Historia

METRÓFANES DE ESMIRNA

Metrófanes de Esmirna, teólogo ortodoxo, murió a fines del siglo IX. Fue obispo de Esmirna y jefe de los fieles obispos ignacianos durante el cisma de Focio (867). Probablemente nació en Constantinopla y cuando, en 857, fue depuesto Ignacio, Metrófanes era ya metropolitano de Esmirna, desde donde se opuso valientemente a Focio a quien excomulgó en 858, declarándose, con todos los obispos, incurso en la excomunión, se le reconocía. Metrófanes fue encadenado y desterrado por el gobierno, no volviendo a su diócesis sino después de la primera caída de Focio (867). Asistió al IV concilio de Constantinopla (869) y fue uno de los jueces que condenaron a Focio. Muerto Ignacio en 877, le sucedió Focio legalmente con el consentimiento de Juan VIII, pero, aun entonces, Metrófanes se negó a reconocerlo, por lo cual fue desterrado otra vez. En el sínodo fociano (879) figura un tal Nicetas como metropolitano de Esmirna. Sus escritos polémicos le valieron la excomunión en 880, pasando en retiro los últimos años de su vida. Se conserva de él una Carta a Manuel sobre la causa seguida a Focio desde 858 a 870, que es un documento importante para conocer la historia de las luchas religiosas de aquel tiempo. Fue publicada por Labbe en Concilia, acompañada de una versión latina, y por Raderus en sus Actus Concilii (Ingolstadt, 1604). Otra carta, con el mismo título a él atribuida, trata del maniqueísmo y de la Trinidad, pero parece ser obra de Focio.