Historia

NOETO

Noeto, hereje del siglo II, era de Esmirna, donde, o tal vez en Éfeso, llegó a ser el representante más prominente del tipo particular de cristología, llamada actualmente monarquianismo modalístico o patripasianismo; negaba la distinción personal entre el Padre y el Hijo en la Trinidad. Por esto, según él, la misma persona del Padre es la que nació en la tierra y padeció muerte de cruz. Por esto se llamaron sus secuaces patripasianos. El más célebre de ellos fue Práxeas. Sus ideas, que le acarrearon la excomunión de la Iglesia asiática, han pasado a la posteridad principalmente mediante los escritos de Hipólito, su contemporáneo en Roma, donde él se estableció y tuvo numerosos seguidores. Aceptó el cuarto evangelio, pero juzgó alegóricas sus proposiciones acerca del Logos. Su discípulo Cleomenes sostuvo que Dios es invisible y visible; en cuanto visible es el Hijo.