Historia

OCTAVIANO († 1164)

Octaviano, cardenal-presbítero del título de Santa Cecilia, murió en Luca en 1164. Perteneciente a la familia Maledetti, se identificó en cuerpo y alma con el emperador de Alemania, Federico Barbarroja, en quien veía un óptimo medio para lograr la realización de sus ambiciosas miras. A la muerte de Adriano IV, en septiembre de 1159, fue elegido papa, después de una discusión de cuatro días, el cardenal-canciller Rolando Bandinelli, de Siena, que tomó el nombre de Alejandro III. Esto significaba una derrota del partido imperialista formado por no muchos miembros del colegio de cardenales capitaneados por Octaviano. Este, al ver frustradas sus esperanzas, antes de que el nuevo elegido vistiese los hábitos, arrebató la capa papal y se la echó a los hombros. Al mismo tiempo sus partidarios de Roma, enterados del caso por algún cardenal de su bando, entraron a mano armada en el cónclave y le colocaron en el solio pontificio con el nombre de Víctor IV. El verdadero papa, Alejandro III, con sus amigos, viendo amenazada su existencia, se retiró al castillo del Vaticano. Allí fueron sitiados por los amigos del antipapa, y habiendo caído en sus manos, les trasladaron a una torre fuerte del Trastevere, de donde lograron escapar poco después a Ninfa, donde Alejandro III recibió la consagración; poco después, desde Terracina lanzó su primera excomunión contra Octaviano. Este se hizo muy pronto antipático al pueblo romano; auxiliado únicamente por los senadores y plenipotenciarios imperiales, tuvo que aguardar un mes para recibir la consagración episcopal de manos de dos prelados de sospechosa conducta en el monasterio de Farsa. El emperador Federico le reconoció desde luego y con su protección presidió Octaviano el concilio de Pisa, al que asistieron 50 obispos, y que fue llamado, con todo, por los imperialistas concilio ecuménico, que excomulgó a Alejandro III, quien a su vez excomulgó de nuevo a Octaviano y el emperador en 1160 y por tercera vez en 1163. Octaviano tuvo dos sucesores, apoyados por el emperador, Pascual III († 1168) y Calixto III. El cisma acabó en 1177.