Historia
METODIO († 311)
Obras.
La única obra preservada completa en griego es el "Simposium", que, como su nombre implica, es una contraparte al "Simposium" de Platón. Diez doncellas, invitadas al "jardín de la virtud" son las protagonistas, siendo sus temas los siguientes: (1) La alabanza de la virginidad como esencia de la semejanza con Dios forjada por Cristo; (2) la ordenación divina del matrimonio; (3) la virginidad preferible al estado matrimonial; (4) la virginidad mejor medicina para la inmortalidad; (5) el gran voto de la virginidad; (6) las vírgenes se mantienen incontaminadas o el matrimonio con el Logos; (7) son iguales a los mártires y están significadas en Como el lirio entre los espinos, así es mi amada entre las doncellas. LA ESPOSA:[…]Cantares 2:2; 4:9 y sig.; 6:7 y sig.; (8) la mujer de Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza;[…]Apocalipsis 12:1 y sig., es la Iglesia y la voluntad humana es libre; (9) con ella debemos adornarnos para la fiesta de los Tabernáculos, que es la resurrección; (10) la justicia perfecta (comp. Una vez los árboles fueron a ungir un rey sobre ellos, y dijeron al olivo: "Reina sobre nosotros."[…]Jueces 9:8 y sig.) vino primero al mundo a través de Cristo. Las doncellas concluyen con un himno al novio celestial. El De Autexusio está preservado independientemente en griego sólo en la porción 1-7,5, pero Eusebio proporciona considerables fragmentos, aunque bajo el nombre de Máximo (Præparatio evangelica, vii. 22), Focio (Bibliotheca, 236), Sacra Parallela, siendo plenamente reproducida en la traducción del antiguo eslavo eclesiástico del siglo XI. Su tema es el origen del mal, que surgió de la desobediencia de Satanás. En su Peri genētōn, del que sólo unos pocos fragmentos han sido preservados por Focio (Bibliotheca, 235), Metodio ataca la doctrina de Orígenes de una creación eterna del mundo. La misma oposición la mantiene en su obra más importante después del "Simposium", De resurrectione, en la que, en Pátara, presidiendo un tal Teófilo, el médico Aglaofon y Proclo defendieron a Orígenes contra Eubulio (Metodio) y Memiano. Como se demuestra por los ángeles, las cosas creadas no son necesariamente mortales y ya que el alma es inmortal, mientras que sólo los muertos pueden ser resucitados, el cuerpo llega ser mortal para que el pecado que mora en él pueda ser removido por la muerte, enseñándose la resurrección del cuerpo por todas partes en la Escritura. La obra existe sólo en una traducción del eslavo eclesiástico antiguo, aunque el texto griego de 1:20-2:8 lo proporciona Epifanio (Hær., lxiv. 12 y sig.), encontrándose fragmentos en Focio (Bibliotheca, 234), Sacra Parellela, la florilegia siríaca, la catenæ de Procopio, Justiniano (Ad Menam), Ecumenio, Eustracio y otros. Los tres fragmentos de su polémica contra Porfirio son valiosos para conocer la teoría de la salvación de Metodio, mientras que los de su exégesis de 1 Entonces respondió Job y dijo: 2 En verdad yo sé que es así, pero ¿cómo puede un hombre ser justo delante de Dios? 3 Si alguno quisiera contender con El, no podría contestarle ni una vez entre mil. 4 Sabio de corazón y robusto de fuerzas, ¿quién le[…]Job 9, 25, 27-29, 38 y 40 son importantes para su doctrina de la gracia. De su De martyribus hay escasos fragmentos preservados por Teodoreto y en Sacra Parallela. El resto de sus obras están preservadas casi exclusivamente en traducciones resumidas en eslavo eclesiástico antiguo, tales como las de "Sobre la vida y la razón" y "Sobre los alimentos y la vaca roja", tratando esta última también de las bendiciones del sufrimiento, pureza verdadera y el entendimiento espiritual de las Escrituras. En "A Sistelio, sobre la lepra" (hay también unos pocos fragmentos manuscritos griegos), relaciona las reglas legales para la lepra con la penitencia cristiana; en su "Sobre la sanguijuela de Proverbios y los cielos declaran la gloria de Dios" interpreta la sanguijuela como la serpiente de la codicia. Sus tratados "Sobre el cuerpo" y De Pythonyssa, así como su exégesis del Génesis y Cantares, y, posiblemente, un diálogo, Xenon, se han perdido; mientras que De Symeone et Anna e In ramos palmarum, como los fragmentos armenios en In ascensionem Domini nostri Jesu Christi, son espurios. Tampoco Revelationes, atribuida a él bajo varios nombres y siendo en diversas lenguas uno de los libros favoritos de la Edad Media, está escrito por él. Su origen indudablemente procede del siglo séptimo, aunque apareció una traducción latina en el siglo siguiente.
Doctrina.
Profundamente influenciado por el platonismo y el estoicismo y partidario de la interpretación alegórica, Metodio es a la vez un defensor del realismo cristiano primitivo y de la vida ascética y contemplativa. Los principales puntos de su oposición constante a Orígenes ya se han mencionado. Su idea de Dios estaba caracterizada por los atributos del poder, exención de toda necesidad y ser increado. Si el Padre es el principio esencial de todo ser, el Hijo es la fuerza efectiva externa; no obstante Metodio subraya la divina naturaleza del Hijo, que fue medio de toda la revelación de salvación, incluso en el Antiguo Testamento. El mundo fue creado para el hombre, cuya voluntad es absolutamente libre y quien es progresivamente enseñado por Dios para derrotar al diablo. El Logos necesariamente tuvo que encarnarse para poner al hombre en armonía con Dios y, al traer "el conocimiento del Padre a todos", despojó al viejo hombre que reemplazó "con su propia carne." Esto se hace por medio de la Iglesia, por quien el Logos dejó al Padre en el cielo y las almas desposadas con él son "ayudas para él", realizándose de esta manera el "profundo sueño" de Adán (Entonces el SEÑOR Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar.[…]Génesis 2:21). No obstante, la membresía externa no es garantía de salvación, la cual es obra de la gracia que recompensa el anhelo con el cumplimiento. No obstante el cristiano no logra extirpar totalmente el pecado en esta vida, fortaleciendo sólo el perdón de pecados y el reconocimiento profundo de la voluntad divina el bien natural en el cristiano; el nacimiento de Cristo en los creyentes transformándolos en Cristos, es esencialmente un crecimiento espiritual, cuyo principio está en el bautismo. La cura de todos los males y la raíz de verdadera moralidad es el entendimiento espiritual de las Escrituras, floreciendo la sabiduría en el desierto, donde mora la novia del Logos. El progreso en la vida cristiana alcanza su culminación en la virginidad perfecta de cuerpo y alma. El ideal de Metodio es la ascesis. Metodio se inclinó de acuerdo con la tradición de la Iglesia hacia un milenarismo moderado, sosteniendo que en el séptimo milenio los fieles celebrarían el verdadero sábado y la auténtica fiesta de los Tabernáculos con Cristo, siendo ese milenio el descanso preliminar de la eternidad.
