Historia

OGLER

Ogler, abad de Locedio, de fines del siglo XII y principios del XIII, tuvo gran influencia en los asuntos políticos de su tiempo. Le envió el papa Inocencio III como legado suyo para pacificar varias ciudades italianas, recibiendo del mismo papa el encargo de reformar el monasterio de San Columbano, y del marqués de Monferrato el de Santa María de Cortaco, y acompañó en su viaje a oriente al abad Martín, legado papal de la cuarta cruzada, siendo uno de los electores del emperador Balduino. La última legación que le encomendó Inocencio III fue la de Armenia, con el fin de dirimir las cuestiones que habían surgido entre el rey de este país y el conde de Trípoli. Algunos de sus sermones se pueden ver entre las obras de Bernardo. Oudin habla de un tratado que escribió Ogler, titulado De landibus Deiparae.