Historia
MAXIMINO, TRACIO, CAYO JULIO VERO (c. 173-238)

en el Museo Capitolino, Roma
Poco después de su ascensión al trono, Maximino publicó un edicto contra todo el clero cristiano pero fue prácticamente ignorado, mencionando sólo Sulpicio Severo la aplicación ocasional de la tortura durante su reinado. En Roma el obispo Ponciano y el presbítero Hipólito fueron desterrados, mientras que Orígenes, quien fue objeto especial del odio del emperador a causa de sus relaciones con la casa de Alejandro Severo, halló refugio en el hogar de Juliana, una mujer cristiana. En el Ponto y Capadocia la persecución fue más severa, pero fue inspirada más por la ira popular contra los cristianos por un terremoto que por decreto imperial. Aunque la persecución de Maximino en sí misma fue poco importante fue el primer ataque sistemático y general sobre la nueva fe. Maximino fue el primero en reconocer la importancia de la jerarquía cristiana y en procurar aniquilarla, sentando de esta forma un precedente para Valeriano y Diocleciano. Su motivo preciso es difícil de determinar; él no adoraba a las divinidades greco-romanas y es verosímil que la persecución se debiera simplemente al deseo de Maximino de fortalecer su posición tanto como fuera posible e impedir cualquier rebelión cristiana contra él.