Historia
MIGECIO († c. 785)
Migecio (Migencio), hereje español del siglo VIII, murió poco después de 785. Se conoce sólo por el relato que proporciona su enconado oponente Elipando de Toledo, quien señala que enseñó que hay tres personas corporales en la Trinidad: el Padre (David), el Hijo (Jesús, de la simiente de David) y el Espíritu Santo (Pablo), postulando de este modo una triple manifestación histórica del único Dios. También enseñó que el sacerdote debe estar absolutamente libre de pecado y que los fieles no deben contaminarse por comer con los infieles, mientras que defendió la prohibición eclesiástica contra la degustación de sangre de animales. Fue evidentemente un oponente de la doctrina de la predestinación, defendiendo celosamente a la Iglesia católica, que ya había sido casi completamente cortada de los españoles por el dominio musulmán. Hacia el mismo periodo, para reunir a las dos iglesias, Wilchar, arzobispo de Sens, con la aprobación del papa Adriano, había consagrado obispo a un tal Egila y le había enviado a España. Aquí Egila, que estaba escandalizado por los matrimonios mixtos, concubinato de los sacerdotes, cálculo divergente de la Pascua y abandono de los cánones de la Iglesia, estableció lazos de simpatía con Migecio. Luego éste desaparece de la historia antes del surgimiento de la controversia adopcionista, aunque sus seguidores, los migecianos, son mencionados con los donatistas y luciferianos en el siglo siguiente.