Historia
OGLETHORPE, OWEN († 1559)
La ascensión de Eduardo VI, que puso a Somerset en el poder supremo, fue el comienzo de los problemas de Oglethorpe. Su conducta muestra que había sido un hombre débil de carácter, con poca inclinación hacia la serie de cambios religiosos a los que el clero estaba siendo presionado, pero vacilantemente los aceptó antes que perder la dignidad y emolumentos del cargo. La corporación de Magdalen College estaba entonces grandemente divida en opiniones religiosas. La mayoría, incluyendo a Oglethorpe, se adherían más o menos al catolicismo; mientras que la facción reformadora, aunque minoritaria, se estableció por la fuerza a pesar de la inferioridad de sus números, teniendo lugar escenas de miserable confusión y actos de vergonzosos sacrilegios. A principios de 1548 se publicó el nuevo orden de comunión, recibiéndose cartas de Somerset en el colegio, en términos indefinidos pero incuestionables, para 'la redirección de la religión.' Oglethorpe consideró que para mantener su puesto debía adaptarse. Las misas mayores se eliminaron, adoptándose el orden inglés de comunión, en el que ministraba el presidente mismo. No satisfechos con esta cuota de adaptación, algunos de los miembros del consejo rector enviaron una petición al Protector acusando al presidente de intentar disuadir a la corporación para seguir sus directrices. La acusación fue categóricamente negada en una carta de Oglethorpe, fechada el 8 de noviembre de 1548, firmada por él mismo y otros 18 miembros del colegio. En 1550 diez de los más puritanos miembros realizaron un fiero ataque contra Oglethorpe en una petición a los lores del consejo, acusándole de perseguir a los 'piadosos' y favorecer a los 'papistas', resumiendo sus cargos en 25 artículos. Los respondió, negando algunos y explicando otros. También elaboró 'una defensa añadida' para justificarse ante el Protector y su consejo. En la misma repudiaba la doctrina escolástica de la transubstanciación y las misas privadas, declarando su aprobación al nuevo 'orden y forma' del servicio en inglés, para 'ser usado piadosa y reverentemente.' Sin embargo fue citado a Londres para responder por los cargos y en mayo fue 'encarcelado por superstición', pudiendo perder probablemente su presidencia, lo cual no sucedió pues mantuvo su puesto, siendo curioso encontrarlo no mucho después (1 de agosto) agasajando a los principales reformadores, Pietro Martire y Martín Bucero, y al primero de nuevo con Coverdale el 19 de mayo del año siguiente. Los cambios hechos recientemente en la capilla por los visitadores, tales como la demolición del altar mayor y la quema del órgano, no debieron ser muy agradables para Oglethorpe y, aunque exteriormente se amoldó, era evidente que de corazón suspiraba por el antiguo sistema. Por tanto, en 1552 el consejo del rey resolvió su remoción al creer que impediría los añadidos cambios religiosos que tenían en mente y, mediante una flagrante violación de los estatutos, nombraron a Walter Haddon, rector de Trinity Hall, Cambridge, presidente en su lugar. Los miembros del consejo rector se opusieron, pero sin resultado y Oglethorpe, viendo que su resistencia era en vano, entró en un amigable, pero poco honorable, acuerdo con Haddon, dimitiendo de su presidencia el 27 de septiembre de 1552.
Al ascender María al trono al año siguiente el intruso presidente fue removido por Gardiner, retomando Oglethorpe su antiguo cargo el 31 de octubre de 1553. En la memorable disputación al año siguiente entre Cranmer, Ridley y Latimer y un comité de teólogos selectos de Oxford y Cambridge, él fue uno de los doctores de Oxford y el 14 de abril presentó a los doctores de Cambridge a ser incorporados. El mismo mes dimitió de su presidencia. Había sido nombrado deán de Windsor el año anterior, con la rectoría de Haseley asociada, y en 1555 era secretario de la Orden de la Jarretera, siendo el primer deán de Windsor en desempeñar ese cargo. Pero le aguardaba una promoción más elevada. Fue propuesto por María para el obispado de Carlisle, siendo consagrado por el arzobispo Heath en Chiswick el 15 de agosto de 1557. En poco más de un año murió María y Oglethorpe quedó, una vez más, en el dilema de tener que escoger entre la antigua y la nueva forma de religión. Mostró algo de firmeza cuando fue llamado a decir misa ante la reina en el primer día de su reinado. Isabel le prohibió elevar la hostia, que, de acuerdo a la autoridad de Roma, él insistió en hacer. Luego siguió la coronación. Ante la vacante de la sede de Canterbury, la ceremonia recaía en el arzobispo de York, pero Heath, alarmado por los presagios de un cambio de religión, se negó a oficiarla. Tusntall de Durham era demasiado viejo y tal vez compartía la objeción de Heath. Por tanto, le correspondía a Oglethorpe, como sufragáneo, tomar el lugar del metropolitano, y el 16 de enero de 1559, asistiendo los otros obispos diocesanos, con la excepción de Bonner, que prestó su indumentaria para la ceremonia, Oglethorpe colocó la corona en la cabeza de Isabel. Se afirma que nunca se perdonó a sí mismo por un acto cuyas trascendentales consecuencias difícilmente podía imaginar, diciéndose también que el remordimiento por su infidelidad apresuró su final. El mismo mes asistió al primer parlamento de Isabel, expresando su disconformidad por las medidas para restaurar las primicias y diezmos a la corona y la supremacía real, el forzado cambio de las tierras de los obispos por diezmos impropios y otras medidas. Estuvo también presente en la apertura de la disputación sobre religión en Westminster en marzo de 1559, siendo uno de los que fueron multados por negarse a participar cuando vio el rumbo que tomaban las cosas. La multa impuesta fue de 250 libras, teniendo que dar garantías de buena conducta. El 15 de mayo, junto con el arzobispo Heath y los otros obispos que se adherían a la antigua fe, fue citado ante la reina, pero, al negarse a prestar el juramento de supremacía, fueron destituidos. Sólo sobrevivió a su destitución unos meses, muriendo súbitamente de apoplejía. El lugar de su muerte fue probablemente una casa en Chancery Lane, de su posesión privada, que había donado a su antiguo colegio en 1556, reservándose cuatro habitaciones para él mismo. Fue enterrado el 4 de enero de 1560, en la iglesia adyacente de St. Dunstan, Fleet Street. Si se hubiera prolongado su vida, dice Wood 'la reina podía haberle sido favorable.' Escribió cartas de cortesía, cuando residía en Oxford, a Bullinger, principalmente cartas de presentación, publicadas por la Parker Society. Una carta suya, sobre su elección a la sede de Carlisle, al conde de Shrewsbury por la reclamación de Lancelot Salkeld a la propiedad de Linstock, está en los manuscritos Lamsdowne. Entre los manuscritos adicionales hay una débil réplica a los artículos propuestos por Sir Philip Hoby sobre la venta de la patena en St. George Chapel, Windsor. Su réplica a Seventeen Questions de Cranmer, está impresa, con las de los otros comisionados, en History of the Reformation de Burnet. Fundó y dotó una escuela y hospital en Tadcaster, cerca de donde nació. Su nombre aparece en la lista de benefactores conmemorados en Magdalen el 31 de diciembre, día de su muerte.