio armenio en esa localidad. Además de las traducciones ya mencionadas escribió Sermons of Henry Martyn (Calcuta, 1822); Controversial Tracts and Mohammedanism and Christianity (Cambridge, 1824) y Journals and Letters (edición de S. Wilberforce, 2 volúmenes, Londres, 1837). De su diario procede el siguiente pasaje:
'Septiembre 24.-La determinación que tenía yo al irme a acostar anoche, de dedicar este día a la oración y al ayuno, pude por fortuna ponerla en práctica. En mi primera oración porque se nos librara de pensamientos mundanales, contando con el poder y las promesas de Dios para fijar mi alma mientras yo oraba, me vi auxiliado para abstenerme casi enteramente del mundo, por cerca de una hora. En seguida leí la historia de Abraham para ver cuán familiarmente se había revelado Dios a los mortales en la antigüedad. Después orando por mi propia santificación, mi alma respiró libre y ardientemente en la atmósfera de la santidad de Dios, y ésta fue para mí la mejor hora del día.'