Historia
MOODY, DWIGHT LYMAN (1837-1899)

Con el resto de su familia, había sido bautizado por el ministro de la Iglesia unitaria en Northfield. En Boston comenzó a asistir a la iglesia congregacional Mount Vernon, donde, gracias al interés de su maestro de escuela dominical, Edward Kimball, experimentó lo que recordó siempre como su conversión. Al solicitar la membresía de esta iglesia, le fue concedido un estado a prueba únicamente, debido a su ignorancia de sus doctrinas. Casi antes de que transcurriera un año, el 3 de mayo de 1856, fue recibido a la membresía completa de la iglesia. En septiembre de 1856 se marchó a Chicago, donde, primero como empleado minorista, luego como vendedor ambulante para una empresa mayorista de zapatos, se inició en el camino al éxito en los negocios. A los veintitrés años logró, por sueldos y comisiones, más de cinco mil dólares anuales. Mientras tanto, la religión y el bienestar humano comenzaron cada vez más a reclamar su tiempo e interés. En Plymouth Church, a la que se unió, pronto reservó cuatro bancos, llenándolos cada domingo de hombres a quienes invitaba de hoteles, pensiones y esquinas en las calles. Ofreciéndose como voluntario para enseñar en una escuela dominical misionera, reunió una clase de jóvenes de los barrios marginales. En 1858 organizó la North Market Sabbath School, que se reunía en una sala al lado de uno de los mercados de la ciudad, e indujo a John V. Farwell, destacado comerciante, a convertirse en su superintendente. En relación con esta escuela desarrolló un notable programa de cultos evangelísticos, reuniones de oración, visitas domiciliarias, recreación social, obra filantrópica de socorro y bienestar. En 1860, después de una lucha que luego describió como la más dura de su vida, decidió dar todo su tiempo a esta tarea, renunciando a los negocios para convertirse en misionero urbano independiente, sin salario o manutención asegurada.
Por razones de conciencia, Moody no se alistó como soldado en la guerra civil; pero, con John Farwell y B. F. Jacobs, organizó un comité de la YMCA Chicago y más tarde lo conviritó en una rama de la Comisión Cristiana de los Estados Unidos. Se dedicó activamente a su trabajo de promover el 'bien espiritual, la mejora intelectual y bienestar social y físico' de los soldados. Nueve veces sirvió en el frente como delegado de la Comisión. En los intervalos entre estos periodos de servicio con el ejército, se dedicó a su obra misionera en Chicago. En relación con su escuela dominical, organizó en 1863 una iglesia no denominacional, construyendo para ella un edificio. En 1866 se convirtió en presidente de la YMCA de Chicago, a la que había estado sirviendo algún tiempo como secretario, construyendo en Farwell Hall el primer edificio de esa entidad en el país. Le dio un tiempo considerable a las convenciones rurales, estatales y nacionales de los trabajadores de la escuela dominical y dirigentes de la YMCA y ayudó en la organización nacional de esos movimientos.
Moody visitó Gran Bretaña en 1867, donde hizo algunas amistades valiosas y algo de obra evangelizadora. Uno de sus convertidos fue John Kenneth Mackenzie. Nuevamente fue a Gran Bretaña en 1870, para familiarizarse con los dirigentes cristianos y estudiar sus métodos. En junio de 1873, por invitación de amigos británicos, se embarcó para una tercera visita, esta vez para llevar a cabo actividades de evangelización. Se llevó consigo a Ira D. Sankey, organista y cantante, que le había estado ayudando como corista en la escuela dominical y la iglesia en Chicago. Llegaron a Liverpool el 17 de junio de 1873 y celebraron su primer culto en York, trabajando los evangelistas durante cinco meses en el norte de Inglaterra, despertando tal interés que fueron invitados a Edimburgo, donde lograron conseguir la cooperación de ministros y hombres de la universidad, tanto de la Iglesia de Escocia como de la Iglesia libre, en una serie de reuniones que continuaron durante más de dos meses. Muchos profesaron la conversión o un avivamiento espiritual en sus vidas; los asuntos eclesiásticos de facción quedaron relegados a un segundo plano; los informes de las reuniones recibieron una atención cada vez mayor en el público y la prensa religiosa; incluso la tradicional antipatía escocesa al uso de la música instrumental en el culto a Dios, cedió ante el órgano de Sankey. Después de Edimburgo, se llevó a cabo una fructífera serie de reuniones en Glasgow; luego durante cuatro meses predicó, en períodos más cortos, en varios lugares en toda Escocia. En septiembre de 1874 los evangelistas desembarcaron en Irlanda, donde trabajaron durante tres meses, recibiendo una cálida bienvenida tanto en Belfast como en Dublín. El siguiente invierno dedicaron meses a reuniones en Manchester, Sheffield, Birmingham y Liverpool. La obra de los evangelistas culminó en una misión de cuatro meses en Londres, llevada a cabo en el mayor de los edificios disponibles en cada una de las cinco secciones de la ciudad. En el curso de esta misión de Londres, se llevaron a cabo reuniones a las que asistieron un total de 2.530.000 personas.
Durante la misión de Moody y Sankey en Newcastle, Inglaterra, en 1873, apareció la primera edición del himnario familiar que llevaba sus nombres en respuesta a la necesidad de tener un libro adaptado a sus necesidades. Este libro fue originalmente poco más que un simple cuadernillo, pero aumentó en contenido y forma para dar cabida a más material. La venta del libro en sus diferentes formatos fue enorme. Hasta 1900 se habían pagado más de un millón y cuarto de dólares a sus compiladores. De su parte en este dinero Moody hizo un noble uso, abriendo un capítulo en su vida que no ha sido tan conocido públicamente, pero que es indisoluble de su predicación. Con el dinero fundó, o ayudó a fundar, la cadena de instituciones educativas que llevan su nombre.
Moody y Sankey regresaron a América en agosto de 1875. Su visita a Gran Bretaña se había prolongado más de dos años, siendo los instrumentos en un despertar religioso comparable sólo a la de la predicación de Wesley y Whitefield. Habían ido desapercibidos, pero regresaron en un resplandor de curiosidad e interés público, que les trajo muchas más invitaciones de las que podían aceptar. Moody se fue quietamente a Northfield, donde desde entonces hizo su hogar. Aquí, en esta comparativamente remota ciudad de Massachusetts, llevó a cabo dos series de reuniones semanales; luego, con excelente estrategia, escogió Brooklyn, Filadelfia y Nueva York como ciudades en las que emprender campañas de evangelización en el otoño e invierno de 1875-76. Una cuidadosa organización preliminar, cooperación garantizada de las iglesias, juiciosa divulgación y generosa publicidad, admisión por entradas distribuidas gratuitamente y métodos bien planificados para tratar a las multitudes que asistían a las reuniones, ayudaron a despejar el camino para un pleno efecto persuasivo de la predicación de Moody y la música de Sankey. Su éxito en estas ciudades americanas fue tan notable como en Gran Bretaña.
Moody había encontrado la obra de su vida. Estaba experimentando, para usar una frase querida por él, 'lo que Dios puede hacer con un hombre totalmente rendido a su voluntad'. En 1876-77 consiguió pasar la prueba de extensas campañas en Chicago, donde era más conocido, y en Boston, tradicionalmente conservador y no avivamentista. Dedicó el año 1877-78 a las ciudades más pequeñas de Nueva Inglaterra: Burlington y Montpelier, Vermont; Concord y Manchester, New Hampshire; Providence, Rhode Island; Springfield, Massachusetts; Hartford y New Haven, Connecticut. Cambiando su plan en interés de una cooperación aún más estrecha con las iglesias, pasó el invierno de 1878-79 en la obra evangelizadora en Baltimore, 1879-80 en St. Louis, y 1880-81 en San Francisco. Mientras tanto, sus intereses se estaban ampliando. Creía en el tipo de evangelismo que se manifiesta en el servicio social; él mismo era un hacedor más que un simple predicador. En 1879, despertado por la necesidad de los jóvenes en las colinas alrededor de su casa, e influenciado por el consejo de Henry F. Durant, quien había fundado recientemente Wellesley College, estableció una escuela para niñas, el Seminario Northfield, destinado principalmente a las que tuvieran escasos medios. En 1881, en líneas algo similares, fundó una escuela para niños, Mount Hermon School, cerca de Northfield. En el verano de 1880, en los edificios del Seminario Northfield, celebró una conferencia general de trabajadores cristianos, que fue seguida por una conferencia similar cada verano sucesivo, excepto durante tres años, cuando Moody estuvo en el extranjero.

