Historia

NEANDER, JOHANN AUGUST WILHELM (1789-1850)

Johann August Wilhelm Neander, historiador alemán, nació en Gotinga el 17 de enero de 1789 y murió en Berlín el 14 de julio de 1850.

Johann August Wilhelm Neander
Johann August Wilhelm Neander
Carrera.
Era de ascendencia judía, llevando el nombre de David Mendel antes de su conversión al cristianismo; a través de su madre se relacionó con el filósofo Mendelssohn. Poco después de su nacimiento fue llevado por su madre, que se había separado de su padre, a Hamburgo, ciudad que en años posteriores consideraría su hogar. Fue educado con la ayuda de amigos, especialmente el concejal Stieglitz. En el gymnasium en Hamburgo se interesó especialmente en el estudio de Platón, que le preparó para la aceptación del cristianismo. Pero lo que le determinó más fuertemente en su favor fue Reden über die Religion de Schleiermacher. El 15 de febrero de 1806 se bautizó en la iglesia de Santa Catalina en Hamburgo, bajo el nombre de Neander (hombre nuevo). El estado de su mente lo describió en un ensayo que escribió antes de su bautismo, que era un intento para describir las diversas etapas de desarrollo religioso, del que se desprende que estimaba el cristianismo desde un punto de vista ideal, más que como una verdad absoluta. Hasta la primavera de 1806 había intentado estudiar leyes y dejó Hamburgo con esta idea. Fue a la universidad de Halle, donde quedó especialmente bajo la influencia de Schleiermacher, pero se vio obligado, por las perturbaciones de la guerra, a mudarse a Gotinga, donde Gottlieb Jacob Planck estaba entonces enseñando. A su regreso a la universidad de una visita a Hamburgo, en el otoño de 1807, sustituyó a Schleiermacher, Friedrich Schelling y Johann Fichte por el Nuevo Testamento y los Padres de la Iglesia. Unos pocos meses después presentó una confesión ante sus amigos, obligándose a sí mismo al estudio de la historia eclesiástica y pidiendo a Dios que le preservara de errores. En la primavera de 1809 regresó a Hamburgo, donde enseñó durante 18 meses, predicando de vez en cuando y continuando con gran celo el estudio de la historia eclesiástica. En 1811 pronunció en Heidelberg la disertación De fidei gnoseosque Christianæ idea et ea, qua ad ae invicem atque ad philosophiam referantur, ratione secundum mentem Clementis Alexandrini. En 1812 fue nombrado profesor extraordinario en la universidad y el mismo año publicó la primera de sus monografías, Ueber den Kaiser Julianus und sein Zeitalter (Hamburgo, 1812; traducción inglesa, Julian the Apostate, Nueva York, 1850). En 1813 fue llamado a Berlín para trabajar al lado de Schleiermacher, Wilhelm De Wette y Philip Marheineke, donde enseñó sobre historia eclesiástica y exégesis del Nuevo Testamento con gran éxito y continuó sus trabajos literarios.

