Péter Melius, reformador y autor húngaro, nació en Horbi en 1515 y murió en Debrecen el 15 de diciembre de 1572. Su nombre es una helenización del apellido húngaro de su familia, Juhász. Tras tres años en la
universidad de Wittenberg (1555-58), regresó como pastor a Debrecen, donde trabajó hasta su
muerte. Tras 1557 sólo los
luteranos disfrutaban legalmente de
libertad religiosa, pero dos años después, Melius, con dos colegas, dio los primeros pasos opuestos en una conferencia pastoral, señalando claramente la idea de
Calvino en la breve obra
Orthodoxa sententia de cæna Domini. Los luteranos de Transilvania, dirigidos por Matthias Hebler,
superintendente de Szeben, se opusieron a la facción
reformada y la excluyeron de su
Iglesia. Los reformados se unieron a Melius, que compuso (1562) la exhaustiva
Confessio Ecclesiæ Debrecinensis. Los luteranos apelaron a cuatro universidades luteranas en Alemania y acusaron a los de Debrecen de distorsionar la
Confesión de Augsburgo. Melius replicó en dos tratados (
Refutatio y
Apologia), defendiendo la posición reformada, mientras que los reformados mismos se volvieron a Ginebra y
Beza en dos
sínodos celebrados en 1562-63, lo que dio nuevo impulso a la causa. El joven príncipe de Transilvania, Juan Segismundo, intentó todavía mantener juntos a los
protestantes en su solo cuerpo, convocando un sínodo general en Enyed (abril de 1564); pero, tras intenso debate, la causa de la unión salió derrotada y la dieta de Torda (junio de 1564) sancionó la igualdad de libertad para la Iglesia reformada. El asunto de la organización se convirtió en una necesidad práctica, convocando Melius, como primer
obispo reformado, el primer sínodo general en Debrecen (febrero de 1567), donde estuvieron representados diecisiete
presbiterios de ambos lados del río Tisza. Al adoptar la
Segunda Confesión Helvética, se declararon parte integral de la Iglesia reformada en Europa. En el mismo sínodo se elaboraron
cánones, titulados
Articuli majores, que definían la política del sínodo.
Apenas la joven Iglesia se había organizado, cuando tuvo que enfrentarse a un nuevo enemigo. El médico de la corte del príncipe, Georgius Blandrata, trajo de Polonia secretamente libros de Servet, impartiendo sus principios al predicador de la corte, Franciscus Davidis, quien comenzó a difundir las doctrinas unitarias en Transilvania (1566). Melius lo resistió firmemente, tomando parte finalmente en el sínodo de Csenger (26 de julio de 1570), pero los unitarios que habían sido invitados no aparecieron. El sínodo formuló la Confessio vera, que fue incorporada en el Corpus et syntagma confessionum (Ginebra, 1612) bajo la incorrecta designación Polonica confessio. Por tanto, se debe dar el crédito a Melius y sus compañeros de que el calvinismo húngaro no quedara absorbido en la corriente unitaria. Melius igualmente se propuso atacar las tesis de los rabinos judíos de París, que atacaban la divinidad de Cristo, pero su carrera se vio súbitamente truncada por la muerte.
Melius mantuvo correspondencia con Bullinger, Beza, Thretius y Dudics, escribiendo muchos libros. Entre sus trece producciones húngaras destaca Az egész keresztyén tudomány summája ("Resumen de doctrina cristiana", Debrecen, 1562). También compuso obras exegéticas y tradujo los libros de Samuel y Reyes y el Nuevo Testamento (1567), aunque esta versión se ha perdido. Sus nueve obras latinas son principalmente polémicas y doctrinales. De ellas las más importantes son: Confessio Ecclesiæ Debrecinensis (Debrecen, 1562); Apologia et abstersio Ecclesiæ Debrecinensis a calumnis quibus temere apud academias et principes accusatur (1563); Refutatio confessionis de cæna Domini Matthiæ Hebler et his coniunctorum (1564); Brevis confessio pastorum (en latín y húngaro; 1567) y Articuli ex verbo Dei et lege naturæ compositi (1567).