Historia
OLAV I TRYGGVESSÖN (956-1000)
Olav I Tryggvessön, rey de Noruega, hijo de Tryggve, como su nombre indica, nació en 956 y murió el año 1000. Descendía de Harald Harfagar, que había dominado en toda Noruega, siendo educado cuidadosamente en Rusia, donde su madre se había refugiado después del asesinato de Tryggve, al lado de su tío Sigurd, primer ministro del príncipe. De carácter aventurero y decidido, se cansó pronto de la vida sedentaria y se hizo corsario, asolando las costas de Inglaterra y Francia, hasta el día en que abrazó el cristianismo y se hizo bautizar en una ermita de las islas Sorlingas. Llamado a Noruega por el jarl Hakon el Malo, que quería deshacerse de él a traición, se dirigió hacia aquel país con algunos barcos, y a su llegada fue recibido como un libertador por el pueblo, que asesinó a Hakon y proclamó rey a Olav. Cuando hubo consolidado el poder, dedicó todos sus esfuerzos a convertir a sus súbditos al cristianismo, lo que consiguió más por la persuasión que por la violencia, menos en Drontheim, cuyos habitantes se negaron en absoluto a recibir el bautismo, cediendo Olav I ante tan decidida actitud. En 998 casó con Thyra, princesa de Pomerania, que había abandonado a su marido Burislao, y poco después emprendió una expedición para apoderarse de los dominios de su esposa en la isla Rugen, pero a su regreso fue atacado por Olav de Suecia y Sven de Dinamarca, aliados contra él, y aunque se defendió heroicamente, fue al fin vencido por el número y se arrojó al mar con sus compañeros para no caer en manos del enemigo, si bien una tradición popular asegura que consiguió salvarse y acabó sus días en un convento de Siria.