Historia
OBEREIT, JACOBO HERMANN (1725-1798)
Jacobo Hermann Obereit, alquimista y místico suizo, nació en Arbon el 2 de diciembre de 1725 y murió en Jena el 2 de febrero de 1798. Hijo de una familia modesta, entró al servicio de un cirujano, y después de una seria de contrariedades decidió trasladarse a Berlín, pero careciendo de recursos para seguir su viaje, tuvo que detenerse en los pueblos ganando su sustento con los oficios de barbero y sangrador. Su inteligencia y vivacidad cautivaron a los magistrados de Lindau, los cuales se comprometieron a sufragarle los estudios, que hizo en Halle y Berlín, profundizando en el conocimiento de las lenguas antiguas, de la filosofía y de la medicina. En 1750 se estableció en Lindau, donde ejerció con éxito la profesión de médico, pero llevado de su espíritu inquieto, amigo de novedades y nutrida desde pequeño su imaginación en la lectura de los libros místicos, se entregó a las extravagancias de la alquimia y abrió un laboratorio que fue cerrado por orden pública. En 1777 contrajo matrimonio, pero enviudó a los pocos meses, reanudando entonces su vida errante y residiendo sucesivamente en Augsburgo, Wintherthur, Berna y Hannover. En 1784 pasó a Weimar, donde fue protegido por Wieland; en 1785 se defendió de los profesores de Jena que le acusaron de iluminado y en 1786 lo llevó a su corte el duque de Sajonia-Meiningen, donde permaneció cinco años, al cabo de los cuales pasó a Jena, donde murió. Obereit publicó, aparte de un ensayo poético y de algunos opúsculos defendiendo la filosofía kantiana: Disquisitio de universali methodo medendi confortativa (Carlsruhe, 1767), Defensa del misticismo y de la vida solitaria (Francfort, 1775), refutación de la obra de Zimmermann, el cual había puesto en ridículo las pretensiones teosóficas de Oberbeit. Todavía escribió contra el mismo: La soledad de los conquistadores del mundo (Leipzig, 1781) y Petición a las damas filósofas para apaciguar el flamante autor, el médico Zimmermann (Leipzig, 1785). Compuso además De la conexisón originaria de los espíritus y de los cuerpos según los principios de Newton (Augsburgo, 1776) y Paseos de Gamaliel, judío filósofo (1780).