Historia
ODÓN DE CANTERBURY († 959)
Odón de Canterbury, arzobispo de Canterbury, murió en 959. Adoptado en su infancia por el noble Aethelhelm, abrazó la carrera eclesiástica. Recién ordenado acompañó a su protector a Roma y a su regreso fue nombrado obispo de Wilton por los años 920-923. Fue muy apreciado en la corte del rey Athelstan, de cuyo cuartel formó parte en la batalla de Brunanburh. Al morir el arzobispo Wulhelmo, quiso el rey Edumndo que ocupara Odón la sede de Canterbury y aunque en un principio rehusó, al fin aceptó, no sin antes tomar el hábito benedictino. Una vez en su sede, trabajó activamente en la reforma de las costumbres, empezando por el clero y la nobleza y restableciendo a su antiguo vigor la práctica de los ayunos, las limosnas y el pago de los diezmos. Al morir le sucedió en el cargo el simoníaco Aelfrigo, cuya rápida muerte tuvieron todos como un castigo divino.