Historia
MEDLER, NICOLAUS (1502-1551)
En 1540 la victoria del protestantismo en Naumburg quedó asegurada y solo la catedral quedó como baluarte del catolicismo. Sin embargo, en julio de 1541 los moradores de la zona de la catedral pidieron al elector la ministración espiritual de Medler, ordenándole Juan Federico que comenzara la adoración evangélica, lo que hizo el 11 de septiembre de 1541. Tanto Lutero como Medler tomaron parte oficialmente en las festividades, asistiendo a la instalación de Amsdorf como obispo evangélico (19-20 de enero de 1542). Ya que Amsdorf residía usualmente en Zeist, Medler continuó siendo la personalidad dirigente en Naumburg, prosiguiendo celosamente la obra de evangelización en el barrio de la catedral. Sin embargo, su vida quedó amargada por las crecientes contiendas, especialmente con Georg Mohr, quien en 1544 había sucedido al amigo de Medler, Löner, como predicador de la catedral en Naumburg. Incluso Lutero censuró el ansia de poder de Medler y su disposición a tratar al nuevo obispo como una nulidad. Las repetidas solicitudes al consejo para un aumento de salario y su independencia para nombrar cargos, causaron muchas fricciones. Medler fue librado de esta situación por mandato del elector, para que fuera a la electora Elizabeth, su antigua protectora, que estaba seriamente enferma. Dejó Naumburg el 20 de abril de 1545 y nunca regresó. Hacia ese tiempo fue confirmado por el elector de Brandeburgo en la posición de predicador de la corte para la electora Elizabeth. Rehusó un profesorado en Francfort sobre el Oder, pero en deferencia a los deseos de Lutero y Melanchthon aceptó la superintendencia en Brunswick, de la que se hizo cargo el día de San Miguel de 1545. El estado de agitación de los tiempos, no menos que la terquedad de su propia disposición, le impidieron conseguir algún buen resultado duradero. En 1551, por consejo de Melanchthon, aceptó la posición de predicador de la corte en Bernburg, pero sufrió un ataque de parálisis en su primer sermón el 7 de junio. Habiendo sido enviado para recuperarse a Wittenberg, tuvo un segundo ataque, siendo llevado de nuevo a Bernburg, donde murió unas semanas más tarde. Sus obras literarias, aparte del Kirchenordnung de Naumburg y escritos contra el Interim, incluyen revisiones de la gramática latina de Melanchthon, retórica y dialéctica y algunas obras matemáticas. Lutero lo consideró, junto a Veit Dietrich y Johann Spangenberg, uno de sus tres auténticos discípulos, porque sirvió a la escuela y a la iglesia con igual ardor.