Historia

MONOD, ADOLPHE-THÉODORE (1802-1856)

Adolphe-Théodore Monod, protestante francés, nació en Copenhague el 21 de enero de 1802 y murió en París el 6 de abril de 1856.

Adolphe-Théodore Monod
Adolphe-Théodore Monod
Era hijo de un distinguido pastor que ejerció primero en Copenhague y tras 1808 en París. Fue educado en Collége Bourbon en París y en 1820-24 estudió teología en Ginebra. En 1825 visitó Italia y fundó pronto una congregación protestante en Nápoles, donde fue pastor hasta 1827. De regreso a Francia fue pastor de la Iglesia reformada en Lyón, pero fue depuesto en 1831 por la oposición que se levantó contra él, siendo la causa un sermón en el que quiso restringir la participación en la comunión a los receptores dignos. Entonces fundó una Iglesia libre en Lyón, pero en 1836 fue llamado para el profesorado teológico en Montauban, donde enseñó y predicó hasta 1847, cuando fue invitado por el consistorio reformado de París. Aquí trabajó, especialmente en el Oratoire, hasta su muerte. El secreto del éxito de Monod no fue solo su claro intelecto, su profunda simpatía y su preparación en literatura y teología, sino también su absoluta insistencia en la Biblia, su infatigable adherencia a los principios reformados del siglo XVI y, sobre todo, su carácter cristiano. Indudablemente fue el principal predicador de la Iglesia reformada francesa en el siglo XIX. El único propósito de sus sermones era rescatar las almas inmortales de la condenación, dedicando a ese fin su implacable lógica, su intensa sinceridad, su florida elocuencia y las confesiones de sus propias dificultades, dudas y batallas.

En 1830 publicó tres sermones en los que se enfrentaba a las ideas pelagianas, que se habían infiltrado en la Iglesia reformada en el curso del siglo XVIII, declarando que el hombre puede salvarse solo por las verdades del evangelio. A partir de ahí publicó frecuentemente sermones individuales y colecciones de alocuciones, que tuvieron repetidas ediciones. Merecen mención especial sus Sermons (París, 1844); La Femme (1848) y Saint Paul (1851). También fue autor de Lucile, ou la lecture de la Bible (París, 1841) y Explication de l'epítre aux Ephésiens (1866). Una edición de sus sermones en conmemoración del centenario de su nacimiento apareció en París en 1902. Incluso en su última enfermedad continuó predicando a sus amigos en su lecho, apareciendo tales alocuciones póstumamente bajo el título Adieux d'Adolphe Monod à ses amis et à l'église (París, 1856).