Historia

O'HURLEY, DERMOT (c. 1519-1584)

Dermot O'Hurley, arzobispo católico irlandés de Cashel, llamado en irlandés Diarmait Ua Hurthuile, nació hacia 1519 y murió ejecutado en 1584.

Tortura y ejecución de Dermot O'Hurley
Tortura y ejecución de Dermot O'Hurley
Era hijo de William O'Hurley y de su esposa Honora O'Brien de los O'Briens de Thomond. Su padre, un granjero acomodado en Lycodoon en la parroquia de Knockea, cerca de Limerick, fue agente del conde de Desmond. Estando destinado a una profesión de saber, fue enviado, tras recibir la educación que era posible en Irlanda, a Lovaina, donde recibió su graduación con honores en derecho canónico y civil. Luego parece que fue a París y hacia 1559 fue nombrado profesor de filosofía en Lovaina. Posteriormente desempeñó la cátedra de derecho canónico durante cuatro años en Reims, donde adquirió una penosa notoriedad por las deudas contraídas. Luego se fue a Roma, donde estuvo implicado profundamente en los planes de los irlandeses contra el gobierno de Isabel. El 11 de septiembre de 1581 fue nombrado por Gregorio XIII para la sede de Cashel, vacante desde 1578 por la muerte de Maurice Fitzgibbon y el 27 de noviembre recibió el pallium en el consistorio. Era un mero laico en ese momento y un contemporáneo le felictó por el triple honor que le fue conferido:
Quid dicam? vel quid mirer? nova culmina?
mirer
Uno te passu tot saliisse gradus!
Una sacerdotem creat, una et episcopon hora,
Archiepiscopon et te facit hora simul.
El verano siguiente partió de Roma para tomar posesión de su diócesis, pasando por Reims, donde desempeñó sus deberes 'recte et gratiose' y donde en agosto estuvo detenido durante un tiempo por una grave enfermedad. Se embarcó en Cherburgo y desembarcó en Skerries, un poco al norte de Dublín, a comienzos de septiembre. Sus pertenencias y papeles los había enviado en otro navío, que fue capturado por piratas, siendo informado el gobierno de sus intenciones, lo que hizo que se mantuviera un estrecho cerco en los principales puertos. Disfrazado y ayudado por un compañero, John Dillon, fue a Waterford, pero al ser reconocido por un agente del gobierno retrocedió en sus pasos hasta Salne Castle, donde se escondió en una cámara secreta. Sintiéndose más confiado apareció en público, despertando su conversación las sospechas del canciller, Sir Robert Dillon. Al percatarse, O'Hurley marchó a Carrick-on-Suir, donde, con ayuda de Ormonde, fue capturado a comienzos de octubre. Fue llevado a Dublín y encerrado en prisión. Al ser llevado ante el arzobispo Loftus y Sir Henry Wallop para ser interrogado se obtuvo poca información de él, aunque admitió que era 'uno de la casa de la Inquisición', revelando sus documentos su correspondencia con el conde de Desmond y el vizconde de Baltinglas. Walsingham recomendó el 'uso de la tortura o cualquiera de las otras severas maneras de proceder para obtener conocimiento de todas las prácticas contra el estado de su majestad'; pero los jueces, especialmente Loftus, se resistieron a recurrir a medidas tan extremas, por respeto a su posición y saber, basándose en que no tenían potro de tortura ni otros instrumentos de terror, aconsejando que fuera enviado a Londres. Sin embargo, Walsingham impresionado con la peligrosa naturaleza de su misión sugirió abrasarle los pies en el fuego con las botas puestas, expidiéndose una orden a Waterhouse y Fenton con ese propósito. O'Hurley fue sometido a la más cruel tortura, que soportó con paciencia y heroísmo extraordinario, siendo devuelto a la prisión más muerto que vivo. La tortura había fallado y al ser avisado el gobierno de que un cargo por traición cometido en el extranjero no se sostenía y temiendo correr el riesgo de un juicio con jurado, O'Hurley, tras nueve meses de encarcelamiento, fue condenado por la ley marcial. La orden de su ejecución fue firmada por Loftus y Wallop el 20 de junio de 1584 y al siguiente día, muy temprano en la mañana, fue ejecutado siendo ahorcado con gran ignominia con una cuerda de mimbre, en un punto solitario en el extrarradio de la ciudad. Fue enterrado en el lugar de la ejecución, pero fue privadamente sacado por William Fitzsimon, ciudadano de Dublín, que le puso en una urna de madera y lo depositó en la iglesia de St. Kevin. Su tumba se hizo famosa por los supuestos milagros que allí tuvieron lugar.