Los siete años entre 1884 y 1891 los dedicó a la obra de evangelización, por breves períodos, en muchas ciudades grandes y pequeñas de los Estados Unidos y Canadá. Durante los primeros cuatro meses de 1887 llevó a cabo una campaña evangelística en Chicago, que resultó en la fundación del Instituto Bíblico de Chicago, inaugurado formalmente en 1889, principalmente para la formación de hombres y mujeres que no habían tenido el privilegio de recibir una educación universitaria, pero que se habían sentido impulsados a entrar en el servicio misionero como obreros laicos. En conexión con esta escuela organizó, en 1894, la Bible Institute Colportage Association para la publicación y venta de libros religiosos a precios lo suficientemente bajos como para asegurar una amplia circulación.

Después de su última visita a Gran Bretaña, Moody reanudó su trabajo en varias ciudades de los Estados Unidos y Canadá. Osada, pero fructífera, fue una campaña de seis meses de cultos de evangelización que dirigió en Chicago de mayo a noviembre de 1893, durante la Exposición Universal. Entre otras ciudades en las que trabajó en esta década estuvieron Nueva York, Boston, Filadelfia, Providence, Scranton, Washington, Richmond, Birmingham, St. Louis, Denver, Montreal, Toronto y Winnipeg. En los primeros meses de 1899 celebró reuniones en el suroeste y en la costa del Pacífico, y en noviembre de ese año comenzó una campaña en Kansas City, Missouri, pero mientras celebraba uno de esos cultos en esa ciudad el 16 de noviembre de 1899 sufrió un infarto y, aunque pudo llegar a casa, murió poco después.

El 28 de agosto de 1862 se casó con Emma C. Revell, hija de Fleming H. Revell, un armador de Chicago, y hermana de Fleming H. Revell, quien se convirtió en editor de libros religiosos. Ella entró en su trabajo con simpatía y buen juicio, siendo su influencia en la vida de Moody incalculable. Tuvieron dos hijos y una hija.
Bibliografía:
Luther Allan Weigle, Dictionary of American Biography; W. R. Moody, D. L. Moody (1930), reemplazando a The Life of Dwight L. Moody (1900) por el mismo autor, contiene una extensa biografía. Lyman Abbott, Silhouettes of My Contemporaries (1921); J. V. Farwell, Early Recollections of Dwight L. Moody (1907); W. S. Carson e I. D. Sankey en Boston Daily Globe, 23 de diciembre de 1899; Gamaliel Bradford, D. L. Moody, A Worker in Souls (1927). Moody publicó dieciocho volúmenes, principalmente sermones.