Harriet Newell, misionera americana, nació en Haverhill, Massachusetts, el 10 de octubre de 1793 y murió en la isla Mauricio el 30 de noviembre de 1812.
Harriet Newell
Era hija de Moses Atwood y a la edad de trece años, mientras estaba en la academia en Bradford, Massachusetts, quedó profundamente impresionada por la importancia de las cuestiones espirituales. Se retiró de la compañía de personas frívolas y comenzó a leer la Biblia y libros de edificación. En 1809, cuando todavía no tenía 16 años de edad, hizo profesión pública de su fe. En el invierno de 1811 conoció al que sería su futuro marido, Samuel Newell. Él se estaba preparando para ser misionero en la India y en abril siguiente le pidió que fuera su esposa y colaboradora en esa tarea. Ella consintió y con la bendición de su madre viuda se casó en febrero de 1812, zarpando el nuevo matrimonio el mismo mes junto con Adoniram Judson y su esposa, Ann Hasseltine, y otros para la India. A causa de las hostilidades entre Estados Unidos y Gran Bretaña no les fue permitido quedarse en Calcuta, por lo que partieron para la isla de Francia. Llegaron, tras un periplo de gran peligro, a final del verano. Unas semanas después Harriet dio a luz una niña, que murió a las pocas semanas. La madre pronto la siguió por la aparición súbita de la tuberculosis. Su muerte, a la edad de diecinueve años, provocó una gran simpatía por las misiones, tal vez mayor de lo que una larga vida hubiera conseguido.