Historia

OLAV II EL SANTO (995-1030)

Olav II el Santo, rey de Noruega llamado también el Gordo, hijo de Harald Graensele, nació en 995 y murió el 31 de agosto de 1030. Se educó al lado del jarl Sigurd Syr, segundo esposo de su madre, y a los quince años se embarcó, dedicándose al corso y al pillaje por las costas Alemania, Francia y España. En 1017 dio su ayuda a Eduardo el Confesor, que se disponía a disputar la corona de Inglaterra a Canuto, rey de Dinamarca, y a su regreso se dirigió a Noruega, donde reinaba Sven, hijo de Haquín el Malo, bajo la soberanía de Dinamarca y de Suecia. Después de derrotar por mar a Sven, sometió a todo el país, que le reconoció por rey, y el de Suecia, Olav Skoelkonung, se vio obligado a darle en matrimonio a su hija Astrid, ya que Ingegera, a quien primero pidió, se había casado con un príncipe ruso. Restableció el cristianismo en su reino y lo introdujo en las Orcadas y las Feroe, de las que se apoderó, lo mismo que de Islandia y de Escocia. Soberano enérgico y severo, adoptó algunas medidas que descontentaron a sus súbditos, circunstancia que aprovechó Canuto, rey de Dinamarca, algunas de cuyas provincias había saqueado Olav II para presentarse en Noruega como un libertador, siendo como tal acogido por el pueblo (1028). Olav II se vio obligado a refugiarse en Rusia, pero al año siguiente intentó recuperar el trono, siendo derrotado y muerto en la batalla naval de Stikleslad, cerca del fiordo de Trondhjem. Su cadáver fue enterrado en la catedral de Drontheim, y a causa de su celo por el cristianismo, que fue el primero en implantar sólidamente en Noruega, se le tuvo en gran veneración, siendo canonizado y declarado patrón de aquella nación en 1164. Se le ha dedicado un ciclo de leyendas y de cantos por los Skaldas, quedando aún algunos himnos que celebran su gloria y heroísmo.