Historia

McCOSH, JAMES (1811-1894)

James McCosh, teólogo presbiteriano y educador escocés, nació en Carskeoch (a 58 kilómetros al sudoeste de Glasgow), una granja en la parroquia de Straiton, Ayrshire, el 1 de abril de 1811 y murió en Princeton, New Jersey, el 16 de noviembre de 1894.

James McCosh, óleo sobre lienzo por Alban Jasper Conant
James McCosh, óleo sobre lienzo por Alban Jasper Conant
A edad temprana fue destinado al ministerio por su padre, quien le puso bajo la supervisión de un hombre piadoso, un tal Quentin Smith. En 1824 se matriculó en la universidad de Glasgow y en 1829 se traladó a la de Edimburgo (máster en humanidades, 1834), donde estudió teología bajo Chalmers. Obtuvo la licencia del presbiterio de Ayr en 1834, estableciéndose primero en Arbroath, una localidad de marinos y artesanos, pero en 1838 fue nombrado pastor en Brechin, Forfarshire. En la desunión de 1843 ingresó en la Iglesia libre, siendo superintendente de un distrito montañés en Forfarshire. En 1850 fue llamado a Queen College, Belfast, como profesor de lógica y metafísica. Allí no sólo se dedicó a los deberes de su cátedra sino que también se interesó en la obra evangelizadora en Smithfield, estableciendo una iglesia y fundando escuelas. Tomó gran interés en los asuntos irlandeses, siendo un firme defensor del sistema nacional de escuelas. Deseó la abolición del regium donum, aunque sugirió un fondo sustentador, como había hecho antes en Escocia. En el verano de 1858 viajó a Estados Unidos, investigando principalmente su sistema de educación. En mayo de 1868 fue elegido presidente del College de New Jersey, Princeton, posición que retuvo hasta su dimisión en 1888. McCosh fue uno de los más influyentes presidentes de Princeton; introdujo, pero con más restricciones que en Harvard y Yale, el sistema electivo. Fue un firme, aunque bondadoso, disciplinario. Tras su dimisión todavía mostró interés en la institución, continuando sus clases sobre filosofía dos años más. Como filósofo McCosh ocupa un alto rango; fue un firme creyente en el realismo y fuertemente opuesto al idealismo y al materialismo. Siempre procuró mantenerse al hilo de los tiempos, dando desde el principio su asentimiento a la doctrina de la evolución y procurando mostrar su reconciliación con las enseñanzas bíblicas, en las que era un firme creyente. De sus voluminosas obras las más importantes son: The Method of Divine Government, Physical and Moral (Edimburgo, 1850); Typical Forms and Special Ends in Creation (1855), en colaboración con G. Dickie; The Intuitions of the Mind, Inductively Investigated (Londres, 1860); The Supernatural in Relation to the Natural (Cambridge, 1862); A Defense of Fundamental Truth; being an Examination of Mr. J. S. Mill's Philosophy (Londres, 1866); The Laws of Discursive Thought (1870); Christianity and Positivism (Nueva York, 1871); The Scottish Philosophy, Biographical, Expository, Critical (Londres, 1874); The Emotions (1880); Psychology: the Cognitive Powers (1886); Psychology: the Motive Powers, Emotions, Conscience, Will (1887); The Realistic Philosophy Defended (1887); The Religious Aspect of Evolution (1888); Gospel Sermons (1888); The First and Fundamental Truths (1889) y Our Moral Nature (1892).