Mauricio de Sajonia, elector de Sajonia, nació en Freiberg el 21 de marzo de 1521 y murió en Sievershausen, a 26 kilómetros al este de Hanover, el 11 de julio de 1553.
Mauricio de Sajonia, por Lucas Cranach el JovenSucedió a su padre como duque de Sajonia en 1541, obteniendo la dignidad electoral tras la batalla de Mühlberg, 1547. Aunque había abrazado la Reforma, y, junto con su padre, había firmado los Artículos de Esmalcalda, rechazó unirse a la Liga, probablemente porque la consideraba demasiado débil y su propia posición en la misma demasiado subordinada para ser estimulante en sus ambiciosos planes; en la dieta de Regensburgo, donde él y el duque Eric de Brunswick fueron los únicos príncipes protestantes presentes, hizo una alianza secreta con el emperador Carlos V. Por tanto, cuando la guerra estalló marchó con sus tropas hacia el territorio de su primo, el elector de Sajonia, y conquistó el país. Pero tan pronto como el elector, quien estaba en la alta Alemania con un bien seleccionado ejército, supo de esta traición, se apresuró a volver a Sajonia y no sólo reconquistó su propia tierra sino que expulsó a Mauricio de su ducado. El emperador vino en su rescate y en la dieta de Augsburgo (24 de febrero de 1548) fue solemnemente investido con una gran porción del territorio de su primo y la dignidad electoral. Rechazó el Interim de Augsburgo, pero el de Leipzig, que sustituyó tras conferenciar con Melanchthon, Bugenhagen y otros, demostró ser odioso a sus súbditos. Dándose cuenta de que la Reforma no podría mantenerse como un asunto puramente religioso aparte de la política, decidió ponerse a la cabeza del movimiento, impulsado, sin duda, también por la indignación de la infidelidad del emperador hacia su suegro, Felipe de Hesse, y por temor a las intrigas recientemente puestas en marcha para reemplazar al rey Fernando, hermano del emperador, cerrando la sucesión de Felipe, el hijo del emperador. Ocultando sus planes con gran habilidad, reunió un gran ejército, formó una alianza con Francia y súbitamente atacó al emperador en Innsbruck, obligándole a huir a través de los Alpes. Por mediación del rey Fernando se elaboró el tratado de Passau (1552), en el que se otorgaba plena libertad religiosa a los protestantes. Tuvo entonces de nuevo la completa confianza de sus correligionarios, pero tenía sólo poco tiempo para aprovechar las grandes oportunidades que se le ofrecían. En una contienda con el margrave de Brandeburgo resultó gravemente herido, muriendo unos días más tarde.