John Milton, famoso poeta y dirigente puritano inglés, nació en Londres el 9 de diciembre de 1608 y murió allí el 8 de noviembre de 1674.
John Milton
Era hijo de un copista de fuertes convicciones puritanas, siendo educado en St. Paul's School, Londres y en Christ's College, Cambridge (1625-32). Mientras estaba en Cambridge escribió bellos poemas, entre los cuales está Ode on the Morning of Christ's Nativity. Originalmente fue destinado al ministerio, pero su espíritu independiente le dirigió a 'preferir un silencio impecable, antes que el sagrado oficio de hablar fácilmente y comenzar con servidumbre y perjurando'. Pasó cinco tranquilos años en Horton, Buckinghamshire, leyendo y escribiendo. A este periodo pertenecen L'Allegro y II Penseroso, Arcades, Comus y Lycidas, transpirando todas el elevado espíritu de sus convicciones espirituales. En 1638 y 1639 viajó por el continente, entrando en contacto con hombres tales como Grocio, Galileo y Lucas Holste, pero regresó ante el rumor del estallido de una batalla por la libertad en su patria. Los siguientes veinte años de su vida los dedicó casi por completo a la obra en prosa, al servicio de la causa puritana. En 1641 y 1642 aparecieron sus tratados Of Reformation touching Church Discipline in England, Of Prelatical Episcopacy, las dos defensas de Smectymnuus y The Reason of Church Government Urged against Prelaty. Con frecuentes pasajes de auténtica elocuencia, elevándose por encima del rudo estilo controversial del periodo, y con un amplio conocimiento de la antigüedad eclesiástica, golpeó a la intolerante facción de la Alta Iglesia, que tenía el dominio en la Iglesia anglicana. El mal suceso de su primer matrimonio, con la hija de un miembro de la gentry en Oxfordshire, que le dejó al mes de casarse, le guió a escribir cuatro tratados sobre el divorcio. El primero, titulado The Doctrine and Discipline of Divorce atacaba a la ley matrimonial inglesa, que había sido tomada casi incambiable del catolicismo medieval y sancionaba el divorcio por incompatibilidad o infantilismo. Su relación con Hartlib y Comenius le hizo escribir (1644) un corto tratado, Education, pidiendo una reforma de las universidades nacionales. En el mismo año apareció el más popular de sus escritos en prosa Areopagitica, a Speech for the Liberty of Unlicensed Printing. En The Tenure of Kings and Magistrate (1649) anunciaba su adhesión a la causa de la Commonwealth, de la que fue nombrado secretario latino en marzo. Como parte de sus deberes en este puesto, escribió Eikonoklastes (1649), en réplica al Eikon basilike, popularmente atribuido a Carlos I; el primer Pro populo Anglicano defensio (1651) contra Salmasius y en 1654 Defensio secunda y Pro se defensio; su espléndido estilo latino fue de gran ayuda para la elaboración de los planes estatales del gobierno de Cromwell y el continente. Sus incesantes labores le costaron la pérdida de su vista, aunque retuvo su puesto hasta la Restauración. Luego vivió retirado, dedicándose a su obra poética, publicando Paradise Lost en 1667, por el que obtuvo fama universal, siendo seguido por el inferior Paradise Regained, junto con Samson Agonistes, un drama sobre el modelo griego, en 1671.
La posición religiosa de Milton, expresada parcialmente en los tratados nombrados anteriormente y en Civil Power in Ecclesiastical Causes and Considerations touching the Likeliest Means to Remove Hirelings out of the Church (1659), se aprecia más claramente en su póstumo De doctrina Christiana, cuyo manuscrito, perdido por mucho tiempo, fue descubierto en 1823. Su idea es enteramente subjetiva e individualista; su fe se deduce de la Escritura por la iluminación interior del Espíritu, no atada a tradiciones humanas. No es por tanto sorprendente que elabore su propia idea sobre la Trinidad, la divinidad de Cristo y el Espíritu Santo, la predestinación, la creación del mundo, etc., lo mismo que sobre cuestiones como el matrimonio, bautismo de niños y la observancia del domingo. Lo que trata no es de dar un completo tratamiento científico en el sentido moderno, sino una exposición de la clara y universalmente aceptada enseñanza de la Escritura. En muchos aspectos fue el profeta y heraldo de una nueva era, un protestante individualista e idealista, además de una figura típica de la causa revolucionaria a la que dedicó sus mejores facultades.
El siguiente pasaje procede de su Paraíso perdido, I, 1557:
'Con figura y con gestos orgullosos se erguía como torre, sin perder del todo su fulgor, y aparecía no menos que un arcángel en ruinas, con gloria oscurecida, como el sol a través de la niebla horizontal pierde rayos,o cuanto tras la luna, en eclipse, difunde su penumbra la mitad de la tierra y el temor posee a los monarcas. Tal brillaba sobre ellos el arcángel, mas su rostro lo surcaron los truenos, la zozobra se asienta en su mejilla, pero mira con valiente coraje y con soberbia que espera la venganza.'