Historia
OFFA († 796)


La dominante posición de Offa al sur del Humber fue reconocida en el continente, pues el papa Adriano I, escribiendo a Carlomagno, le describe como rey de la nación inglesa, hablando de un rumor sin fundamento de que Offa había propuesto a Carlomagno que ambos desposeyeran al papa y declarando que había recibido embajadores suyos con agrado. Offa pronto iba a necesitar la ayuda del papa en un plan para la consolidación del poder en Mercia. Sus conquistas tendían a estampar sobre Inglaterra una triple división política en Northumbria, Mercia y Wessex, deseando completar la organización independiente de su reino por la institución de un tercer arzobispado en Mercia, para perjuicio de los derechos de la sede de Canterbury; pudiendo difícilmente dudarse de que se dio cuenta que la debilidad de Canterbury suponía la fortaleza de Mercia sobre Kent. Su plan fue hecho posible porque la conquista de Kent había convertido al arzobispo Jaenbert en su súbdito. De acuerdo a su petición el papa envió dos legados a Inglaterra llamados Jorge y Teofilacto, quienes, en un sínodo celebrado en Celchyth, or Chelsea, en 787, sancionaron la cesión por parte de Jaenbert de sus derechos sobre las sedes de Worcester, Leicester, Lindsay, Elmham y Dunwich, para formar un arzobispado para la sede de Lichfield, que entonces detentaba Higbert. Este arreglo recibió la aprobación papal, siendo completado en el transcurso del año siguiente. En este sínodo el hijo de Offa, Ecgferth, fue propuesto como rey con su padre, aunque es probable que la toma del cargo se pospusiera hasta que, junto con la creación del nuevo arzobispado, recibiera la sanción expresa del papa. Además, en este sínodo, Offa otorgó a la sede de Roma un pago anual de 365 mancuses para alivio de los pobres y el mantenimiento de las luces en la iglesia de San Pedro. Este donativo parece haber sido el origen del óbolo de San Pedro. El comercio entre Inglaterra y Alemania recibió la atención de Offa y Carlomagno, estando Offa en relaciones amigables con Gerwold, abad de St. Wandrille, quien fue enviado ante él varias veces por el rey franco, siendo empleado por Carlomagno para recoger los aranceles en diferentes puertos y especialmente en Quentavic o Etaples, en la desembocadura del Canche. En una ocasión las amistosas relaciones entre los dos reyes quedaron interrumpidas durante un tiempo, diciéndose que Carlomagno pidió a Offa una de sus hijas en matrimonio para su hijo mayor, negándose Offa a menos que Carlomagno le diera su hija en matrimonio para su propio hijo, quedando el rey franco profundamente airado por esta suposición de igualdad del rey de Mercia. Sea cual sea la causa, lo cierto es que hubo un desacuerdo entre ambos reyes. En 790 el comercio entre ambas naciones quedó detenido. Gerwold usó su influencia para arreglar los asuntos y Alcuino escribió que debía ser enviado a Inglaterra para ese fin y los dos reyes volvieron a ser amigos de nuevo. En cartas de Carlomagno a Offa le pide que llame a Inglaterra a un sacerdote escocés en Colonia, la promesa de inmunidad a los peregrinos en su viaje a Roma y la protección de comerciantes, anunciando los donativos que el rey franco ha enviado a Offa y a las sedes de Mercia y Northumbria.
Offa fue un generoso donante de los monasterios, existiendo gran número de documentos que afirman sus donativos a Christ Church en St. Augustine en Canterbury, a Worcester, Peterborough, Evesham, St. Alban, Rochester y otras iglesias. Algunos de esos documentos son falsificaciones, pero dejando a un lado su autenticidad, su número parece probar que sus liberalidades fueron numerosas, pues de no ser así no se le habrían atribuido tantas. Se dice que fundó las abadías de St. Albans y Bath. Recibió el monasterio de Bath de Heathored, obispo de Worcester, en 781, pudiendo haber construido nuevos edificios allí, aunque ya había monjes cuando lo recibió. También se le atribuye la restauración de Westminster y la donación de tierras para la abadía de St. Denys en París. Por otro lado, William de Malmesbury afirma que despojó a muchas iglesias, estando Malmesbury entre las que tomó patrimonio para darlo a la sede de Worcester. En los últimos años de su reinado hizo alianza con Æthelred, rey de Northumbria (asesinado en 796), dándole una de sus hijas en matrimonio en 792. En 794 hizo que Ethelbert, rey de los anglos orientales, fuera decapitado, probablemente a causa de alguna señal de impaciencia por la supremacía de Mercia, sometiendo su reino, acto que es considerado generalmente cruel y traicionero. Se dice que hizo guerra contra los galeses de nuevo y que en 795 asoló Rienuch. Durante sus últimos días los nobles de Kent hicieron intentos para sacudirse el yugo de Mercia, resistiendo los esfuerzos de Ethelhard, arzobispo de Canterbury, entregado a la causa de Mercia, para mantenerlos en orden. Offa dejó la impronta de un elevado carácter, si se exceptúa la muerte de Ethelbert y la exagerada acusación de William de Malmesbury sobre ciertos tratos con las tierras eclesiásticas. Fue un gobernante religioso, activo y capaz.