Historia
MÖRLIN, JOACHIM (1514-1571)
- Primeros años
- Controversia con Osiander
- Expulsado de Königsberg
- Esfuerzos para la reconciliación teológica
- Vuelto a llamar a Königsberg
- Obispo de Samland

Estudió en Wittenberg bajo Lutero, Melanchthon, Jonás y Cruciger desde 1532 a 1536. Tras una breve residencia en Coburgo regresó a Wittenberg y en 1539 fue hecho capellán de Lutero, rechazando una invitación para suceder a Poliander en Königsberg. Aunque era un auténtico discípulo de Lutero, Mörlin estuvo más influenciado por la dogmática de Melanchthon, aunque carecía de simpatía para los esfuerzos filipistas por la unión con los reformados. El 22 de septiembre de 1540 dejó Wittenberg para ser superintendente en Arnstadt, donde, hasta que fue destituido en marzo de 1543 por su rígida disciplina y oposición a la unión, demostró gran actividad, seriedad moral y valor. Pero ni la apelación de su congregación ni la simpatía de Lutero pudieron vencer la hostilidad del conde de Schwartzburg y el 10 de mayo de 1544 Mörlin se convirtió en superintendente en Gotinga. Allí fue igualmente insistente en la pureza de vida y doctrina, escribiendo Enchiridion catecheticum (1544), enseñando retórica en la escuela latina y enseñando sobre Erasmo y los Loci de Melanchthon. La actividad de Mörlin en Gotinga llegó a su fin con su férrea resistencia a la unión defendida por el Interim y el 17 de enero de 1550, tras vanas protestas de la congregación y el consejo ante el duque Erich, fue destituido de su cargo. Mörlin se fue a Erfurt, de allí a Arnstadt y finalmente a Schleusingen, donde vivió y predicó en el castillo del conde de Henneberg. Ni siquiera allí estuvo totalmente seguro y el 25 de agosto de 1550 dejó Schleusingen, llegando a Königsberg el 13 de septiembre. Allí, ya que Prusia no pertenecía constitucionalmente al imperio, no podía ser molestado, siendo designado el 27 de septiembre de 1550 pastor en Kneiphöfer Dom e inspector.
Controversia con Osiander.
En esa ciudad quedó envuelto en la controversia con Osiander, ya que su naturaleza no le permitía ser neutral. No obstante, la ruptura entre Mörlin y Osiander fue gradual. Cuando éste defendió su idea de la justificación (24 de octubre de 1550) Mörlin se quedó siendo un testigo callado; pero la obra de Osiander sobre la encarnación y la imagen de Dios y todavía más su Bericht und Trostschrift, con su rudo ataque a Melanchthon, indujo a Mörlin a quejarse ante Alberto de Prusia el 7 de febrero de 1551, aunque lo hizo de forma de forma tan delicada que el duque le comisionó junto a Aurifaber, yerno de Osiander, a que congregara a los teólogos para una conferencia que se celebró del 13 al 17 de febrero.


La política pacificadora de Alberto todavía demostraría su inutilidad. La ambigüedad de la declaración de Württemberg le pareció constituir una buena fórmula de unión y el 24 de enero de 1553 demandó que los sermones sobre la justificación fueran predicados según los seis artículos de Württemberg, debiendo evitarse toda rudeza. Esto equivalía a una defensa de la posición de Osiander, pero la gran mayoría de los súbditos del duque se opusieron, mientras que Mörlin se declaró incapaz de obedecer el mandato ducal cuando fuera contrario a la obligación de la religión. Esta era la única puerta que podía cruzar, pero ante el desagrado del duque presentó su dimisión el 16 de febrero de 1553. Tres días después buscó refugio en Danzig, desde donde esperó ser vuelto a llamar, apoyado por el consejo y los ciudadanos. Pero todas las apelaciones al duque fueron en vano, por lo que procuró encontrar un nuevo campo de actividad. Mörlin no tuvo que esperar mucho, pues Brunswick y Lübeck se disputaban sus servicios; finalmente la primera ciudad lo consiguió y Mörlin entró en Brunswick el 25 de julio de 1553. Al año siguiente recibió un ayudante en el melanchthoniano Martin Chemnitz, desarrollando una poderosa actividad, fortaleciendo la causa luterana con la ayuda de la paz religiosa de Augsburgo y preparando, en 1557, su Leges pro ministerio Brunsvicensi, que todo el clero de su diócesis tenía que suscribir al hacerse cargo del oficio. Atacó a los reformados con tanto ahínco como a los católicos. De nuevo en 1564 el consejo de Brunswick promulgó que el Corpus doctrinæ fuera suscrito por todos los teólogos, una norma que permaneció en vigor hasta 1672. No fue papel mojado, porque en 1566 Johannes Becker, un pastor en Brunswick que había suscrito el Corpus pero se había hecho calvinista, se vio obligado a dimitir, siendo finalmente desterrado de la ciudad. Mientras tanto, Mörlin y Chemnitz estaban enfrascados en otras controversias inter-luteranas y protegiéndose de los ataques calvinistas; Mörlin fue el motor activo para que el clero de Brunswick rechazara las doctrinas de Schwenckfeld, además de ser uno de los que pidió al consejo de Bremen para resolver la disputa entre Johann Timann y Albert Hardenberg. Además defendió a Hesshusen en su tratado Wider die Landlügen der heidelbergischen Theologen (1565).