Obras.
Neander publicó Der heilige Bernhard und sein Zeitalter (Berlín, 1813); Die genetische Entwickelung der vornehmsten gnostischen Systeme (1818); Der heilige Johann Chrysostomus und die Kirche besonders des Orients in dessen Zeitalter (1821-22); Denkwürdigkeiten aus der Geschichte des Christenthums und des christlichen Lebens (1822-24) y Antignosticus, Geist des Tertullianus und Eihleitung in dessen Schriften (1826). todas esas monografías fueron una preparación para la principal obra de su vida, Allgemeine Geschichte der christlichen Religion und Kirche (6 vols, en 11, Hamburgo, 1825-52; 4ª edición, Gotha, 1863-65; traducción inglesa J. Torrey, General History of the Christian Religion and Church, 5 volúmenes, el Índice [por Maiy Cutler Torrey). Esta obra llega hasta el martirio de Jerónimo de Praga. Die Geschichte der Pflanzung und Leitung der christlichen Kirche durch die Apostel (1832; traducción inglesa J. E. Ryland, History of the Planting and Training of the Christian Church by the Apostles, Edimburgo, 1842; revisada por E. G. Robinson, Nueva York, 1865) es una introducción independiente a la historia. La controversia evocada por la Vida de Jesucristo de Strauss le llevó a escribir Das Leben Jesu Christi in seinem geschichlichen Zusammenhang (1837; traducción inglesa J. McClintock y C. E. Blumenthal, The Life of Jesus Christ, Nueva York, 1848), declarada la mejor respuesta presentada a la obra de Strauss. También escribió comentarios sobre Filipenses (Berlín, 1849; traducción inglesa Nueva York, 1851), Santiago (1850; traducción inglesa 1859) y 1 Juan (1851; traducción inglesa 1150 y dos). Otras actividades fueron sus clases sobre teología sistemática y, tras la muerte de Schleiermacher, sobre ética que aparecieron tras su muerte en Dogmengeschichte (Berlín, 1857), Katholizismus und Protestantismus (1863) y Geschichte der christlichen Ethik (1864).

Lugar en la historia de la Iglesia.
Para apreciar la posición de Neander como historiador eclesiástico es necesario tomar en consideración las ideas que habían prevalecido, hasta ese tiempo, entre los historiadores de la Iglesia. El historiador más importante en ese tiempo fue Planck, que perteneció a la denominada escuela pragmática. Sin embargo, no debe olvidarse que concepciones más elevadas de la historia de la Iglesia habían comenzado a ser expresadas por Schelling, Marheineke y Johann Gieseler. La escuela pragmática sólo contemplaba el cristianismo como un sistema de doctrina y no como un desarrollo histórico. En su interés en los individuos y su pensamiento y planes como las únicas causas de cambios, perdió de vista las fuerzas objetivas. De causas más elevadas nada sabía. Sustituyó la plenitud de un desarrollo vivo por una pobre concepción sombría del cristianismo. En lugar de tratar con eventos o una revelación de la plenitud de la vida de Cristo, la historia de la Iglesia se convirtió en una galería de retratos que representaban locuras y errores humanos que los historiadores se sintieron libres de condenar o ridiculizar.

Neander rompió las reglas de la escuela pragmática ya en su primera obra, Julian, en cuyo comienzo afirma que la providencia eterna moldea el espíritu de la historia en vez de la creación humana. Sustituyó las artes psicológicas por los ricos resultados de un estudio de las fuentes históricas. El principio general del método de Neander se aprecia incluso mejor en su monografía sobre Bernardo. Autor y sujeto eran espíritus cercanos y en el tratamiento de la carrera de Bernardo, Neander establece el principio interno de su vida y deriva su actividad del mismo. En su Chrysostom, la más elaborada de sus biografías, Neander despliega el mismo método.

Johann August Wilhelm Neander
Johann August Wilhelm Neander
Concepción y métodos de la historia de la Iglesia.
La concepción de Neander de la historia de la Iglesia la expone en la introducción de su gran obra con estas palabras: "Miramos al cristianismo, no como un sistema nacido en las profundidades escondidas de la naturaleza del hombre, sino como un poder que ha descendido del cielo, en el que el cielo se ha abierto a un mundo hostil; un poder que en su esencia, así como en su origen, está exaltado por encima de todo lo que el hombre pueda crear con sus propios poderes y que fue diseñado para impartirle nueva vida y transformar su naturaleza interior." Contempla al cristianismo también como una fuerza, una vida y no sólo como un dogma, un poder divino que ha descendido del cielo. Por tanto, en su idea la historia de la Iglesia es la historia del proceso de la interpenetración de la vida del hombre con la vida divina; o la historia de la vida divina de Cristo penetrando en la humanidad. Esta nueva vida se manifestó perfectamente en Cristo, el segundo Adán, y se concreta en las vidas de individuos cuyas características no quedan destruidas, sino transformadas y glorificadas. Por tanto, cada cristiano repite la vida de Cristo en su propia forma característica. En ninguno es esa vida repetida en su plenitud abarcadora. Cada uno sólo presenta un sólo aspecto de la misma. Neander está constantemente presentando la única vida de Cristo en su conflicto con el pecado y en su adopción y rechazo de los principios y fuerzas mundanas en las diversas fases de racionalismo y sobrenaturalismo, escolasticismo y misticismo, esfuerzo especulativo y práctico. A esta concepción general se debe el carácter edificante de la History de Neander. Una de las características de Neander como historiador es su talento para describir tratos individuales de carácter. Honró al individuo como ningún otro historiador antes de él y expuso las características objetivas de su sujeto sin introducir sus propios pensamientos y opiniones subjetivas. Estrechamente relacionado con este talento está su capacidad, ya mencionada, de entender y simpatizar con las experiencias de otros y desvelar el elemento cristiano en sus vidas.

