Historia

NARSÉS IV (c. 1098-1173)

Narsés IV nació hacia 1098 y murió en agosto de 1173. Fue catholicos armenio desde 1166 a 1173. Era de linaje real y nacimiento principesco, pero desde niño fue dedicado al ministerio cristiano y cuidadosamente educado bajo la guía de su hermano mayor, el catholicos Gregorio III y posteriormente de Esteban, abad del "Monasterio Rojo". En 1135 fue ordenado sacerdote y poco después elevado al episcopado. En un sínodo en Rom-Klah, convocado poco antes de su muerte, Gregorio, con la aprobación del sínodo, consagró a Narsés como sucesor. Antes de eso Narsés había estado profundamente interesado en la cuestión de la unión con la Iglesia griega y poco después de la muerte de su hermano recibió del emperador Manuel I una invitación para visitar Constantinopla con ese propósito. No pudo aceptar la invitación pero escribió aprobando la unión (Opera, i. 195-204, Venecia, 1873). Una segunda embajada del emperador (1170) desembocó en otro sínodo en Rom-Klah y en posteriores medidas de unión (Opera, i. 231-238). Como resultado de otras iniciativas del emperador (1173) se llegó a un acuerdo sobre nueve puntos que habían estado en disputa entre griegos y armenios (excomunión de todos los dirigentes monofisitas: Eutiques, Dióscuro y otros; reconocimiento de dos naturalezas, voluntades y energías en Cristo unidas en una personalidad; omisión de las palabras "quien fue crucificado" en el Trisagion; celebración de las festividades griegas en las fechas fijadas por la Iglesia oriental; aceite de oliva a ser usado en la preparación de la mirra para la unnción; pan leudado y vino mezclado con agua a ser usado en la eucaristía; laicado así como clérigos se quedan en la iglesia durante la comunión y servicio divino; reconocimiento del cuarto, quinto, sexto y séptimo concilio ecuménico; el catholicos designado por el emperador griego). Antes de que las negociaciones terminaran murió. Narsés fue un elocuente orador y un elegante escritor. Escribió un comentario a Mateo y muchas piezas exegéticas menores, además de un número de elaborados tratados doctrinales y cartas. Se han preservado varios discursos ocasionales. Su obra más ampliamente conocida es su colección de cortas oraciones para cada hora del día y la noche. Ha sido traducida a 36 lenguas y frecuentemente publicada en esta forma políglota (por ejemplo, Venecia, 1882). Por su poesía ganó renombre literario. Además de muchos poemas cortos se han preservado una épica sobre la historia de Armenia, una elegía sobre la destrucción de Edesa por el sultán de Alepo y un largo poema religioso, "Jesús el Hijo" (Venecia, 1824). Los armenios lo estiman como su Homero nacional. Se dice que introdujo la rima en el armenio.