Matilde de Toscana, sostenedora del papado, nació en Lucca en 1046 y murió en el monasterio de Bondeno de Roncori el 24 de julio de 1115.
El rey Enrique IV pide ayuda a Matilde de Toscana y al abad HugoEra hija del conde Bonifacio de Toscana y Beatriz de Lorena, heredando de sus padres, mientras todavía era niña, sus considerables posesiones en el centro y norte de Italia, por las que corrían los caminos de Alemania y Francia a Roma. Fueron estratégicamente importantes en las guerras entre el emperador y el papa. Su parentesco era alemán y sus antecesores se adherían a los emperadores alemanes, pero la traicionera forma en la que Enrique III trató a su padre, indujo a éste a apoyar al papa y durante los pontificados de Nicolás II, Alejandro II, Gregorio VII, Víctor III, Urbano II y Pascual II la condesa Matilde continuó esa línea, siendo un baluarte del papado. Especialmente cercanas fueron sus relaciones con Gregorio VII, a quien protegió más de una vez contra Enrique IV. Continuó la guerra contra el emperador, incluso tras la muerte de Gregorio. Se casó dos veces, primero con Godofredo de Lorena y luego con el duque Güelfo de Baviera, pero su primer matrimonio parece que no llegó a consumarse, divorciándose de su segundo marido. Su enorme riqueza, legada al papado, formó parte del Patrimonium Petri.