Defecto como historiador.
La objetividad de la descripción de Neander de sucesos y personas es la característica más importante de su obra; pero también su lado más débil, porque lo concreto e individual es relativamente mucho más prominente que lo universal. El defecto de Neander es su fracaso para apreciar a la Iglesia y darle la debida prominencia. En lugar de la Iglesia hay una colección de retratos simples de individuos animados con la vida de Cristo. El elemento biográfico predomina. Neander se complace en la vida espiritual de sus personajes, describiendo con maestría la vida escondida de la Iglesia, pero al hacerlo ha olvidado retratar su poder conquistador sobre el mundo. La influencia de la Iglesia sobre la formación de las creencias dogmáticas, la ley civil, las costumbres sociales, el arte y la arquitectura, no la expone suficientemente. A pesar de la variedad de la experiencia y carácter individual, la historia de la Iglesia en sus manos no presenta un desarrollo armonioso y progresivo. Neander ha proporcionado un comentario de la parábola de la levadura, pero no ha podido hacer justicia a la parábola de la semilla de mostaza.

La división de Neander de la historia de la Iglesia es extremadamente simple. En cuanto a la vida espiritual de la Iglesia hay tres períodos. El límite entre el primero y el segundo es el crecimiento de un sacerdocio, un hecho al que no puede dedicar demasiada atención, pues su historia es una historia del sacerdocio universal. El primer periodo es un período de religión espiritual pura, el segundo se caracteriza por un envolvimiento del cristianismo en indumentarias como las del Antiguo Testamento; la tercera está marcada por una reacción y un esfuerzo de la libertad cristiana para reafirmarse a sí misma.

La influencia personal de Neander en el aula fue menos importante que su actividad literaria. Trabajó en Berlín durante 38 años. En sus clases y comentarios exegéticos procuró un método práctico.

Características personales.
Su influencia personal sobre sus estudiantes fue también muy grande. Representa la figura de un hombre de espíritu sencillo e infantil, incapacitado para los asuntos prácticos de la vida, fiel a su llamamiento, severo hacia sí mismo, equilibrado, y lleno de amor y gentileza hacia otros y totalmente y sin reservas entregado al Señor. Pero él podía ser severo y de hecho entró en una controversia con la Evangelische Kirchenzeitung y se opuso no sólo con gran firmeza sino a veces con ardor, tanto a las especulaciones panteístas y espiritualistas como al ala más rígida de la Iglesia que insistía en un sistema de doctrina estricto. Entre los que contribuyeron al avivamiento de la fe y la teología en la primera mitad de su siglo tiene, más allá de toda disputa, uno de los lugares más prominentes, tal vez el más prominente si se consideran los resultados prácticos.

Durante toda su vida tuvo que luchar contra una constitución débil. En 1847 comenzó a sufrir con su vista, lo que le impidió continuar su "Historia." Sufrió un ataque de apoplejía y en el curso de unos días falleció.