Nicetas de Remesiana, obispo misionero de esa ciudad, nació allí hacia el año 345 y murió en ella hacia el 420. La única fuente directa sobre él está en
Genadio,
De vir. ill., xxii y en la epístola 29 y
carmen decimoséptima y vigsimoséptima de
Paulino de Nola, a quien Nicetas visitó en 398 y 402. Los objetivos de su actividad misionera fueron los bessi, escitas, geti y dacios, extendiéndose su
diócesis hasta el Don en el norte, el Ponto en el este, el Egeo en el sur y los límites de Dalmacia e Iliria en el oeste. A pesar de la vasta extensión de esta diócesis el evangelio echó profundas raíces aquí, surgiendo monasterios, aprendiendo los bárbaros a alabar a Cristo en latín y a vivir en paz y pureza. La importancia de Nicetas como misionero yace en que parece haber sido el primero en dedicar su vida a una evangelización sistemática de las tribus montañosas del Hæmus. Su importancia como autor deriva de su defensa práctica de la consustancialidad del Hijo y el Espíritu Santo y de su celoso énfasis del
credo, que podía proteger a las almas encomendadas a él de todos los peligros de la herejía. Como adherente del
credo niceno, por tanto, se opuso a los
arrianos y
macedonianos.
Genadio le atribuye seis tratados para la instrucción de los candidatos al bautismo. El quinto de ellos, De symbolo, es idéntico con el existente Explanatio symboli (edición de C. P. Caspari, Kirchenhistorische Anecdota, páginas 341-360, Christiania, 1883); mientras que el tercero, De fide unicæ majestatis (también mencionado por Casiodoro) se corresponde con los tratados De ratione fidei y De Spiritus Sancti potentia (edición con el De Diversis appellationibus domino nostro Jesu Christo convenientibus, por A. Mai, Nova collectio, vii. 314-332). El resto de los tratados mencionados por Genadio se ha perdido. El Explanatio Symboli es notorio al contener por vez primera el artículo de la comunión de los santos, que aunque dudosamente existente anteriormente, es aquí introducido supuestamente para dirigir a su diócesis a unirse a la Iglesia católica y rechazar el arrianismo. También se ha supuesto, pero sin suficiente razón, que Nicetas fue el autor del Te Deum y de dos tratados De vigiliis servorum Dei y De psalmodiæ bono.