Historia
MENKEN, GOTTFRIED (1768-1831)

La teología de Menken no era original suya, pero el vigor de su expresión le otorgó una influencia de gran alcance, especialmente sobre los estudiantes de la Biblia. El centro inamovible de esta teología era la Biblia, que él consideraba el testimonio divino de la historia pasada, presente y futura de la salvación, en el centro de la cual está Cristo. De Collenbusch adquirió Menken sus ideas sobre la relación ética de Dios con la humanidad, la expiación y la salvación. La naturaleza divina es el amor, del que la santidad y la justicia son sólo fases. Esos atributos fundamentales de Dios se revelan en el orden de su reino, que nunca está basado en un decreto insondable sino siempre sobre una dignidad prevista. Para consolidar esta dignidad cada criatura razonable está en necesidad de una prueba; si en este modo el pecado entra en el mundo, sirve sólo a un propósito bueno que trae a la existencia una creación más perfecta y bendita. Si Adán cayó, la muerte no fue para él un castigo sino una consecuencia natural del pecado y si sus herederos son vencidos por el pecado, esto tampoco es un castigo sino un sufrimiento injusto, ya que ellos son personalmente inocentes de la pecaminosidad y mortalidad de Adán. Cristo libró a la naturaleza humana de la imposición injusta, al asumirla no como era originalmente sino como fue tras la caída. Esto no atacaba la divinidad o impecabilidad personal de Cristo, sino sólo subrayaba su humanidad. De ahí se sigue que en ninguna manera hay una compensación de las demandas de la santidad divina o de la ley mediante la muerte de Cristo. La impecabilidad adquirida por Cristo puede ser apropiada por la fe en él. La fe en Cristo es un poder divino que produce santidad y gloria en el hombre y de ello depende el principal interés de toda la doctrina; consecuentemente la dignidad del hombre no es un don divino, sino la principal exigencia de Dios, por cuya causa imparte al hombre su gracia. Toda idea predestinacionista se combate desde esta posición. Consistente con esta noción, que carece de una clara estimación del pecado como oposición abierta a Dios, es que la santificación puede ser completada en esta tierra. Como de esta doctrina en ninguna manera resulta una justificación o perdón de pecados, no hay lugar en la misma para ello, y el hecho de que no obstante Menken usara esos conceptos muestra que la vena bíblica en él era más fuerte que la influencia de Collenbusch.
Sus principales obras son: Christliche Homilien (Frankfort, 1797); Neue Sammlung christlicher Homilien (1801); Ckristliche Homilien über Stellen an die Geschichte des Propheten Elias (1804); Versuch einer Anleitung zum eignen Unterricht in die Warhheiten der heiligen Schrift (una exposicón de su sistema; 1805); Betrachtungen über das Evangelium Matthäi (sólo un volumen publicado; 1809); Das Glaubensbekenntnis der christlichen Kirche (1816); Erklärung des elften Kapitels des Briefes an die Hebräer (1821); Predigten (1825); Blicke in das Leben des Apostel Paulus und der ersten Christengemeinen (1828) y Homilien über das neunte und zehnts Kapitel des Briefes an die Hebräer (1831). Sus obras fueron recopiladas en siete volúmenes (Bremen, 1858-65).