David Nitschmann, misionero y primer obispo de la Unitas Fratrum, nació en Zauchenthal, a 200 kilómetros al nordeste de Viena, Moravia, el 27 de diciembre de 1696 y murió en Bethlehem, Pensilvania, el 8 de octubre de 1772.
David NitschmannA consecuencia de severas persecuciones huyó de su país nativo a Herrnhut (1727), convirtiéndose en dirigente de la obra evangelizadora de los moravos. Acompañado por Leonard Dober partió para Copenhague el 21 de agosto de 1732, día que constituye el aniversario del comienzo de las misiones moravas. Desde Copenhague zarparon para St. Thomas adonde llegaron el 13 de diciembre y comenzaron a predicar el evangelio a los esclavos negros. Nitschmann regresó a Europa al año siguiente y el 13 de mayo de 1735 fue consagrado obispo por Daniel Ernst Jablonsky en Berlín. Poco después el nuevo obispo dirigió a un grupo de moravos a Georgia. John y Charles Wesley iban a bordo del buque que llevó a esos emigrantes por el Atlántico, quedando impresionados por la sincera piedad y sencillez de los hermanos. En el curso de su vida Nitschmann emprendió muchos viajes por tierra y mar en interés de su Iglesia para la difusión del reino de Dios. Trabajó en Alemania, Livonia, Dinamarca, Suecia, Noruega, Gran Bretañ, Georgia, Carolina del Norte, Nueva York y Pensilvania.