Historia

OEHLER, GUSTAV FRIEDRICH VON (1812-1872)

Gustav Friedrich Oehler, teólogo luterano alemán, nació en Ebingen, a 69 kilómetros al sudeste de Stuttgart, Württemberg, el 10 de junio de 1812 y murió en Tubinga el 19 de febrero de 1872.

Gustav Friedrich Oehler
Gustav Friedrich Oehler
A temprana edad ya mostró una destacada aptitud para las lenguas y prosiguió sus estudios en Tubinga bajo Schmid y Steudel y posteriormente en Berlín bajo los orientalistas Bopp, Petermann y Schott. En 1834 era profesor en el Instituto misionero en Basilea y en 1837 fue a Tubinga. Durante este período editó, a solicitud de la familia, las clases teológicas de Steudel sobre el Antiguo Testamento (Berlín, 1840). Ese año fue profesor del seminario y pastor en Schönthal en Württemberg. Allí publicó en 1845 Prolegomena zur Theologie des Alten Testaments y el mismo año recibió invitaciones de Marburgo y Breslau, aceptando la última. En esa ciudad, Oehler tomó posición contra la unión de las iglesias luterana y reformada, declarándose en favor del luteranismo confesional. En 1846 rechazó una invitación de Rostock, pero en 1852 regresó a Tubinga para desempeñar la posición de ephorus (director del seminario), vacante por el traslado de Wilhelm Hoffmann a Berlín y como profesor de teología del Antiguo Testamento en la universidad.

En Tubinga, al igual que en Breslau, Oehler llevó a cabo un ímprobo trabajo y una mayor concienciación en el ejercicio de los deberes de su profesorado. Enseñó sobre teología del Antiguo Testamento, sobre Isaías, Job, Salmos, profecía mesiánica, profetas menores, la carta a los Hebreos y credos cristianos. Sus clases tenían gran asistencia, como las de sus colegas, Baur y Beck. Logró exponer el rico contenido del Antiguo Testamento, teniendo como propósito frenar la antipatía hacia el Antiguo Testamento que se debía en gran manera a Schleiermacher. Oehler estableció sus fundamentos en la investigación filológica exacta. Su idea del Antiguo Testamento era la de una revelación progresiva y creciente hacia la norma del Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento era para él un registro de la revelación, en la que el plan de Dios se realizaba en parte, llegando a su consumación en el Nuevo Testamento. Adoptó algunos de los resultados de la crítica moderna y reconoció la existencia de varias manos diferentes en la composición del Pentateuco y de dos autores para Isaías.

Oehler no fue un prolífico autor. Nunca quedó suficientemente satisfecho con su trabajo para publicar mucho. Lo más importante fueron sus artículos, cuarenta en número, escritos para la primera edición de la Realencyläpedie de Herzog. Su Gesammelte Seminarreden (Tubinga, 1872) y su Theologie des Alten Testaments (2 volúmenes, 1873-74) fueron editadas por su hijo. Esta última obra fue durante largo tiempo considerada la mejor en su campo, pero luego fue superada por obras posteriores, tales como las de Schultz y Dillmann. Su Lehrbuch der Simbolyk (1876) quedó listo para la imprenta por Johann Delitzsch.