Historia
MURRAY, THOMAS (1564-1623)
Thomas Murray, preboste de Eton, nació en 1564 y murió el 9 de abril de 1623. Era hijo de Murray de Woodend y tío de William Murray, primer conde de Dysart. Pronto estuvo vinculado con la corte de Jacobo VI de Escocia y poco después de su ascenso al trono inglés fue nombrado tutor de Carlos, entonces duque de York. El 26 de junio de 1605 se le concedió una pensión de doscientos marcos vitalicios y en julio se presentó, por la intervención del obispo de Durham, a la rectoría de Christ Hospital, Sherburn, cerca de Durham. Desde ese momento recibió numerosas concesiones, estando en constante comunicación con el conde de Salisbury, Sir Albertus Morton, Sir Dudley Carleton y otros, estando muchas de sus cartas preservadas. Fue 'muy cortejado, pero su honestidad' le hizo ser 'bien estimado'. Andrew Melville, cuando procuró su libertad en noviembre de 1610, puso su caso en manos de Murray, a quien se refiere como su amigo especial. En 1615 George Gladstanes, arzobispo de St. Andrews, hizo un intento fallido para sacar a Murray de su tutoría sobre el príncipe Carlos, por estar 'afectada por la herencia de la Iglesia escocesa.' El 13 de marzo de 1617 Murray fue nombrado recaudador de la tasa reimpuesta al 'tejido del norte', permitiéndosele un tercio de los beneficios. En agosto del mismo año el rey le prometió el cargo de Eton, pero su nombramiento fue rechazado por sospechas hacia su puritanismo, recibiendo en su lugar el puesto de secretario del príncipe Carlos. En octubre de 1621 fue confinado en su casa por oponerse al matrimonio español del heredero. En febrero de 1621-2 fue elegido preboste de Eton, pero cayó gravemente enfermo en febrero de 1622-3 y murió a la edad de 59 años. Dejó cinco hijos y dos hijas. Su viuda, Jane, y un hijo recibieron una pensión de 500 libras por sus beneficios.
Murray fue autor de algunos poemas latinos, que se han impreso en Delitiae Poetarum Scotorum, ed. 1637, ii. 180-200. Fue elogiado por John Leech en su Epigrammata, ed. 1623, p. 19, y por Arthur Johnston en su Poemata, ed. 1642, p. 381.