En la batalla con el calvinismo Mörlin apoyó a Westphal, escribiendo para ello Confessio fidei de ecuharistiæ sacramento ministrorum ecclesiarum Saxonicarum (Magdeburgo, 1557). En Coswick procuró mediar entre Melanchthon y Flacius, celebrando en su deseo por la paz, cuando los delegados de la Liga Hanseática se reunieron en Brunswick, una conferencia con Chemnitz, Westphal y otros (14 de enero de 1557), alcanzándose un acuerdo sobre los artículos tendentes a reconciliar a los adiaforistas y a los que mantenían el verdadero evangelio. Mörlin llevó esos artículos a Flacius en Magdeburgo, tras lo cual conferenció con Melanchthon en Wittenberg, pero regresó a Brunswick con las manos vacías (28 de enero de 1557). Ocho meses más tarde fue al coloquio de Worms, pero por su oposición a los filipistas y por su retirada ayudó a que la conferencia fuera estéril. En diciembre de 1558 visitó Weimar y Jena para reconciliar a Flacius y Strigel y en 1560 firmó la petición de los teólogos de Jena a los príncipes para convocar un sínodo luterano que combatiera el calvinismo. Mörlin fue también una prominente figura en la conferencia de teólogos de la baja Sajonia celebrada en Lüneburg en julio de 1561, escribiendo la confesión que en ella se elaboró, Erklärung aus Gottes Wort und kurzer Bericht der Artikel, etc. (Magdeburgo, Jena y Regensburgo, 1561), que fue vinculante para todos los pastores en Brunswick; de nuevo mostró su ortodoxia en Verantwortung der Präfation so für die lüneburgischen Artikel (1562). En 1562 el consejo de Wessel solicitó la opinión de los teólogos de Brunswick sobre una norma para la admisión de los refugiados reformados de Inglaterra, decidiéndose que los inmigrantes fueran recibidos e instruidos, pero si propagaban sus erróneas ideas debían ser expulsados. En 1566 y 1567 Mörlin se vio obligado a romper con su antiguo amigo Flacius, por la enseñanza de éste acerca del pecado original, escribiendo al mismo tiempo contra los antinomianos Tres disputationes de tertio usu legis.
Vuelto a llamar a Königsberg.
Mientras tanto, inspirada parcialmente por él, había continuado la batalla en Prusia entre los melanchthonianos y la política pacificadora osiandriana de la corte. Bien informado de todo lo que pasaba en Königsberg, Mörlin fortaleció a sus simpatizantes con Historia welcher Gestalt sich die osiandrische Schwärmerei im Lande zu Presussen erhoben (Brunswick, 1554). En 1555 publicó otros dos tratados sobre el curso de los acontecimientos en Prusia, viéndose Alberto finalmente obligado a ceder. El 30 de noviembre de 1566 Mörlin fue invitado a regresar a Prusia, aunque se negó a dejar Brunswick. Sin embargo, la invitación se repitió (31 de enero de 1567) y tras mucha persuasión Mörlin aceptó, obteniendo la licencia del vacilante consejo de Brunswick. El 9 de abril de 1567 él y Chemnitz fueron gozosamente recibidos en Königsberg, comenzando inmediatamente la restauración de la ortodoxia melanchthoniana. Tras mucha consideración se decidió que las bases confesionales debían ser las de la Confesión de Augsburgo, la Apología y los Artículos de Esmalcalda, siendo el único cambio la corrección de ciertas falsas doctrinas que se habían introducido desde la formulación de la Confesión de Augsburgo. El duque, asintiendo al rechazo del osiandrinismo, rápidamente cedió y el 6 de mayo Mörlin y Chemnitz le entregaron su Repetitio corporis doctrinæ Christianæ, donde se refutaba el osiandrinismo, el sinergismo, el antinomianismo, el majorismo y enseñanzas similares. Aceptada por el sínodo y los estados, la Repetitio fue proclamada por Alberto el 8 de julio de 1567, quedando al fin Prusia libre de rencor.
Obispo de Samland.
Aunque se le ofreció el obispado de Samland y aunque el clero y el laicado de Prusia le pedían que se quedara, Mörlin se sentía todavía vinculado a Brunswick. Por tanto, habiendo prometido los estados (8 de junio de 1567) que no se permitiría a ningún calvinista en la corte, Mörlin regresó a Brunswick. Pero su estancia allí fue breve. Al saber que un parricida estaba suelto, él y Chemnitz reprendieron duramente a la magistratura en un sermón el 13 de julio, por lo que fueron citados ante el tribunal. Bajo esas circunstancias los enviados de Alberto lograron convencer al consejo para que dejara a Mörlin marcharse (24 de septiembre de 1567). Entonces fue nombrado obispo de Samland, mientras que Chemnitz fue hecho superintendente. A partir de entonces hasta su muerte, en su nuevo cargo, fue activo en la predicación y catequización, no cesando de polemizar contra los filipistas, sinergistas y, sobre todo, calvinistas.