Historia

NEANDER, JOACHIM (1650-1680)

Joachim Neander, principal poeta de la Iglesia reformada, nació en Bremen en 1650 y murió en esa misma ciudad el 31 de mayo de 1680.

Joachim Neander
Joachim Neander
Fue educado en la escuela latina de Bremen y en 1666 entró en el Gymnasium ilustre. Tras una desordenada juventud se convirtió por un sermón de Theodor Undereick, pastor de San Martín, en Bremen, lo que le guió en la senda del pietismo reformado. Como tutor de los hijos de distinguidos comerciantes de Francfort y también para continuar sus estudios, Neander fue a Heidelberg. En 1674 la congregación reformada de Düsseldorf le llamó como rector a su escuela latina, pero las reuniones religiosas privadas instituidas por él en 1676 y algunas normas arbitrarias en la administración de la escuela le pusieron en conflicto con el predicador y el consistorio. Fue desposeído en 1677, pero antes de que la notificación le llegara firmó una declaración en la que entre otras cosas condenó la separación de la Iglesia externa, tal como habían hecho Labadie y su gente. También renunció a reuniones secretas y al 'impedimento a los miembros de la Cena del Señor'. En consecuencia, Neander fue meramente suspendido. En 1679 fue llamado a Bremen como tercer predicador de la iglesia de San Martín, pero al año siguiente murió. La primera edición de sus cánticos apareció bajo el título A & Ω Joachimi Neandri Glaub- und Liebes-Uebung: Auffgemuntert durch einfältige Bundes Lieder und Danck-Psalmen... (Bremen, 1680), que contiene cincuenta y siete cánticos, de los que unas veinte ediciones aparecieron antes de 1730. Aunque no eran apropiados para ser himnos de iglesia por su notoria subjetividad y aunque contenían reminiscencias de Labadie y Cocceius, los cánticos pasaron al himnario. En la segunda parte del himnario para Cleve, Jülich, Berg y Mark de 1738, el nombre de Neander está al lado del de Lutero en el título.

Si bien alguna de las producciones de Neander son difíciles y les falta lustre, otras son tan poderosas e impresionantes, devotas y sinceras, que le han asegurado un lugar honorable entre los cánticos espirituales. Neander demostró ser también un verdadero músico, pues diecinueve de las melodías de sus himnos eran suyas.

El siguiente es uno de los himnos de Neander, traducido al español por Fritz Fliedner con el título Alma bendice al Señor:

Alma, bendice al Señor, Rey potente de gloria;
De sus mercedes esté viva en ti la memoria.
¡Oh, despertad, arpa y salterio!
¡Entonad Himnos de honor y victoria!

Alma, bendice al Señor que a los orbes gobierna,
Y te conduce paciente con mano paterna;
Te perdonó, de todo trance y dolor;
Su diestra es omnipotente.

Alma, bendice al Señor, de tu vida la fuente,
Que te creó, y en salud te sostiene clemente;
Tu defensor en todo trance y dolor;
Su diestra es omnipotente.

Alma, bendice al Señor y su amor infinito;
Con todo el pueblo de Dios su alabanza repito:
Dios, mi salud, de todo bien plenitud,
¡Seas por siempre bendito!