Olimpia Morata, protestante italiana, nació en Ferrara en 1526 y murió en Heidelberg el 26 de octubre de 1555.
Lápida funeraria de Olimpia Morata Peterskirche, Heidelberg. Fotografía de Wenceslao CalvoRecibió una completa educación en latín bajo la dirección de su padre, el humanista Fulvio Pellegrini, quien vivió en la corte de Ferrara como profesor de los príncipes Hipólito y Alfonso y en griego bajo el protestante Kilian Sinapi. En 1540 Olimpia fue llevada a la corte como compañera de la princesa Ana de Este, donde "pronto brilló como una estrella en el coro de la duquesa Renata." Igualmente tomó parte en la ejecución, ante Pablo III, 1543, del Adelphi de Terencio; los papeles principales recayeron en el príncipe y la princesa ducal. Su vida en la corte acabó en 1548, por causa del matrimonio de la princesa. Poco después se vio sacudida por la súbita muerte de su padre y su regreso a la corte no dio buenos resultados, posiblemente por su tendencia luterana y la oposición del duque a esa tendencia. Se casó en 1550 con el médico Gründler de Schweinfurt. En la primavera el joven matrimonio viajó por los Alpes, llevándose con ellos al hermano de Olimpia, un muchacho de ocho años, con la idea de fijar su residencia en Schweinfurt en octubre siguiente. Las cartas de Olimpia testifican de la felicidad de su matrimonio y de su profunda piedad evangélica. En 1553 el denominado "margrave salvaje", Alberto de Brandeburgo-Ansbach, capturó la ciudad de Schweinfurt, una vez que los mercenarios del obispo hubieron acampado alrededor de la ciudad e introducido la peste. La captura de la ciudad fue acompañada con asesinatos y saqueos, de los que Gründler pudo escapar, huyendo con Olimpia a través de Spessart y Odenwald, encontrando asilo finalmente en el castillo del conde de Erbach. Se las ingenió para obtener un profesorado médico en Heidelberg en 1554, pero las aflicciones y quebrantos habían minado la salud de su esposa, que murió al año siguiente. Una contagiosa enfermedad arrebató a su marido y hermano, quienes fueron todos enterrados en el cementerio de la Peterskirche, donde su tumba está señalada por una lápida con una emotiva inscripción. La ciudad de Schweinfurt también señaló la casa en la que Olimpia habitó, con una inscripción:
Vilis et exilis domus hæc quamvis, habitatrix
Clara tamen claram sat facit et celebrem.