Historia

OCHINO, BERNARDINO (1487-1564)

Bernardino Ochino, reformador italiano, nació en Siena en 1487 y murió en Austerlitz, a 19 kilómetros al sudeste de Brunn, en 1564.

Bernardino Ochino
Bernardino Ochino
El nombre de su padre era Domenico Tommasini, pero el hijo tomó el nombre Ochino de la calle (Oca) en la que el padre vivía. Persuadido por el llamamiento a la conversión de Savonarola y creyendo que el camino más seguro para la salvación era el ayuno, la oración, la continencia, las vigilias y cosas semejantes, ingresó primero en los franciscanos observantes y lego en los capuchinos, al ser la orden más austera para realizar sus propósitos. Convencido de que la certeza de salvación, tras su experiencia interior, no se obtiene por las propias obras, renunció a sus relaciones pasadas y huyó de Italia en 1542, tras haber sido elegido dos veces vicario general de su orden. En Nápoles, por mediación del noble español Juan de Valdés, se acercó a las ideas de los místicos y de la Reforma. Allí se convenció finalmente de la vacuidad de las mediaciones eclesiásticas para la salvación y en compañía de Valdés y su grupo, que comprendía a Pietro Martire Vermigli, Marcantonio Flaminio, Pietro Carnesecchi, Mario Galeota, además de destacadas mujeres como Vittoria Colonna, Constanza d'Avalos y la duquesa Giulia Gonzaga, se aplicó a la doctrina bíblica de la salvación. De esta manera nació un irresoluble conflicto entre sus convicciones y las demandas de su oficio, llegando a un punto sin retorno cuando en la primavera de 1542, en Venecia, intervino desde el púlpito en favor de un amigo que había sido tratado injustamente por la Inquisición. El nuncio papal le prohibió predicar, siendo citado a Roma, donde la Inquisición se acababa de reorganizar. En su camino a Roma percibió las intenciones de sus adversarios, por lo que escogió el exilio voluntario. Primero halló refugio en Ginebra, donde predicó desde 1542 a 1544 a los italianos locales, algunos de los cuales eran refugiados como él. Luego fue llamado a Augsburgo, camino de Basilea, viéndose obligado a huir, cuando las tropas imperiales obligaron a la ciudad a rendirse (1547). El emperador exigió que fuera entregado, pero el consejo de la ciudad permitió que se escapara por la noche. Pasando por Zurich regresó a Basilea, seguido por su familia desde Ginebra y desde allí, en noviembre de 1547, en respuesta a la invitación de Cranmer, se marchó a Inglaterra, donde, bajo Eduardo VI, el protestantismo vivía días más propicios.

Durante los años de su exilio, Ochino llegó a sus paisanos mediante la pluma. Una serie de tratados religiosos, una carta abierta al consejo de su ciudad natal, respuestas a los ataques de escritores católicos, además de obras de edificación y una exposición de la carta a los Romanos, se habían publicado previamente. En Inglaterra apareció un cáustico tratado contra el papado Tragedy or Dialogue of the Uniuste Usurped Primacie of the Bishop of Rome (Londres, 1549). Dedicado al joven rey, presentaba el argumento de que el papado sólo debe su existencia al diablo mismo. Con la reacción bajo la reina María (1553) Ochino huyó de Inglaterra, yendo a Zurich como pastor de algunos refugiados evangélicos que habían huido de Locarno. Pero de Zurich fue expulsado, por un estrecho celo que le acusó de sancionar la poligamia y atacar la Trinidad. Fue una dura acusación, no sin motivo formal, pero sustancialmente refutada por su Apology del año 1563, pero todavía más por el curso completo de su vida. Finalmente buscó refugio en Polonia, de donde fue expulsado por el edicto del 7 de agosto de 1564 contra los herejes extranjeros. Desde Polonia se fue a Moravia, donde en Slackov (Austerlitz), pasó sus últimos días. Mirando atrás dijo: 'Tuve que soportar mucho, pero ningún apóstol o discípulo de Cristo está exento. Sin embargo, lo que pude soportar es prueba de que el Señor manifestó su poder en mí.'