Historia

METROFANES, CRITOPOULOS (1589-1639)

Critopoulos Metrofanes, patriarca de Alejandría, nació en Berrhœa, Macedonia, probablemente en 1589 y murió en Alejandría, probablemente en 1639.

Critopoulos Metrofanes, grabado de Jakob van der Heyden
Critopoulos Metrofanes, grabado de Jakob van der Heyden
Tras ingresar en un monasterio a edad temprana y ser protosyncellus del patriarca de Constantinopla, fue enviado a Inglaterra por Cirilo Lucar, estudiando en Oxford hasta 1623. Luego fue a Helmstedt y tras visitar otras ciudades alemanas, se asoció a los reformados en Ginebra en 1627. En 1631 estampó su firma en Alejandría como metropolitano de Memphis y Egipto y en 1637 fue entronizado como patriarca, firmando la condenación del sínodo de 1638 sobre las enseñanzas de Lucar.

Su obra más importante fue "Confesión de la Iglesia oriental apostólica y católica", escrita en Helmstedt (proporcionada completa por J. Michaelcescu, Die Bekenntnisse der griechisch-orientalischen Kirche, Leipzig, 1907). Es una clara presentación de la doctrina y adoración griega con una dura crítica hacia los principios católicos. Dividiendo la teología en "simple" y "económica", trata bajo el primer encabezamiento la doctrina de Dios y la Trinidad, mostrando que cada persona tiene una relación definida con las otras dos y defendiendo la procesión simple del Espíritu Santo. En la sección "económica" procura mostrar que el hombre, privado de la luz del Espíritu por su caída (aunque no del libre albedrío), y condenado por la ley, podía ser reconciliado solamente por la encarnación en carne pecaminosa, siendo la humanidad reconciliada por el sacrificio de Cristo y siendo renovada y perdonada por la participación inmediata con lo divino. Define cautamente la Iglesia como poseedora de las marcas de catolicidad y santidad apostólica y doctrinal, aunque hace poca mención de la organización jerárquica. Los sacramentos se reducen a tres: bautismo, que representa la reconciliación con el Padre; eucaristía, la incorporación con el Hijo, y penitencia, la perseverancia del Espíritu Santo. El resto de la obra lo dedica principalmente a los ritos de la Iglesia griega.

En su "Panegírico sobre la encarnación" (edición de G. Queccius, Altdorf, 1626) polemiza contra los que niegan la divinidad de Cristo, además de tratar de la redención y subrayar la verdadera humanidad de Cristo. Además, en su "Respuesta a la investigación... sobre Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.[…]Gálatas 5:16" (Nuremberg, 1626) explica la oposición entre carne y espíritu en forma genuinamente griega, así como la que hay entre cuerpo y alma. También escribió Epistula... de vocibus in musica liturgica Græcorum usitatis en 1626 (edición de J. J. Crudelius, probablemente en 1737), así como cartas, sermones, la polémica Antipanoplia contra el uniata Rhodinus y una gran obra preservada en manuscrito en el Cod. Harl. 5059.

Considerado por algunos un luterano griego, por otros un calvinista y por otros un amigo de los católicos, Metrofanes parece haber estado inclinado a disfrutar del favor del poderoso sin consideración de credos. Ahí puede estar la razón por la que no fue polémico contra otras confesiones y fue relativamente indiferente hacia la suya propia.