Historia
MITCHELL, JAMES († 1678)
Mitchell resolvió vengarse de James Sharp, arzobispo de St. Andrews, por su deserción de la causa presbiteriana, y el 11 de julio de 1668 le disparó con una pistola según iba en su carro sentado en Blackfriars Wynd en Edimburgo. El disparo no dio al arzobispo, pero entró en la mano de su compañero, Andrew Honeyman, obispo de Orkney. Mitchell escapó a Niddry's Wynd y, a pesar de la recompensa de cinco mil marcos por su captura, salió del país. Regresó a Escocia a finales de 1673. A principios de 1674 fue reconocido en la calle por el arzobispo, cuyo hermano, Sir William Sharp, obtuvo una confesión de él, después de que el arzobispo se hubiera comprometido a que ningún daño le haría. Pero fue encarcelado y a instigación de Sharp llevado ante el consejo el 10 de febrero de 1674. Volvió a hacer una confesión completa el 12 de febrero, al recibir promesa de que se respetaría su vida. Después de otro encarcelamiento en la Tolbooth fue llevado ante el tribunal de justicia el 2 de marzo de 1674 para recibir la sentencia, pero él negó que fuera culpable, aunque le dijeron que perdería la garantía si persistía en su negativa. El 6 de marzo el consejo elaboró un acta en el que se declararon ellos mismos libres de cualquier promesa hecha. El 25 de marzo Mitchell fue llevado de nuevo ante el tribunal, pero al no haber pruebas más allá de la confesión, de la que se había retraído, los lores de justicia abandonaron la sesión, con el consentimiento del lord abogado, Sir John Nisbet. Mitchell fue devuelto a la Tolbooth y luego trasladado a la Bass Rock. El 18 de enero de 1677, nuevamente en presencia de un comité de jueces, del que Linlithgow era presidente, negó su confesión. Se hizo un intento adicional el 22 de enero con el mismo resultado, a pesar de una amenaza de las 'botas', instrumento de tortura. El 24 de enero fue interrogado bajo tortura en cuanto a su relación con la rebelión de 1666. También negó esta acusación y recordó a los presentes que había otros dos James Mitchells en Midlothian. La tortura y el interrogatorio continuaron hasta que el prisionero se desmayó, siendo llevado de vuelta a la Tolbooth.
En diciembre de 1677 el consejo ordenó procedimientos penales contra él por el intento de asesinato del arzobispo. El 7 de enero, comenzó el juicio; Mitchell fue hábilmente defendido por Sir George Lockhart y John Elies. Su antigua confesión fue la única evidencia en su contra. Rothes juró haber visto a Mitchell firmar su confesión que fue refrendada por él mismo. Pero tanto él como el arzobispo negaron que le hubiera sido garantizada la vida. La defensa de Mitchell elaboró una copia del documento de 12 de marzo de 1674, en el que hizo su confesión bajo promesa de vida, pero se rechazó una solicitud para que los libros del consejo pudieran ser reproducidos. El juicio fue notable por el número de testigos de buena posición, y el perjurio de Rothes, Halton y Lauderdale rara vez ha tenido paralelo. Al día siguiente, 10 de enero, se emitió la sentencia de muerte, siendo Mitchell ejecutado en el mercado de Edimburgo.
Halton fue acusado de perjurio el 28 de julio de 1681, siendo la evidencia en su contra dos cartas que él había escrito el 10 y 12 de febrero de 1674 para el conde de Kincardine, en las que daba un relato de la confesión de Mitchell, 'bajo garantía de su vida.'
Se describe a Mitchell como 'un hombre enjuto y chupado de cara, de semblante truculento.' Él mismo explicó su atentado a Sharp como 'un impulso del Espíritu de Dios.' Su hijo James, que se graduó en la universidad de Edimburgo el 11 de noviembre de 1698, fue licenciado por el presbiterio el 26 de julio de 1704, siendo ordenado el 5 de abril de 1710, y se convirtió en ministro de Dunnotar en el mismo año. Fue llamado a comparecer ante los jueces de paz el 24 de marzo de 1713 para responder por el ejercicio de la disciplina de la iglesia. Murió el 26 de junio de 1734.