Historia

MAY, JOHANN HEINRICH (1653-1719)

Johann Heinrich May, pietista alemán, nació en Pforzheim, a 26 kilómetros al sudeste de Carlsruhe, el 5 de febrero de 1653 y murió en Giessen el 3 de septiembre de 1719. Estudió en la universidad de Wittenberg, a la que entró en 1671; mientras iba a Suecia, conoció en Hamburgo al orientalista E. Edzard, con quien estudió la Biblia, el Talmud, árabe y siríaco. Tras un invierno en Copenhague, retomó sus estudios en Hamburgo, pero fue llamado por su padre al sur de Alemania. En Leipzig conoció a J. B. Carpzov y en Estrasburgo a S. Schmidt; pero una influencia más profunda sobre él la ejerció H. Ludolf, a quien ayudó en la lectura de pruebas de su Historia Æthiopica (Francfort, 1681). Desde Francfort, donde había quedado imbuido del pietismo de Spener, fue durante un corto tiempo a Veldenz como predicador de la corte del palsgrave, pero en 1684 fue nombrado profesor de lenguas orientales por el elector en el instituto de Durlach, donde también fue pastor de San Esteban. En 1868 fue llamado a Giessen como profesor de lenguas orientales. Aquí pasó el resto de su vida, siendo segundo profesor de teología, pedagogo, administrador, superintendente de Alsfeld y asesor del consistorio.

De las numerosas obras de May ninguna ha soportado la prueba del tiempo salvo su edición de la Biblia hebrea, una revisión de la obra de su predecesor en Giessen, David Clodius (Francfort, 1692). Su importancia yace en que influenció poderosamente a la reforma pietista de la facultad teológica en Giessen. Cuando llegó a Giessen no tuvo muchas oportunidades de propagar sus ideas; pero en 1689 anunció un curso de estudios privados sobre Romanos, en continuidad a su clase de confirmación, al que fueron invitados niños y adultos. Esto suscitó una protesta formal al príncipe por parte del colega de May, P. L. Hannecken, lo que desembocó en una controversia que finalmente causó el retiro de Hannecken en 1693. Su sucesor, Bilefeld, usó su influencia como profesor y predicador de la corte para quebrar la oposición de la facción ortodoxa y en 1695 se completó la reforma pietista. En esta fase final del conflicto, May intervino poco públicamente, pero su tranquila actividad ayudó mucho más a la victoria del pietismo de lo que muestra la apariencia.