Historia
OETINGER, FRIEDRICH CHRISTOPH (1702-1782)

En su trabajo pastoral se topó de frente con el bajo nivel de la vida religiosa del pueblo, lo que le estimuló a una regulación sistemática de sus actividades como pastor, catequista y guardián de almas (comp. su Etwas Ganzes vom Evangelio, Tubinga, 1739; sobre 1 Consolad, consolad a mi pueblo--dice vuestro Dios. 2 Hablad al corazón de Jerusalén y decidle a voces que su lucha ha terminado, que su iniquidad ha sido quitada, que ha recibido de la mano del SEÑOR el doble por todos sus pecados. 3 Una voz clama:[…]Isaías 40 -46), desplegando nuevos y populares métodos para la exposición de los evangelios y la instrucción de la juventud. En su tercera labor pastoral en Walddorf desarrolló una actividad exhaustiva, tanto pastoral como literaria. Aquí se entregó con toda su energía a la investigación y promoción del sentido general de la verdad. Además de dos importantes obras sobre esta cuestión (Inquisitio in sensum communem, Heilbronn, 1753; Sittenlehre Salomons, Tubinga, 1758) escribió la obra sistemática ya mencionada y halló tiempo para estudiar química. En Weinsberg su actividad homilética se hizo especialmente pronunciada, como lo muestra su Reden nach dem allgemeinen Wahrheitsgefühl (Heerbrand, 1759). Pero para su pesar, su prolífica actividad provocó a veces indigna oposición. Su Biblisch-emblematisches Wörterbuch (Francfort, 1778), todavía valioso, pertenece a este período. El cénit de su actividad literaria lo alcanzó en Herrenberg, estimulado por sus investigaciones en ciencias naturales y las profecías de Swedenborg, aunque posteriormente se sintió repelido por las tendencias racionalistas de éste. El resto de su actividad literaria en Herrenberg lo dedicó a problemas de filosofía, teosofía y profecía. Durante su titularidad en Murrhardt se permitió apenas algún reposo. Además de varios volúmenes de sermones hay un grupo de pequeños escritos de este período. Fue característico que cerrara su carrera literaria con Versuch einer Auflösung der 177 Fragen aus Jacob Böhme, una prueba de que el discípulo había permanecido fiel a su maestro. Sólo en sus últimos años dejó de escribir. Su impresionante personalidad, en la plenitud de su madurez y la dignidad de la vejez, está rodeada de una multitud de leyendas, cuyo valor histórico no se determinó, aunque poseen una importancia especial, porque sirven para mostrar hasta dónde su personalidad religiosa se encumbró sobre la de sus contemporáneos.
El efecto permanente de la actividad de Oetinger se muestra en los frutos de sus empresas en el campo de la teología especulativa y la teosofía; Schelling, Rothe, Auberlen y Hamburger aprendieron de él, tomando los dos últimos el hilo donde él lo dejó. Oetinger vive en los círculos del pietismo gracias a sus poderosos sermones, tanto entre los cultos como entre los simples campesinos que quieren nutrirse con el sólido alimento de su doctrina. Su Werke fue editada por K. C. E. Ehmann, 11 volúmenes, Stuttgart, 1858-63.